<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628</id><updated>2011-09-17T22:45:36.411-07:00</updated><category term='Filosofía Analítica'/><category term='LOS DURMIENTES'/><category term='Bryce'/><category term='la literatura y la vida'/><category term='la celebración de la pobreza'/><category term='una real estafa al pueblo peruano'/><category term='Lima Norte'/><category term='la plumífera'/><category term='Bolero en cuatro tiempos'/><category term='Prohibido leer'/><category term='La pasión del último inka'/><category term='Notas autobiográficas'/><category term='Karol Wojtyla'/><category term='Ludwing Wittgenstein'/><category term='Corín Tellado'/><category term='PABLO GUEVARA'/><category term='Róger E. Antón Fabián'/><category term='En memoria del puerto'/><category term='Poesía o libertad'/><category term='Navidad'/><category term='“María Soledad'/><category term='te amo” en los baños'/><category term='Quién se acuerda en este mundo loco'/><category term='vive'/><category term='el eterno aprendiz'/><category term='MIS CUADERNOS AZULES'/><category term='Contra Critias'/><category term='Mario Vargas Llosa'/><category term='Hans Kelsen'/><category term='Ricardo Ayllón'/><category term='El Paraíso recuperado'/><category term='entre la realidad y la ficción.'/><category term='El ‘escribidor’ presentado'/><category term='Mario Benedetti'/><category term='Juan Pablo II'/><category term='La Teta asustada'/><category term='Puro sueño'/><category term='Promolibro'/><category term='El mago frágil'/><category term='Ha muerto una poeta en carne viva'/><category term='Albricias para el Cholo Quispe'/><category term='fuentes del derecho'/><category term='Historia de una amistad'/><title type='text'>Los dichos del Uniçornio</title><subtitle type='html'>Notas que no duermen en paz</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>35</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-8166626154504859582</id><published>2011-04-30T14:10:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T14:11:18.604-07:00</updated><title type='text'>Ernesto Sabato, antes y después del fin</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 16px; "&gt;&lt;p style="text-align: right;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;No quiero morirme sin decirles estas palabras. Tengo fe en ustedes.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: right;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Ernesto Sabato&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Por Róger E. Antón Fabián.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Ernesto Sabato nunca dejó de ser aquel niño solitario que se sintió abandonado, ese mismo niño ahora se adentra en ese viaje interminable. Estuvo a poco tiempo de pasar la centuria y su desolación era enorme después de la partida de Matilde, su esposa, de quien escribe en ese libro titulado &lt;em&gt;Antes del fin&lt;/em&gt;, que todo joven debería de leer. Es verdad que los años restantes estuvo acompañado de Elvira González Fraga pero ya no era lo mismo. Se había quedado ciego como ese otro gran amigo suyo el también escritor argentino Jorge Luis Borges, sin embargo de cuando en vez pintaba pues de tal suerte ahuyentaba ese caos en que se debatía, aquellas obsesiones e ideas más recónditas e inexplicables, ese infierno personal de angustia y desesperación de cada ser humano, así alejaba a “los fantasmas” (en una edición de la Revista &lt;em&gt;Sur&lt;/em&gt; dirigida por Victoria Ocampo y que reunía creaciones de grandes escritores e intelectuales, leí por primera vez la alusión a los mismos. Vargas Llosa habría tomado de él esa idea para teorizar sus “demonios”), pues estuvo a punto de suicidarse dos veces en 1992, sin embargo logró sobrevivir gracias al arte. Pensé que pasaría la centuria, pero una vez más este mes aciago para los grandes escritores da cuenta de la vuelta de la rueda del destino.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;No puedo olvidar los libros que leí con lápiz y papel, tomando apuntes para descubrir la estructura, la ambientación, la psicología de los personajes y la maravillosa construcción del maestro argentino, así tuve varias versiones de &lt;em&gt;El Túnel&lt;/em&gt; con subrayados, patas de araña, anotaciones al margen, a pie de página, y bien se podría decir que Sabato es un escritor que enseña a escribir. Bien merecido estuvo ese galardón del Premio Cervantes de las letras, que destaca a los escritores de mayor renombre de habla hispana, en 1984. En aquella ocasión muy emocionado en su discurso oficial resaltó al ingenioso hidalgo como un ser mortal, tierno, andariego y desamparado, y, glosando al propio Cervantes, a fin de cuentas, entrevió que digno es aquel hombre que "por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida".&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;De él que por la tarde durante algún tiempo quemaba todo lo que había escrito en la mañana, las nuevas generaciones aprendieron que uno no debe desesperarse por publicar, mucho menos una novela por año. Y que dado que para admirar se necesitaba grandeza no importara que el creador sea o no reconocido por sus contemporáneos, pues ello le pasó hasta al mismísimo Sthendal y a Cervantes, así cómo uno podría desanimarse por lo que dijera un desconocido que vive al lado de la casa, como él lo escribió en aquella novela tipo &lt;em&gt;Abaddón el exterminador&lt;/em&gt;. No en vano él que para apaciguar lo caótico había escrito un diario íntimo, lo quemaría al tiempo, antes de buscar refugio en las ciencias, y, finalmente, en la literatura, pues el destino siempre nos conduce a lo que teníamos que ser.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;En la Miraflorina, la casa de mi madre, hay una hermosa biblioteca, allí guardo varios libros suyos, algunas ediciones príncipe que conseguí en mi época de librero de viejo, y de donde algún escriba amigo extrajo ese ensayo que se llama "El escritor y sus fantasmas", texto versado en reflexiones sobre el arte de escribir, que leí entre clases aburridísimas, lo cual me llevó, como todo buen libro, a muchos libros más. Tenía diecisiete años cuando tuve en mis manos por primera vez una suerte de antología de entrevistas de una serie de encuentros entre los dos escritores argentinos más representativos, realizada por el periodista Orlando Barone, &lt;em&gt;Diálogos con Jorge Luis Borges&lt;/em&gt;, que leí de un tirón ya en Lima. Y es verdad lo que escribió el periodista después, que Sabato (al escritor le gustaba consignar su apellido sin tilde) era un superviviente de su generación, uno de sus protagonistas mayores, que durante muchos años se resignó a la pérdida de su hijo Jorge; Matilde, su mujer, y casi todos sus amigos de su generación.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Ernesto Sabato que pensaba que el escritor debería de ser un testigo insobornable de su tiempo, con la distinción del coraje para decir la verdad y sublevarse contra todo oficialismo, decía que el escritor comprometido realiza una especie de sueño de la comunidad, que representa a la colectividad entera, aquel bibliófilo humanista que le hubiera gustado ser eterno, que quería vivir mil o dos mil años quizá en plena filiación con Juan Carlos Onetti quien manifestaba que un escritor debería de vivir ochocientos años, trescientos de formación y quinientos para profundizar, el originariamente físico que renunció de ese territorio para buscar las respuestas a interrogantes existenciales del hombre y que luego fue tema de toda su obra literaria, este hombre universal, el humanista desilusionado de los límites de la razón humana que pensaba que mientras vivimos y nos acercamos a la muerte nos inclinamos a la tierra donde hemos pasado nuestra infancia, será velado en el club Defensores de su pueblo para que la gente de su barrio pueda acompañarlo –como él lo deseaba– en ese viaje final, y será sepultado allí donde murió, en su casa de Santos Lagos, en el jardín de su casa, en Buenos Aires, en su país natal. Se fue uno más de los grandes maestros de la literatura no solo latinoamericana sino universal. Como él lo afirmara, antes y después del fin siempre habrá alguien a quien nuestra ausencia resultará irreparable.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;© Róger E. Antón Fabián, es autor de la novela “El Paraíso Recuperado” (España).&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="photo photo_none" style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; clear: both; "&gt;&lt;div class="photo_img" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;img class="img" src="http://a7.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc6/216187_1882673340774_1059543627_3560174_7645946_n.jpg" style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-8166626154504859582?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/8166626154504859582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2011/04/ernesto-sabato-antes-y-despues-del-fin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8166626154504859582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8166626154504859582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2011/04/ernesto-sabato-antes-y-despues-del-fin.html' title='Ernesto Sabato, antes y después del fin'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-9217894535350221988</id><published>2011-04-30T14:06:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T14:10:15.308-07:00</updated><title type='text'>C. E. Zavaleta o El viaje al reino de la letra memorable</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-To3T49RXjfE/Tbx6aAIAJlI/AAAAAAAAAQs/uDTTmErEoRM/s1600/01.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-To3T49RXjfE/Tbx6aAIAJlI/AAAAAAAAAQs/uDTTmErEoRM/s320/01.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601486623670806098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-yhk9BNvUHAU/Tbx6aIucLZI/AAAAAAAAAQk/rlU_DRzRiUQ/s1600/3.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 209px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-yhk9BNvUHAU/Tbx6aIucLZI/AAAAAAAAAQk/rlU_DRzRiUQ/s320/3.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601486625979510162" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 16px; "&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Por Róger E. Antón Fabián.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;CUANDO MUERE UN ESCRITOR genuino, para quienes el cariño y la entrega al oficio literario se llevan en la entraña, sobre todo si se trata de un escritor de raza, sentimos como si fatalmente una parte nuestra se fuera con él. Es el terrible desenlace por el que algún remoto o cercano día tendremos que pasar a carta cabal, el sueño truncado de manera inexorable, sobre todo ese de anhelar escribir una obra que nos sobreviva. Carlos Eduardo Zavaleta ha muerto la mañana en que yo dictaba una clase de literatura y el mundo giraba tal cual, parece que seguirá tal; pero para mí es como si se hubiera detenido en un instante para ya adquirir otro tenor, quizá para siempre.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Podría decir que nos unía el hecho de ser oriundos casi de la misma tierra, ambos naturales de Ancash, que pasó su infancia en mi pueblo natal, en Chimbote, frente al mar, a tres casas de donde muchos años después yo tendría mi primera novia, que fue un escritor de la Generación del 50, un estudioso entusiasta de William Faulkner y James Joyce, que era el maestro que todo aspirante a escriba sanmarquino escuchaba con respeto y casi temor, que inspiraba sumisión literaria acaso por su sabiduría y talento narrativo, que había sido maestro universitario de Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique, –a quien manifestaba le puso libros de Ernest Hemingway en la mano y lo asesoró para que iniciara su carrera con su tesis universitaria y su primer libro de cuentos–, el escritor que como Ernesto Sábato abandonó una carrera de ciencias para adentrarse en el terreno literario, el temprano enamorado de Olga en Caraz, el alumno, egresado, bachiller, doctor, profesor sanmarquino, el traductor de T. S. Eliot, Pound y Joyce, el viajero incansable, el diplomático o el maestro que buscó un camino distinto del costumbrismo e indigenismo literario peruano, y, poseedor de un formidable talento y una extraordinaria sensibilidad humana, que supo expresar fehacientemente la excelencia cultural peruana. Así lo recuerdo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Recibí la noticia a minutos de su fallecimiento por una llamada telefónica del poeta Ricardo Ayllón. A decir verdad, yo que tengo muy bien planteada la situación de la muerte, lo lamenté toda la tarde y aún habituado en quehaceres editoriales estuve sumergido en el recuerdo. Precisamente alguna vez a ambos nos contó como recorría pueblos enteros vendiendo libros, casi de casa en casa, en una actividad cultural digna de elogio. De temperamento inquisidor, también recuerdo a una pregunta mía su confesión, una anécdota sobre el escritor Ciro Alegría, entre otras que dejaré para mis memorias.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Nunca olvidaré su abrazo sincero y su afecto cuando me riñó porque mencioné a Camilo José Cela en el discurso de concesión del premio los Juegos Florales de San Marcos, me dijo que el autor de “La Colmena” había sido servidor de Franco, que lo fue. Aquella vez con el viejo querido Carlos Eduardo Zavaleta conversamos sobre Francisco Umbral y el Premio Nadal, que –enfatizó–  "no era un Planeta, que lo podía ganar cualquiera". Lo conocí en Chimbote cuando yo aún no conocía Lima y me hice algunas fotografías con él que salieron publicadas en el Diario La Industria de Chimbote, cuando yo preparaba algunas entrevistas a renombrados escritores peruanos entre los que sin duda figuraba él en primera línea. Años después asistí a la clase de inauguración y bienvenida a la Universidad de San Marcos, impartida precisamente por él, y ya lo vi continuamente. Alguna vez con mi compañero de aula Ricardo Flores Gago, gran lector y explorador de joyas literarias, lo ayudé a escoger una edición de Joseph Conrad, en esas ferias de libros que se levantaban en la Facultad de Letras de la universidad en los inicios de los años noventa, porque sencillamente era como el padre mayor que dictaba el curso de Literatura norteamericana. Allí lo escuché hablar con pasión de Poe, Hemingway, Hawthorne, Melville, Twain, Thoreau y entre otros de Henry Miller (quizá el me recomendó ese texto que se llama “Los libros en mi vida”).&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Al tiempo cuando yo había dejado ya la universidad, me enteré que vivía casi solo, que cientos o quizá miles de libros habían tomado posesión de casi todos los ambientes de su casa de Miraflores, y fueron muchas las veces que propuse a más de una institución que se realizara una larga entrevista temática y completa sobre su vida y su obra para conformar un libro singular, pero jamás salió a flote la aprobación del proyecto, pues bien hace algún tiempo antologué alguno de sus cuentos, y espero algún día realizar algún estudio sobre su obra narrativa y la evolución de la misma.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Una de las últimas entrevistas suyas que leí fue concedida a Axthedmio Mau Guil, publicada en un número de la revista Casa de Asterión y titulada "La rutina del fuego", donde el escritor ancashino habla de sus maestros, la técnica narrativa, las mujeres y la vida. Supe que buscaba que lo visitaran, y a decir verdad tuve la secreta esperanza, a pesar de que supuse que se encontraba muy delicado de salud, de su mejoría. En julio del 2010 le habían hecho un homenaje a cargo de la Asociación Capulí, Vallejo y su tierra, presidida por el escritor Danilo Sánchez Lihón, y hacía poco había dado el discurso de honor con motivo de otorgamiento de la medalla de honor sanmarquina a Mario Vargas Llosa por alcanzar el Premio Nobel de Literatura. Nada ni siquiera sus ochenta y tres vitales años hacían siquiera sospechar su muerte, siempre inoportuna.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Carlos E. Zavaleta (apliqué también esa E. a mi segundo nombre) quedará grabado en mi memoria con su recuerdo, ejemplo, amistad y afecto de maestro entrañable, cuando yo era un ratón de biblioteca en mi vieja universidad y él ya un maestro consagrado. Hacía poco acababa de morir Gonzalo Rojas a quien también conocí en la feria del libro de Lima, en este mes de las letras, tan aciago. Al parecer el exacto veintitrés es una suerte de coartada literaria en que se han ido muchos grandes como William Shakespeare, Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes, entre otros. Carlos Eduardo Zavaleta se marchó –a pesar de no coincidir en la fecha de despedida–, partió de este mundo, al reino de la letra memorable, y será siempre uno de los grandes, el mejor cuentista de todos los tiempos en el Perú.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;© Róger E. Antón Fabián, es autor de la novela “El Paraíso Recuperado” (España).&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-9217894535350221988?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/9217894535350221988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2011/04/c-e-zavaleta-o-el-viaje-al-reino-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/9217894535350221988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/9217894535350221988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2011/04/c-e-zavaleta-o-el-viaje-al-reino-de-la.html' title='C. E. Zavaleta o El viaje al reino de la letra memorable'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-To3T49RXjfE/Tbx6aAIAJlI/AAAAAAAAAQs/uDTTmErEoRM/s72-c/01.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-244409771949576543</id><published>2009-11-14T12:20:00.000-08:00</published><updated>2010-02-20T23:53:26.478-08:00</updated><title type='text'>PRÓLOGO A DIARIO PERSONAL</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recopilé mi diario por espacio de casi doce años, muchas son las veces que he perdido partes del mismo. Muchas las que traté así mismo de ordenarlas, ya que profusos e interminables papeles permanecían guardados en sobres, por días, años y meses, así siempre que empezaba a hacer un recuento de lo escrito fracasé, ya sea por mi espíritu de dejadez y anarquía o por alguna investidura de la vida. Iba a titularlo “Textículos” por el irónico hecho que uno necesita de ese machismo que afirma la valentía para elucubrar ‘testes’ [textos más bien] bordeando el temor a ser descubierto o con la plena certeza de que uno jamás será un mito. La reunión de los mismos ha dado sin querer en un libro como lo aconsejaba Nietszche tan sólo por la bendita manía de escribir aunque sea a falta de imaginación una ‘vida literaria’, lo que quiere decir que en cierto modo no es la vida verdadera y al final terminará por serlo. Tiene la pretensión de vida para ser leída, vida diletante, desordenada en realidad, que no procura sino la desnudez de lo que no es ni nunca fue. La vida es una ficción, casi un sueño, como diría Calderón o ese alter ego que era Segismundo. La misma pretensión de retratar lo real no es más que una fatuidad inalcanzable. Otro nombre que ideé era “Pre-textos”, porque escribir era una manera de mantenerme unido a la vida y a la esperanza de la misma y además porque cada anotación siempre la sentí incompleta.&lt;br /&gt;Recuerdo mi infancia caminando patacala por una acequia contra el agua, pescando peces multicolores, recorriendo los bosques con mi perro, esos momentos que uno no puede sino tan sólo retenerlos en la retina porque era imposible escribir. Gustaba andar descalzo y hacer líneas con el dedo gordo del pie en el enlodado, en aquel entonces toda la felicidad se resumía sólo a ello y, puedo decir como Neruda de Temuco que quien no conoció el bosque de mi infancia, no conoció la belleza de este planeta. Cuántas veces he vuelto a llorar mis días de infancia como cuando lo hacía al pie de un roble y al lado de mi perro. Pasados los años embebido en otras aspiraciones, el roble y el recuerdo de mi perro representan una suerte de pena en general, sacrificio y sobrevivencia; pero en fin, al tiempo, azules y agradables recuerdos, nociones que yo tenía ensombrecidas quizá por la misteriosa reacción que de niño provocaban en mí las mujeres manchadas de savia divina camino al bulín Tres Cabezas. Cuando he visto por otros lares robles siempre he imaginado mi infancia, sucia de barro de acequia y con trocitos de escamas de pececillos muertos y algas pegados a mis piernas. Escribir no ha sido sino caminar a descubrir ese mi rosebud, esa felicidad entrañable y rememoración de mi infancia perdida, de aquélla felicidad filtrada de pronto de los propios dedos. Escribir se asemeja a ver crecer con los años un roble que en el recuerdo trae otras asociaciones.&lt;br /&gt;Otros nombres eran: “Naderías”, “Sala de espera”, “Escritos para el olvido” y “El Fracaso del escriba”, pues escribo plenamente consciente que no es más que una terrible necedad el persistir en el arte literario: ser escritor es una fatalidad, tarea absurda e infame. Odio escribir y detesto la literatura como labor. Hubiera querido dedicarme a otra actividad que a este capricho lacerante. Al fin y al cabo la trascripción de esos escritos que fueron mi diario se convierte en un testimonio de la lucha que libra un escriba iniciado en su arte y las vicisitudes del desarrollo del mismo, lucha sino exitosa al menos sin cuartel hasta llevar a uno al delirio, la sinrazón y casi el suicidio. Escribir es mi modo de pensar, quizá para el olvido pensando en “lo que no pasa”. Creo que fue Sthendal o Flaubert –al fin da lo mismo– quien pensaba que escribir sobre nada era frisar el arte mayor. Escribir algo que no suceda era la supremacía a la que podía llegar un escritor, por ello este diario también tendría la pretensión mayúscula de nadería. Al final todo se lo lleva el tiempo y se disolverá en él. Las palabras son recuerdos y es triste el canto, decía el poeta Calvo.&lt;br /&gt;Desde mi adolescencia y seguro por ella, empecé a anotar hechos en una serie de cuadernos viejos, hojas, contratapas, recibos de microbús, facturas, servilletas que han cedido ante la marcha del tiempo. En realidad no fue un trabajo cotidiano, sino más bien un registro esporádico de ciertos acontecimientos desordenados de mi vida con frases que rayan el tiempo a cuentagotas. Prosas incompletas porque además uno da sólo una versión sesgada de los hechos y no una salida. Suicidio amoroso y ociosa exploración de un escriba, y, como dijo alguna vez Nabokov, vano oficio de quien en busca de sí mismo traslada a la memoria retenida el recuerdo de un futuro inesperado y su perspectiva, aunque el futuro sólo se advierte estando ya en él. Y aunque tiene gran parte de olvido y silencio, no es más que acumulación de imprecaciones de un escriba en centenares de irreales días del inexorable paso del tiempo; es decir mezcla de realidad, ficción y asombro. Y si es verdad que me hubiera gustado que nadie lo leyera, –pues nunca tuvo pretensión de libro– debo revelar que es una suerte de confesionario apolíneo, porque lo único que me interesaba era recordar, ya que el olvido –como decía Borges– es tan sólo otro nombre para el caos.&lt;br /&gt;Dejar certidumbre de vida quizá sea el aliciente de todo diarista; porque la labor de recopilar apuntes raudos, atrapados de una buena vez antes que se escapen en alas de la imaginación, no es trabajo menor. Por lo general son un cúmulo de reflexiones autocríticas, espontáneas o secuelas del peso de la propia conciencia. ¿Qué me motivó a redactarlo? Como recomendaba el filósofo mi diario personal ha ido sumando notas casi extraviadas hasta convertirse en libro, no he tratado de llevar rigurosamente la exploración de un camino artístico o vital. No he sido ni testigo ni protagonista de algún acontecimiento histórico, aunque por cuestiones de pasión, amor y apego sí un hombre muy acongojado por los desencantos de la vida. A decir verdad he sido un diarista ocasional y casi de soslayo con la vida. Creo que siendo mi composición no es mi obra pues cada etapa de la vida provoca un desenlace propio. Quizá el escribirlo fue con la secreta intención de comunicarme, pero ¿con quién? Acaso con mi subjetividad, aunque para ello hubiera bastado mi pensamiento y conciencia, pero tal vez necesité escribirlo para tener la certeza de que lo que me ocurría era verdad, adquirir constancia y creer lo que pensaba y pasaba en mi existir. Tal vez acontecimientos como la muerte de mi abuela Juana, el encuentro con mi primer amor, la primera mujer con la que me tuve que acostar, mis primeros libros leídos; y, luego ya el entrar en algún momento en cierta concisión y madurez, mis años universitarios y demás, me llevaron a su consolidación. Todo ello originó su permanencia, quizá esa fue la intención o ya sea para saldar ausencias: la paterna, el tío muerto, la novia, el amor, la posibilidad de escribir. Mi diario no ha sido más que una justificación.&lt;br /&gt;Siempre tuve una afición por la aventura y por ello desde niño también quise embarcarme en un barco mercante y hacerme hombre de mar. Me acercaba al puerto chimbotano y miraba los barcos zarpar. No sabía que después conocería a Conrad, Josep Pla, Hemingway; así también intenté enrolarme como soldado en el ejército peruano de donde mi madre ‘me rescató’; pero siempre pensé escribir. ¿Por qué caminos habría ido mi destino si hubiera sido así? Detesto la vida plácida, amo lo intelectualmente provechoso. Y en ese intento he llevado una vida alejada de toda holgura, dedicado a la pasión creativa. Quizá todo no sea más que la huella del registro de una necesidad perentoria de vivir intensamente mi vocación, y que al igual que José García Calderón, hijo de un ex - presidente peruano y que renunció a una vida plácida y se enroló en el ejército francés permaneciendo hasta más de quince horas seguidas en un globo aerostático aprovechando el tiempo brumoso para no ser descubierto por las tropas enemigas y así rayando la osadía y el nervio escribir su diario, he escrito estos retazos en microbús, en plena clase universitaria cuando se disertaba sobre Heidegger, en mitad de una sesión amorosa, luego de conversar con una fémina, hacer el amor con una prostituta, viajando a provincias o al centro de la ciudad, en los baños, haciendo colas interminables, a mitad de una conferencia. Intenté dejar mi rastro en el mundo, dar el máximo de intensidad ante el peligro, demostrando valentía al borde de la repugnancia y casi inconsciencia ante las complicaciones de la vida afrontando los peligros de un joven artista. Quizá para alguna mente superior estas páginas no sean más que un esfuerzo vano, tedio o labor un tanto insulsa, una penosa banalidad y patética intención de simulación intelectual, de susceptibilidad exagerada entre la aridez del hastío. Un quejatorio de alguien que se sintió lo que nunca fue, vida que acaso estuvo destinada para otro. Una vida entregada que bien se habría podido usar en otros menesteres y que quizá esa sea su única valía.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-244409771949576543?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/244409771949576543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/11/prologo-diario-personal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/244409771949576543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/244409771949576543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/11/prologo-diario-personal.html' title='PRÓLOGO A DIARIO PERSONAL'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-3861151358417253507</id><published>2009-06-24T22:17:00.000-07:00</published><updated>2009-06-24T22:31:52.021-07:00</updated><title type='text'>Del AMOR Y LA PERSEVERANCIA</title><content type='html'>J25062009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En el verano del 2003 &lt;em&gt;El Paraíso recuperado (historia libresca de un ladrón)&lt;/em&gt; ganó los Juegos Florales de la Universidad de San Marcos, a la entrega del galardón leí un discurso durante la ceremonia de premiación el cual fue ovacionado por algunos y duramente criticado por otros. Este tuvo luz sólo en la revista &lt;em&gt;Puerto de Oro&lt;/em&gt;. Aquí realizo la reproducción total del mismo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;DEL AMOR Y LA PERSEVERANCIA&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351132523156719714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 186px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SkMKraTLyGI/AAAAAAAAANE/4eMi35Mz_kw/s320/01.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;Acompañado de mi madre y ambos flanqueados por el escritor Carlos Eduardo Zavaleta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;y el Dr. Luis Miguel Inka Pilco&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Más ahondamos en nuestro corazón,&lt;br /&gt;más ahondamos en el corazón de cualquier ser humano"&lt;br /&gt;Kierkegaard.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SI RESUMIERA EN UNA FRASE MIS SENTIMIENTOS esta sería una larga e interminable expresión de gratitud. Hay algo conmovedor en obtener un premio llamado los Juegos Florales de San Marcos, que evoquen el nombre del ilustre historiador tacneño Jorge Basadre, ése excelso héroe intelectual que tanto hizo por la cultura de nuestro país, y recibirlo en la Facultad de Letras de mi alma mater cuna de intelectuales de gran talla. Agradezco a la Universidad de San Marcos por esta premiación. A ella le debo gran parte de todo lo que he aprendido en materia literaria en estos últimos años, por ejemplo que un escrito que convence a un grupo selecto de lectores y es tildado de ‘bueno’ puede estar atiborrado de frases banales, que uno debe escribir como le venga en gana y que en el arte literario el todo no es la suma de las partes.&lt;br /&gt;Nadie merece un premio, la creación en esencia es siempre colectiva. Quizá quien merece este premio -apenas un episodio en la historia literaria del país- sea la generación a la que pertenezco, de creadores que recién se inician; convencidos de que la creación es un aprendizaje interminable; aquellos que nunca se cansan de hablar de literatura; que insisten y perseveran; que decididos, jamás desertarán; esos que usurpan las vetas del trabajo para llenar una hojita en blanco: en el rincón solitario de su alma abandonada; que son conscientes de que nunca se alcanzará a los maestros, privilegiados con la inmortalidad; que los cuentos, novelas, en fin escritos hayan ganado o no una premiación no significa que el reto no siga vigente; que la personalidad cuenta mucho; que un libro no empieza en su primera palabra, ni termina en su última página; que la ficción tiene existencia propia y los personajes viven mas allá de nosotros compitiendo con la realidad concreta de donde han salido; que el momento más prometedor de la creación es cuando el personaje reclama su personalidad genuina y nos desobedece; aquellos que hemos elegido la literatura como un destino y sabemos que los libros, son seres maravillosos, encantadores; pero sabemos sobre todo que los libros no son los hombres, que no son mas que medios para llegar a ellos; que quien ama a los libros y no ama a la humanidad, es un fatuo condenado dentro de su propia cárcel humana.&lt;br /&gt;Porque el terreno en el que tenemos que movernos los escritores o los intentos de escritores en el Perú es tremendamente terrible, desgarrador, inédito, ¿no es verdad? El desamparo de la literatura en el Perú. Huérfana, ignorada, desdeñada por todo tipo de apoyo, malvive por suerte y conjuro de milagro, amor y perseverancia: esfuerzos inconfesables que son flores en un desierto. En este desierto cualquier intención a favor de la creación literaria o artística debe ser aplaudida contra la barbarie no sólo política, económica sino también cultural. Todo aquel que sea invitado a mantener -con una distinción de esta categoría- viva el alma de nuestro país debe sentirse comprometido.&lt;br /&gt;Así de pronto uno se encuentre solo y se dé con las dentelladas y las zancadillas de la vida literaria, los enemigos de la promesa, "las tentaciones del fracaso", los enemigos de la literatura. Pues no faltará quien diga: ¡Escribiste, qué te crees Shakespeare, Proust, Chejov, Amiel, Chateaubriand, Cervantes, Rimbaud! En ese terreno se tiene que mover uno que recién empieza, en la tragicomedia de este mundillo literario: infierno mucho más triste, egoísta, desdichado y miserable de lo que uno imagina, un túnel donde las almas no pueden ni siquiera mirarse; pero el importante, ya lo sabemos, es el escritor que escribe y persevera, el escritor total, ése escritor del amor y la perseverancia que no se deja vencer ni amilanar ni siquiera por la apreciación que tiene de sí mismo.&lt;br /&gt;Quiero decir que de las grandes influencias uno tiene que deshacerse, las verdaderas influencias son a las cuales no le rendimos culto jamás, aquellas que nos revelaron que tenemos algo abordable literariamente, que nos impulsan a avanzar más allá de donde habíamos sospechado llegar, que nos empujan a escribir, que nos dan entusiasmo, que nos justifican siempre.&lt;br /&gt;Toda crítica debe ser forjada como arte, debe tamizar construyendo. Los críticos producen los lectores de este país y qué poco han producido, sólo paraísos de ignorancia y miseria cultural. Uno entonces debe envalentonarse contra ésos teóricos embrollados con vocación de eclipse o asesino, censores de pluma biliar intoxicada de racionalidad, funcionarios del pensar "literario" que se supone son la criba estética: jactanciosa, pedestre, ignara, dama de reseñas castrantes.&lt;br /&gt;Bien sabemos, la literatura triunfa ante la muerte; pero al parecer los dioses no consienten –a no ser de algunas excepciones- que ciertos críticos deshonren a la misma. Y allí, están vivos, después de haber fatigado la infamia.&lt;br /&gt;Uno no puede permanecer inerte, resignado mientras su país deja decaer la literatura, despreciada como cuando un médico permanece quieto o satisfecho ante un niño que muere de tuberculosis. Pedirle quietud al arte es como pedirle a una criatura que deje de crecer.&lt;br /&gt;Quizá sea difícil la comprensión de la indignación que suele provocar el decaimiento de la literatura; pero los hombres que entiendan y comprendan lo que esto implica, y, al fin que lleva, asentirán. Es casi imposible expresar la indignación sin que se nos denomine “amargados”, “pesimistas” o algo por el estilo. Felizmente la Universidad de San Marcos con la renovación de sus Juegos Florales resta la indignación.&lt;br /&gt;Debemos ir a la literatura como un Quijote "buscando una dama de quien enamorarse, porque el caballero andante sin amores es árbol sin hojas y sin fruto/ y cuerpo sin alma". Ser perseverantes en la defensa de nuestra vocación. Formar una escuela más allá de las aulas. Comprender este naufragio de la creación y de la vida, pues la labor más importante de un escritor será siempre la del cuidado y mantenimiento del espíritu humano. Esa es nuestra tarea, la más importante que nos ha tocado vivir. No es fácil escribir. Cuando más consciente es uno de lo que escribe más difícil se torna el oficio y uno se percata, en la soledad y en público, de la falta, la carencia, la orfandad de palabras.&lt;br /&gt;Con una infancia desarrollada entre un universo de personas abrumadas de recuerdos de inmigrantes y esplendores de sendos tiempos remotos, siempre tuve el deseo de ser explorador, como un fugitivo personaje de esas novelas de aventuras en tierras lejanas, viviendo miles de experiencias inesperadas, sólo para contarlas. Esto viene sumado a una anécdota infantil. La realidad, como siempre es más interesante, y sólo por eso quiero contarles tal como sucedió. Una noche me escapé al puerto para ver el estertor de las luces de las barcas chimbotanas allá en la mar. Unos hombres sentados en unos baúles jugaban a las cartas. La noche, la zozobra nocturna era una constante. Cuando de pronto un indio como de unos dos metros saltó de entre las sombras, le dio una puñetada a uno de ellos, el más indefenso. Supe que éste había perdido una apuesta. El indio sacó un reluciente cuchillo y ante mis aterrados ojos de mozuelo agazapado, le dio de puñaladas con una furia mordaz e infernal. Marché a casa confundido, identificándome profundamente con el asesino y la víctima: a ambos les di la razón -allí ya había un escritor en ciernes-; y se lo conté a mi madre, la persona con quien me he entendido y mejor comunicación he tenido jamás. Vi al inventor de la muerte y con ello también comencé a elaborar mis recuerdos, en esa familia donde todos vivían de los recuerdos, mi primera y gran influencia literaria. O a esa otra oportunidad cuando vi a un campesino sentado en una piedra al borde de un camino, allá en las serranías, que junto a su caballo lloraba porque las espigas del trigo flameaban de belleza -después comprendí que la belleza es incomprensible. Pero el momento más decisivo de mi vida fue aquella tarde de otoño en la que tímidamente confesé a mi padre que quería ser un escritor mientras éste se desahogaba dándole firmes golpes a su máquina de escribir, en su oficina, y, para ahorrarse el esfuerzo insólito de la indignación, la levantó y la lanzó por los aires y la máquina voló en pedazos al caer contra el duro piso.&lt;br /&gt;Entonces me convencí que esto debiera de escribirse y no sólo eso sino que en mi próxima reencarnación querría ser escritor con esa obstinación y persistente pasión que caracteriza a los iniciados.&lt;br /&gt;Los personajes protagónicos de una ficción son siempre reencarnaciones del yo más recóndito del escritor, hipóstasis del autor y éste siente que sus personajes son sus hijos, quiere a todos: tanto al verdugo como al generoso; ama a sus criaturas y se siente tan intrigado como frente a un ser de carne y hueso. Estos cada vez se parecen más al creador. Y contra toda creencia el personaje va pariendo al creador y éste así va obteniendo el rostro de su obra; pero a la vez el personaje es una prolongación del escritor. Por ello debemos regresar al autor, a ese concreto ser humano que está detrás de la creación, para que nos muestre quien es como ciudadano de su tiempo, y sin el cual la literatura no existiría.&lt;br /&gt;La literatura no existiría también sin lectores, claro está. Lo fundamental es que en el futuro haya lectores. Pero, ¿alguien ha preguntado alguna vez quienes son los creadores? ¿Qué sueños, valores, creencias, esperanzas, ideas, frustraciones albergan?&lt;br /&gt;El poeta Paul Valéry, escribió hacia 1938: “La Historia de la literatura no debería ser la historia de los autores....sino la Historia del Espíritu como producto consumidor de literatura. Esa historia podría llevarse a término sin mencionar un solo escritor”; estoy rotundamente en desacuerdo con esa postura de Valéry, así como con aquellos que dicen que: “la literatura está limitada a producir textos sólo para satisfacer la necesidad de diversión de la sociedad” y aquellos otros que afirman que “en un país como el nuestro donde la carrera literaria apunta hacia destinos no literarios, el primer deber de un escritor es dejar de escribir.”&lt;br /&gt;Uno en contrarresto debe escribir más, eso debe ser aliento para coger pluma y papel y lanzarse contra los molinos de viento de la desidia literaria. Regresemos al autor y vayamos a la literatura como se va al amor, a la vida y a veces a la muerte; vayamos a la lectura, a la escritura como se va a lo más importante en nuestras vidas. Recobremos al ser que pudimos ser, escribamos, pues todos los hombres nacemos poetas.&lt;br /&gt;¿Qué es la literatura? Todo. Idioma cargado de sentido. La mejor respuesta ante el infortunio y la frustración. ¿Qué es escribir? Todo. Escribir es también irrumpir en la vida de los demás. Proyectarse en una obra, un contacto con otros seres humanos. Transmitir infatigablemente ese interior que nos otorga el vivir. ¿Qué es la escritura sino un modo, el más efectivo, de acercarse a los demás y a uno mismo? ¿Qué sería de la vida sin esos fascinantes seres que nos transmiten narraciones cautivantes, que nos enriquecen tanto y nos permiten soñar? ¿Qué sería del mundo sin sus creaciones?&lt;br /&gt;Por aquella desanimada apreciación del quehacer literario quizá somos un país literariamente frustrado. Ese es otro de nuestros dramas nacionales. Si nos preguntamos si el mundo está pendiente de nuestra literatura; qué pocos nombres tendríamos como respuesta. No ha surgido una crítica seria, ni existen las condiciones para que se dé entre nosotros esa maravilla que es el escritor profesional. Lo más saludable que puede ocurrirle a la literatura peruana es la aparición de una crítica no apoltronada, no interferida por intereses extraños, relaciones amicales o parcialidad política.&lt;br /&gt;Por lo tanto el hombre o mujer que en su fuero interno sienta esa pasión embargadora, se pregunte y se responda que sí es un creador, que sí es un escritor, está obligado a ser responsable (a estar comprometido) sobre todo ante sí mismo, aunque la palabra compromiso se haya convertido en una palabrota en nuestro tiempo.&lt;br /&gt;Creo en el poder de la palabra. La literatura y la palabra no son retrógrados. Las palabras son acciones; a través de lo que los creadores literarios escriben no sólo se brinda bienestar, placer sino también perspectiva, imaginación, ideas, angustias, esperanzas, testimonios del espíritu de nuestro tiempo, incluso se puede cambiar la correlación de los hechos históricos.&lt;br /&gt;Hay una característica que une a los escritores: Que no necesitan de escuelas, de universidades, de programas para mantenerse vivos, consubstanciados con sus creaciones, yaciendo entre el polvo de una biblioteca habrá un remoto lector (no aleccionado; pero honesto) que los desenterrará y los actualizará y los dará a luz. Por esa secreta esperanza es que se persiste y persevera siempre: encontrar a sus lectores a pesar de todas las utopías del mundo.&lt;br /&gt;Ahora que se habla del fin de las creaciones literarias y del libro en general existe una secreta esperanza que surjan escritores en contra del olvido y atentos a su tradición, que trabajen por construir mundos infinitos que la dimensión fabuladora del espíritu les brinda, entonces el porvenir de la literatura estará asegurado.&lt;br /&gt;Quizá deberíamos considerar como dice Camilo José Cela que “Debemos ser más modestos, y conformarnos con pensar que el escritor no es más que un ser desdichado e infeliz que nació para ‘imponer’ y se quedó varado en el camino...”. Podemos quedarnos varados en el camino con nuestro amor y perseverancia, heridos, pero jamás infelices sino totalmente felices pues la literatura es lo mejor de nuestras vidas, de la cual, y para gloria mía, nunca he de salir pues sólo quien escribe y ficciona existe a la vida. Muchas Gracias. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-3861151358417253507?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/3861151358417253507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/06/del-amor-y-la-perseverancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3861151358417253507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3861151358417253507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/06/del-amor-y-la-perseverancia.html' title='Del AMOR Y LA PERSEVERANCIA'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SkMKraTLyGI/AAAAAAAAANE/4eMi35Mz_kw/s72-c/01.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-4286995366264460162</id><published>2009-05-18T08:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-25T18:28:17.142-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vive'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Benedetti'/><title type='text'>¡Mario Benedetti, vive!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡Mario Benedetti, vive!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337194109783828162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 254px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShGFw-L45sI/AAAAAAAAAHc/Al_aVoICiOg/s320/mario.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Yo no tengo vergüenza de ser sensible"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mario Benedetti&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace tan solo ayer comentábamos con el irremediable bohemio Jorge González Ampuero, en su casa, sobre la presentación que habría hecho él, como moderador, al tener frente a sí en el Centro cultural de España, a Vargas Llosa. Mi amigo con una reacción muy vivaz a pesar de su enfermedad dijo que él hubiera simulado cometer un error al sorprenderse de ver al escritor peruano en vez de su querido García Márquez; fue cuando le dije que mayor aceptación tendría suponer que hubiera sido el otro Mario, quizá más universal que el peruano: Mario Benedetti, a quien leíamos en la universidad y de quien conseguí un disco de sus poemas de &lt;em&gt;El amor, las mujeres y la vida&lt;/em&gt;, ese libro de cabecera de tantos amantes y que -recién iniciados mis estudios de Filosofía- me sirvió para aprobar más de un curso y arremeter contra ese pesimismo voluntarista y contagioso de Shopenhauer, el filósofo alemán, y sobre todo recuperar algún viejo amor para perderlo después. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YI3x99tbWSs&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/YI3x99tbWSs&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Escuchábamos sus poemas en grabadoras portátiles en plena clase del integrado de Letras; y alguna vez en un recital el poema &lt;em&gt;A la izquierda del roble&lt;/em&gt;, aquella oda que inserta esa balada que dice: “&lt;em&gt;Para mí que el muchacho está diciendo lo que se dice a veces en el Jardín Botánico: Ayer llegó el otoño/ el sol de otoño/ y me sentí feliz/ como hace mucho qué linda estás/ te quiero…”,&lt;/em&gt; fue el centro de la atención de los novísimos y jóvenes poetas, así por ello muchos músicos como Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Susana Baca y Tania Libertad entre otros hicieron canciones con sus poemas de amor y rebeldía.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Los versos de Mario Benedetti me ayudaron a vivir en una Lima convulsa; el viejo bonachón con su voz, su postura política nos estaba enseñando nuevamente el amor y la forma de ver las cosas, el detalle en lo cotidiano y la sencillez de la vida y la palabra para enfrentar la propia vida. Su poema &lt;em&gt;Te quiero&lt;/em&gt; fue desde aquel entonces una suerte de consigna propia que cada uno de los sanmarquinos de los años noventa tomamos casi como himno de amor. Al menos a mí me permitió mantener uno y recuperar las cenizas de otro para luego recurrir a un tercero y no menos doloroso.&lt;br /&gt;El hecho de ser muy conocido por su poesía de una diafanidad lingüística y por ello penetrante, no hace que Benedetti, autor fecundo y polifacético: poeta, novelista, cuentista, dramaturgo y ensayista, sea menos logrado literariamente, ya que, lo comentábamos con el maestro Antonio Gálvez Ronceros, es autor de un excelente libro de cuentos: &lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt; entre otros ochenta textos que prolíficamente escribió. Acercó la poesía a todos los ciudadanos del mundo y fue consecuente con su compromiso cívico y político, demostrando una humanidad y generosidad destacable entre los creadores.&lt;br /&gt;Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920, en Paso de Toros, en Tacuarembó (Uruguay); y sus padres, siguiendo una costumbre italiana, lo bautizaron con cinco sonoros y literarios nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno. Su novela &lt;em&gt;La tregua&lt;/em&gt;, que leímos con algarabía, le hubo de dar el reconocimiento internacional que ostentaba con sencillez desde allá por el año 1960. Su producción poética fue galardonada por el Premio Reina Sofía en 1999, y entre otros reconocimientos, en el año 2007, en la sede del Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo, se le concedió la orden venezolana Francisco de Miranda, en su Primera Clase, la distinción más alta que otorga el gobierno de ese país, por el aporte a la educación y el progreso de los pueblos; pero a la vez el poeta fue golpeado por su actitud crítica de tal suerte que conoció el exilio durante diez largos años. Benedetti tuvo que abandonar su país tras el golpe militar de Juan María Bordaberry en junio de 1973, y la dictadura lo persiguió por distintos países, incluido el Perú (se exilió en un departamento de la avenida Shell en Miraflores donde fue detenido), para hacerle cumplir la condena a muerte expresa que pesaba sobre él, acusándolo de sedición. Luego se dirigió a Cuba, y tiempo después desembarcó en España; aunque él desde entonces haya manifestado ya que no tenía actitud subversiva sino crítica.&lt;br /&gt;A saber Benedetti, a los 15 años, se desempeñó como contador, cajero, taquígrafo y vendedor. Comprometido con su propia obra y activista de izquierda, en el año 1959, el poeta viajó a Estados Unidos, a pesar de las negativas de las autoridades americanas para concederle el permiso. Con la Revolución Cubana en pie escribió precisamente ese libro de cuentos muy logrados de nombre propio: &lt;em&gt;Montevideanos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;En el poema Boda de perlas, firmado un 23 de marzo de 1976 da cuenta, en buena parte, de la existencia suya y de su vida en treinta años al lado de Luz López Alegre, aquella mujer a la cual un jovencísimo Mario escribía poemas de amor y que ella nunca contestó, dice: “…&lt;em&gt;cuando la conocí/ tenía apenas doce años y negras trenzas/ y un perro atorrante/ que a todos nos servía de felpudo/ yo tenía catorce y ni siquiera perro…”.&lt;/em&gt; Y luego de treinta años más, justamente en abril de 2006, falleció Luz, su entonces esposa y compañera de toda la vida, de tal suerte que el poeta, que alternaba entre Madrid y Montevideo, se trasladó definitivamente a su residencia, en el centro de la capital uruguaya, a pesar del frío de la ciudad; y con motivo de esa partida donó parte de su propia biblioteca al Centro de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Alicante el cual lleva su nombre.&lt;br /&gt;Lo último que supe de él es que estaba muy delicado de salud y que salió bien librado de una recaída, y el mundo entero de la literatura hizo un fuerte lazo de deseo de mejora, pero la realidad es que se reestableció como para despedirse, cuando ya el poeta trabajaba en un nuevo libro de poesía, cuyo título era &lt;em&gt;Biografía para encontrarme&lt;/em&gt;. De este suceso acaecido con el poeta urugayo, el escritor José Saramago ha dicho: “Siempre quedaba esa ingenuidad que es pensar que lo inevitable se puede posponer, pero no se puede, y cuando llega, como acaba de llegar para Mario, es muy duro”.&lt;br /&gt;La capilla ardiente y los restos de Mario Benedetti serán velados en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en la sede del Congreso uruguayo, en Montevideo, hoy, para recibir el homenaje de sus conciudadanos. El poeta de espíritu joven, casi de niño, nos enseñó humanamente a amar, ver el equívoco y resucitar el afecto, y ahora nos enseña a añorar su presencia consabida. La literatura de todo el mundo pierde sobre todo a un hombre cabal y de primer nivel. Quizá, es verdad, la ingenuidad nos hace creer que los grandes y muy profundos seres humanos no mueren; pero la muerte siempre hiela, poco, mucho o muchísimo. Mario falleció en su hogar ayer por una insuficiencia renal en Montevideo a los 88 años de edad. Adiós, amigo, corazón coraza; ahí estaré para conversar, como en ese hermoso poema tuyo: &lt;em&gt;“…no creas nunca creas/ este falso abandono/ estaré donde menos/ lo esperes&lt;/em&gt;…”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-4286995366264460162?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/4286995366264460162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mario-benedetti-vive.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4286995366264460162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4286995366264460162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mario-benedetti-vive.html' title='¡Mario Benedetti, vive!'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShGFw-L45sI/AAAAAAAAAHc/Al_aVoICiOg/s72-c/mario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-3753588205256551585</id><published>2009-05-17T08:28:00.000-07:00</published><updated>2010-02-10T20:10:59.661-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ‘escribidor’ presentado'/><title type='text'>El ‘escribidor’ presentado</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El ‘&lt;em&gt;escribidor’&lt;/em&gt; presentado&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Vive la difference!&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[Respuesta a un tal ‘Grupo Narración’; el cual sin duda no es el mismo al que perteneció Gregorio Martínez ni el maestro Antonio Gálvez Ronceros en los años 60.] &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336818494982954466" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 201px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwJUAxneI/AAAAAAAAAFc/NR2khtXH3AE/s320/ro+%2837%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Buenas tardes o buenos días, en fin pueden ser buenas noches (o malas), depende estrictamente de ustedes, Señoras y &lt;em&gt;señores&lt;/em&gt;. Tengo buenas y malas noticias que darles. Primero sin duda las ‘buenas’: mi nombre es Róger Edgard Antón Fabián. La mala noticia es que quiero advertirles que voy a tratar de decirles algo. Soy un hombre de letras, no de palabras aunque sí de palabra, al menos eso creo; pero –ni modo– me ha sido negada totalmente la fauna de la elocuencia. Eso que raudamente consigue un politicastro [no te hagas a &lt;em&gt;ti&lt;/em&gt; te estoy diciendo] en cualquier anónima asamblea no puedo hacerlo ante ustedes. No me atrevería además. En una palabra: cuando (me) &lt;em&gt;tomo&lt;/em&gt; (o me toma) la palabra no puedo &lt;em&gt;hablar&lt;/em&gt;; pero, caray, tengo otra buena noticia: puedo escribirla. &lt;strong&gt;E&lt;/strong&gt;scribir, &lt;strong&gt;e&lt;/strong&gt;scribir y &lt;em&gt;escribir&lt;/em&gt;. Aunque un inteligente amigo me ha dicho que ‘escribir’ ya no vale la pena: es llover sobre mojado, insistir sobre &lt;em&gt;sirenas&lt;/em&gt;. Así advertidos, a empezar se ha dicho y sea dicho.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336818493289909138" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 185px; height: 308px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwJNtHy5I/AAAAAAAAAFE/JDjgxlqcYD0/s320/ro+%285%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;NACIMIENTO Y SIGNO ZODIACAL.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi nacimiento fue resulta de la desazón de un terremoto en mi ciudad natal y el enamoramiento: Mi madre llena de terror por los remezones del sismo que hasta ahora de un salto la incorporan de su asiento viajó alejándose de las pestes y la hambruna de aquellos días hacia la antigua ciudad de Trujillo; mi padre, que tenía en su haber ya tres hijos y era un secreto tan celosamente guardado que ni él mismo lo sabía acabó por comprometerse con mi madre y entre mi hermana inmediatamente mayor y yo tan solo median días de diferencia en la fecha de nacimiento. Nací pues algún tiempo después de amores y penas ese siete de mayo de 1975 y mi signo astrológico es Tauro, del cual he sacado todo menos el carácter; por consiguiente, no suelo ser impetuoso e inesperado, aunque quizá por separado sea cada cosa a la vez. Mis tendencias intelectuales son estrictamente todas de orden literario. Mi planeta no sé cual es; y, a pesar que me he vuelto supersticioso ya por experiencia no me interesa. Mi color es más bien una tonalidad del amarillo con la cual más me identifico porque es el símbolo del amor y la amistad (aunque en realidad me gusta el azul). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336823324171318674" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA0iaJANZI/AAAAAAAAAF0/d_Cai5wU3_4/s320/P1010007.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;INFANCIA.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tenía casi cuatro años desde cuando guardo el primer recuerdo de mi infancia y de lo que fue mi familia verdadera de la cual provengo, después como todo en la vida se fue desintegrando y tuve que construir otra entre tantos intentos frustrados: mi tío materno Eleuterio Fabián llamándome afectuosamente “cholito” y paseándome en una carretilla que usaba como herramienta de trabajo. Era constructor y aficionado a las revistas de historietas, por lo cual terminó sus días como en una de las historietas que leía: se suicidó. Miraba esas figuras y sus textos con una curiosidad y afición de la cual me quedó la manera de concentrarme por lo escrito y de la que nunca he podido safarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336823328704229426" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 253px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA0irBu8DI/AAAAAAAAAF8/qgH0N8IfTUU/s320/1.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;CHIMBOTE. SU BARRIO.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nací en Chimbote, un pueblito que es un puerto a cinco horas en ómnibus interprovincial desde Lima, la capital de mi país. Fue un día miércoles y casi un día de miércoles, pleno de sol, cuando el mundo giraba tal cual; no ocurrió absolutamente nada, salvo que esa fecha a saber llovió todo el santo día en París, ciudad tan querida por algunos escribas, y donde murió uno de mis compatriotas más conocido literariamente en el mundo: César Vallejo con aguacero y todo. Crecí en Miraflores, un barrio popular suburbano de Chimbote, cercado de prostitutas y ladrones que no tenían el menor escrúpulo para ejercer sus fechorías a vista de todo el mundo: el disimulo era cobardía. La casa de mi madre, que era señero reducto de honestidad en el barrio y donde me crié tuvo siempre un gran jardín y una huerta lleno de gallinas, patos, perros y palomas, que para mí fueron como mi pequeño Paraíso donde recreaba las series de televisión que veíamos los niños del suburbio en un televisor en blanco y negro que la abuela Victoria, una vecina, alquilaba por unos cuantos centavos para ver la función de la tarde. Pero en ese Paraíso yo estaba la mayor parte de las veces solo, en ese sentido no guardo un recuerdo grato de mi infancia. Mi padre pocas veces estuvo conmigo; y el trato con los animales hubo de despertar una sensibilidad excesiva o una tristeza frecuente: hablaba con los peces que traía del río, las gallinas, conejos o cuyes que hacían nidos por entre los enseres de la casa y darles de comer era una tarea que desde niño aprendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336818488881880018" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 310px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwI9SKm9I/AAAAAAAAAE8/3BxDSWNKURk/s320/ro+%284%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESTUDIOS PRIMARIOS Y SECUNDARIOS. EL COLEGIO.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hice mis estudios primarios en una escuela donde había niños de una clase social más influyente y rica que la mía. A los siete años, cursaba el primer año de educación primaria en el Augusto Salazar Bondy de Nuevo Chimbote que en aquel entonces era uno de los colegios nacionales de cierto renombre en la ciudad, pues había ganado casi todos los gallardetes en las marchas de Fiestas Patrias y para lo cual año tras año contrataba los servicios de estólidos ex soldados para orientarnos en instrucción pre-militar, quienes hacían la vida imposible a los alumnos bajo un severo entrenamiento en un descampado. Los estudios secundarios también los hice ahí. Tuve todo el tiempo un maestro normal de literatura, salvo que era un periodista connotado lo cual me llamaba la atención. Solía verlo en la redacción de &lt;em&gt;La Industria&lt;/em&gt; de Chimbote por una de las ventanas del diario. Una vez escribí una crónica sobre el terrorismo en el país, y cuando la leí en plena clase, aquel la desmintió y me dijo ser un plagiario ante el asombro de la clase entera y de un compañero que me había visto redactarla a salto de mata y reclamó a gritos mi autoría. Del colegio recuerdo a su director, era un ser monstruoso: un gordo desalmado con un nombre tan horrible como él: Grocio, éste no vacilaba en propinar una cachetada limpia a quien se le ocurriera cuando no supiera una estrofa o estribillo del himno nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336823435060025954" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 216px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA0o3O7mmI/AAAAAAAAAGM/UxYvnbOohxU/s320/3.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VIDA EN LIMA.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Viví por aquel entonces en Lima, y descubrí una ciudad que tenía dentro cientos, quizá miles de ciudades. En Lima por algún tiempo pude ser joven mientras en Chimbote había sido enteramente adulto. Rejuvenecía mientras otros decrepitaban, por ello quizá me casé temprano y me divorcié al tanto. Cuando digo que le debo gran parte de mi vida literaria a Lima, digo algo que es casi enteramente cierto, pues ahí encontré los libros, la música y las mujeres que nunca jamás hubiera imaginado tener; y, además, el tiempo de ocio necesario para poder leer y escribir. ¿Ocio en Lima, una ciudad agitadísima? Así es, se lo debí en gran parte a San Marcos, La Universidad, mi Universidad; y luego a una afición a conseguir trabajos que me permitieran seguir con esa costumbre. En Lima encontré el amor, el desamor, la vida y la desdicha, materiales de los cuales están hechas nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336818491481142178" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwJG94M6I/AAAAAAAAAFM/hNsjhu5ayjo/s320/ro+%2845%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LIBROS.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En mi camino de vida fui recogiendo libros de toda índole a por doquier. Un día salí de mi casa de Chimbote a dar una vuelta por el mundo. Era un párvulo ordenado, metódico. Formulé mi plan de equipaje: poca ropa, un viejo reloj despertador y textos de cabecera que he llevado siempre conmigo. No faltó en aquélla colección alguna edición pirata de un clásico griego o latino: &lt;em&gt;La Iliada&lt;/em&gt; de Homero y &lt;em&gt;Las Odas&lt;/em&gt; de Horacio, por eso que otorgan rotundez a la prosa que había leído en un &lt;em&gt;Tratado de técnica del aprendizaje de la escritura&lt;/em&gt;; con ellos iba algún libro que me regaló mi madre o una novia y que me permitieron seguir viviendo en los tiempos más duros; alguna vetusta e incompleta edición de las &lt;em&gt;Mil y una noches&lt;/em&gt;;&lt;em&gt; El Quijote &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;El Decamerón&lt;/em&gt;; sumados de las obras completas de un escritor peruano; y el complemento que habría de seguir recolectando en mis caminos sucesivos: una colección casi completa de las revistas de literatura que se adicionaba a una edición de los Premios Nobel. Después ya en el camino encontré muchos otros libros, mujeres inesperadas, mozas que me remitieron a compendios, nueva indumentaria, avenidas e inesperados senderos. ¡Ah, época en que al decidir caminar tres o cuatro kilómetros podía darme el lujo de comprar, o, robar varios libros con el solo y único propósito de leerlos! Hasta que me dije a sí mismo que no adquiriría un solo ejemplar más. Gran mentira y falsa promesa. Sigo adquiriéndolos, esperanzado de que en alguno –no importa su naturaleza– encontraré el secreto de aprender a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336818497709977426" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwJeK8r1I/AAAAAAAAAFU/5Cuy3moj4js/s320/ro+%2848%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;strong&gt;LA ESCRITURA.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es memoria y olvido. Si uno escribe de pronto un cuento o novela corta la olvida, de escribirla de nuevo no podría hacer lo mismo. La escritura es heraclitiana; pero la lectura también y asimismo la relectura. Escribir es doloroso, cansado, placentero. Embarcamiento o embaucamiento del tiempo, años en una línea al tesón. Una suerte de sadomasoquismo, una cosa de hombres bien puestos, una visión machista de la vida, en la que a pesar del sufrimiento se tiene que seguir adelante. Se aprende en el camino, es un vicio, un acto de terquedad y porfía. Nadie enseña a escribir sino la constancia y la perseverancia. No hay maestros, surge de la misma terquedad que puede llevar a la miseria o al suicidio. Es como enamorar a una mujer bonita, la más hermosa hasta que el hartazgo o el amor trae el cariño o la ceguera. En ese sentido siempre fui un escritor intuitivo más que cerebral, más nervioso que frío. Inseguro, temeroso pero audaz; sin duda suma y felizmente heraclitiano. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336826373599210706" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 259px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA3T6JRLNI/AAAAAAAAAGU/3soypUYRpF0/s320/ro+%2829%29.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LAS MUJERES.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una esperanza de vida. Dolor, amor y desapego. Búsqueda interminable. Literatura y realidad. Hermosura y desesperanza. Imposibilidad de retorno. Amor y odio entrañables. Años, soledad y recuerdo. Y sin duda felicidad afectuosa. Esa alma hermosa que se encuentra a veces en una y luego sale a otra y uno tiende a buscarla y deja el cadáver triste de la que la contuvo así haya odio ante tanto amor. &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336894484100696066" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 116px; height: 136px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShB1QdiQSAI/AAAAAAAAAG8/rbH5DFh0ux8/s320/audrey-hepburn-by-sarah123.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShB1GtVls2I/AAAAAAAAAG0/3E_N-5QKNbo/s1600-h/AvaGardnerSM.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336894316543849314" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 116px; height: 135px;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShB1GtVls2I/AAAAAAAAAG0/3E_N-5QKNbo/s320/AvaGardnerSM.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBERTAD.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¡Ah, Libertad! No es más que soñar con mi mujer, que vivimos en campos de provincias donde podemos corretear con los niños, juguetear, deambular y ser felices. Quizá camino a un río o una laguna de infancia donde solía coger peces de colores y travesear con ellos. Recordar la albura perdida donde fui enteramente libre, desordenado y feliz. Como se debe ir en algunos caminos de la vida, no ir a la escuela sino ir a vagar, caminar por la ciudad, descubrir el mundo. En ese sentido tuve la libertad desde muy niño: mi madre me dejaba visitar de cuando en cuando los campos, la ciudad, la playa, practicar deportes y volver tarde casi ya entrada la noche; criar en albarcas cientos de peces, coleccionar piedritas, canicas, trompos y maderos. Después con los años me di cuenta que había luchado todos los días de mi existencia por un mínimo de aquel instante supremo de libertad y soledad en cada circunstancia de mi vida. Esa autonomía creativa y recreativa que nos hace nacer de nuevo a cada instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PARAÍSO RECUPERADO.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Este no es un cuento ni un libro. Es un papelucho producto de una mañana de calma en la Residencia Universitaria de San Marcos, casi una falsedad, una difamación propia. No es un buen cuento en el sentido ordinario y estricto de la palabra. No, es más bien una suerte de injuria prolongada, un sopapo a la cara del gran arte que se reforzaba en la vieja Lima de San Marcos, de la Lima entera de hace unos años, una patada en el trasero a los artistas, al hombre en general, al machismo, a mi vida misma, a la historia y al destino literario de la historia peruana. Y agradezco ese premio por él; y a la vez me llega lo que digan los demás en el tiempo porque creo en el amor y la belleza, sino pregúntenle a mi última mujer. Seguiré escribiendo así medio mundo se oponga, así todo el mundo incluida mi madre y mi mujer se opongan, aún mi padre deje de hablarme de por vida. Desentonaré, pero seguiré escribiendo. Escribiré mientras viva; y escribiré sobre mi inmundo cadáver por la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336823321390439474" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 226px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA0iPx_XDI/AAAAAAAAAFk/Sca9a2dE_Tc/s320/0mT5lN213597-02.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA PINTURA, LOS PINTORES.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Desde siempre me cautivó la pintura. No creo que algún día pueda pintar un solo cuadro, y por ello ante un aguafuerte de Goya caí desfallecido; y, aún no salgo de la impresión de &lt;em&gt;A bar at the Folies-Bergere&lt;/em&gt; de Manet. Empecé a dibujar alrededor de los seis años, en Chimbote, casi por la misma época en que empezaba a soñar con escribir, lo que intenté sin mucho éxito años después. La pintura observada se convirtió en algo muy importante en mi vida, ya en la Universidad ese aprendizaje se lo debí más bien a un diletante, más pintor que escritor y más dibujante que prosista, Ricardo Flores Gago, mi compañero de filosofía que se deleitaba lo mismo con un desnudo de Paul Gauguin que con un poema de Tagore o un cuento de Twain o Poe. En la pintura sin duda encuentro una manera de expresión paralela a la escritura. &lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336823329984809234" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 235px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShA0ivzDCRI/AAAAAAAAAGE/TfQYQHqkUmY/s320/2.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANTÓN-FABIÁN, MUSICAL.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Me hago amigo de los libreros de cada ciudad que visito. Siempre pago el precio que piden por los libros. Es una manera de tener los que uno quiere o busca luego. En Lima de entre todas las librerías de viejo al aire libre hice migas con uno de los más instruidos libreros que jamás conocí y que además era melómano: David Marcos. Se había quedado detenido en el Renacimiento y a él le debo la ilustración de todo lo que al inicio supe de música. No me inscribí en algún curso musical porque era demasiado perezoso. Más bien me dedicaba a escuchar cientos de grabaciones de los clásicos de la melodía. Conciertos, ritmos, tonadas y sones a por montones y de toda laya, cuando aún no existía en nuestros lares la Internet; pero sí una radio del género clásico que amenazaba casi siempre desaparecer lo que constituía gran inspiración musical, maravillosa además, para lo que yo escribía y para mi propia vida. Los mejores y peores momentos de mi existencia surgen al recuerdo al son de determinadas melodías de diferentes géneros. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Ff4ucFdxUDc&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Ff4ucFdxUDc&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/adgNcdcuoBE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/adgNcdcuoBE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/U1JRNJYXb_A&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/U1JRNJYXb_A&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pqA0z9BA0Gw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/pqA0z9BA0Gw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;HISTORIA DE SUS ÚLTIMOS LIBROS.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;[Sus quince últimos libros leídos, hojeados, revisados o que está leyendo - incluye releídos].&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336974391143232450" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 215px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShC97qdy88I/AAAAAAAAAHU/MyxF-N6_HUk/s320/gggggggggggggggggggggggggggg.JPG" border="0" /&gt; 1. &lt;em&gt;Mesa redonda sobre Todas las Sangres&lt;/em&gt;, Arguedas, S. S. B, Escobar y otros&lt;br /&gt;2. &lt;em&gt;El año que trafiqué con mujeres&lt;/em&gt;, Antonio Salas&lt;br /&gt;3. &lt;em&gt;Historia secreta de una novela&lt;/em&gt;, Vargas Llosa, Mario,&lt;br /&gt;4. &lt;em&gt;El verano&lt;/em&gt; - Bodas, Camus, Albert,&lt;br /&gt;5. &lt;em&gt;Metaforismos&lt;/em&gt;, Roa Bastos, Augusto&lt;br /&gt;6. &lt;em&gt;Monterroso por él mismo&lt;/em&gt;, Monterroso, Augusto&lt;br /&gt;7. &lt;em&gt;Cien poemas&lt;/em&gt;, Constantino P. Kavafis&lt;br /&gt;8. &lt;em&gt;Hemingway&lt;/em&gt; , Burgess, Anthony&lt;br /&gt;9. &lt;em&gt;Autobiografía&lt;/em&gt;, Borges, Jorge Luis&lt;br /&gt;10. &lt;em&gt;Pájaros de Hispanoamérica&lt;/em&gt;, Monterroso, Augusto&lt;br /&gt;11. &lt;em&gt;Memorias, entendimientos&lt;/em&gt;, Cela, Camilo José.&lt;br /&gt;12. &lt;em&gt;Escritos autobiográficos&lt;/em&gt;, Calvino, Italo&lt;br /&gt;13. &lt;em&gt;Diarios&lt;/em&gt;, de Federico Amiel&lt;br /&gt;14. &lt;em&gt;El jardín de las delicias&lt;/em&gt;, Ayala, Francisco&lt;br /&gt;15. &lt;em&gt;Entre parentesis&lt;/em&gt;, Bolaño, Roberto&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336899390241980994" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 312px; height: 53px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShB5uCVfQkI/AAAAAAAAAHM/hWYaRtIU_Qk/s320/sdfdsfsdf.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-3753588205256551585?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/3753588205256551585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-escribidor-presentado.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3753588205256551585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3753588205256551585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-escribidor-presentado.html' title='El ‘escribidor’ presentado'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShAwJUAxneI/AAAAAAAAAFc/NR2khtXH3AE/s72-c/ro+%2837%29.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-2539252984872196692</id><published>2009-05-06T20:38:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T08:26:26.270-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lima Norte'/><title type='text'>Lima norte: una expedición de imprevistos descubrimientos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Lima norte: una expedición de&lt;br /&gt;imprevistos descubrimientos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332921628862398082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 426px; CURSOR: hand; HEIGHT: 244px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SgJX92dXPoI/AAAAAAAAAEw/m1Arg38WZto/s320/LN.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff9900;"&gt;El panorama permanece constantemente en cambio, como las piezas polícromas de un rompecabezas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lima Norte es una ciudadela de imprevistos hallazgos, en primera instancia reúne a otros conglomerados, algunos de los cuales limitan con el contorno de San Juan de Lurigancho, el Rímac y la provincia constitucional del Callao. A diferencia de algunos años ahora ya ningún ciudadano del norte limeño, acaso porque es parte de una zona que no mide las fronteras del esfuerzo y el progreso, duda en nombrar su residencia. El distrito más popular es el famosísimo “Los Olivos”, en que la céntrica avenida Carlos Izaguirre reúne las más de quince largas cuadras más comerciales de todo el norte; pero este lado de Lima posee cientos de negocios de diferentes rubros donde se pueden encontrar ubicaciones inesperadas en lugares imprevistos, como en el Boulevard de los Olivos, la contigüidad de un hotel, varias discotecas, dos colegios y una “clínica ginecológica” casi en la misma cuadra.&lt;br /&gt;Si hubiéramos viajado mucho nos atreveríamos a afirmar que existen algunas calles con cierta similitud con alguna avenida comercial americana, pues bien por lo pronto nos basta decir que si uno sale de la nueva Plaza Vea (donde antes se ubicaba el hipermercado Metro) por la puerta Nº 3 se encuentra con un panorama grandilocuente donde descolla el imponente Mc Donald’s y la botica Inka Farma, que flanquean la entrada del Royal Plaza, junto a Cine Planet, la pollería Las canastas y los cerámicos Casinelli; y, como parte del “Centro financiero y empresarial”, el Banco Continental y el De Crédito, que sostiene sobre sí al famoso restaurante Rústica. El hecho es que se percibe una diversidad de colores que uno piensa estar frente a un espectro a tan solo unos cuantos pasos y si no fuera por las voces de mujeres oferentes de llamadas telefónicas al paso con sus chalecos amarillos y naranjas y hasta diez teléfonos celulares en las manos o por algún bufón disfrazado exageradamente de mujer que ofrece caramelos, obnubilado se trasladaría a tocar ese arco iris multicolor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HkiAJjnzS-s&amp;amp;color1=0xb1b1b1&amp;amp;color2=0xcfcfcf&amp;amp;hl=es&amp;amp;feature=player_embedded&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/HkiAJjnzS-s&amp;amp;color1=0xb1b1b1&amp;amp;color2=0xcfcfcf&amp;amp;hl=es&amp;amp;feature=player_embedded&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El panorama permanece constantemente en cambio, como las piezas polícromas de un rompecabezas; no en vano a cada distrito colindante se le llama “el distrito emergente”, pero todos los que conforman Lima norte son sin duda prominentes en esa circunscripción donde “todo cambia” como cantaba Mercedes Sosa, al grado que no se sabe a ciencia cierta los confines de los mismos, así la rentable zona comercial es una franja en conflicto entre Independencia, Los Olivos y San Martín de Porres, que la quieren suya porque el progreso es la solícita consigna también en rentas para los municipios.&lt;br /&gt;Lima norte al igual que Lima céntrica tiene su jirón de la Unión pues entre Mega Plaza y Plaza Vea se ha originado una suerte de pasarela: al salir del Royal Plaza camino a Tottus se cruza la calle Los Andes, y uno puede adentrarse por el jirón que lleva nombre de vía: “Calle 1”; por esa travesía, apenas unos ciento cincuenta metros, en un día cualquiera transitan poco más de 200 mil personas que van y vienen de compras de uno u otro centro comercial, o que simplemente salen a pasear con sus seres queridos mientras cotizan los precios de las más ansiadas mercaderías y, en la marcha, observan varios videntes al paso, vendedores de ungüentos para la piel, golosinas, carteras e inesperados regalos, peluches y libros, flores artificiales y chucherías improvisadas, entre gente apresurada que transita de un lugar a otro.&lt;br /&gt;La prostitución no se ha hecho esperar por estos lares así el hotel Ibis, cercano a las oficinas de la Reniec, ampara a cuantas meretrices y algún parroquiano ansioso soliciten una habitación cuando ya la noche se adentra, la gente retorna a sus hogares y aquellos que han hecho un buen negocio celebran en algún bar de la calle Los Andes; y quien busca un placer diferente puede adentrarse en ruta hacia la intransitable avenida Industrial que encontrará un cóctel de travestis cada cual al más exigente gusto; ello no ha sido óbice para que la emergente visión empresarial y concentración comercial en este lugar desde hace ya poco más de diez años, haya hecho que el Icpna arriesgue a establecer una sede en la casi siempre peligrosísima avenida Pacífico, que colinda con el sur de Mega Plaza.&lt;br /&gt;Como al extremo septentrional el pujante distrito de Villa El Salvador, el concentrado norteño se beneficia de los dos supermercados más grandes de la ciudad y sin embargo posee cientos de pequeños mercadillos colindantes los que no pueden hacer una guerra comercial pero que tampoco son fulminados por aquellos; y están compuestos en su mayoría del 90 % de provincianos sobre todo del norte del Perú: Chimbote, Trujillo, Chiclayo y Piura, en respuesta a la migración que llegó a la capital desde los años cincuenta; así Luchito Pilco, vecino de Los Olivos, recuerda que hace ya algunas décadas este cuadrante era una zona campestre lleno de cañaverales, donde se podía disfrutar aún el verde natural y respirar un saludable aire puro.&lt;br /&gt;Si uno arriba a la ciudad de Lima desde el norte, al amanecer o al caer la tarde, antes que se adentre el sol, podrá observar a ambos lados de la Panamericana kilómetros de lomas con cientos de pequeñas casitas multicolores, porque Lima norte es la zona del color; y si llega de noche o madrugada los colores se tornan en destellantes luces que irradian de brillo esos cerros de Ventanilla, Puente Piedra y parte de Carabayllo que hace algunos años eran tan solo desérticos arenales. Lo que ofrece nuestra capital al llegar por el norte es sinónimo de pujanza y civilización de un pueblo que tiene en su sentir propio la experiencia del hambre y la miseria como fortaleza ante la calamidad de la pobreza nada casual. Así a las seis de la mañana ya una docena de controladores de microbús se agolpan en la intersección de la avenida Izaguirre con la transitada Panamericana, que en su trayecto da cuenta también de llamativos avisos publicitarios de los más famosos grupos populares de cumbia, colegios de nombres inesperados, academias preuniversitarias y cementerios entre otros.&lt;br /&gt;Si uno embarcado en su automóvil conduce desde el centro de Lima hacia el norte, localizará el trébol de Caquetá y bien puede escoger salir por la avenida Tupac Amaru o la Alfredo Mendiola (que no es más que la Panamericana norte). Si va por la primera: se encontrará con la Universidad de Ingeniería, una entrada al Hospital Noguchi y el Cayetano Heredia, y, luego de unos minutos, frente al paradero “Farmacia” hayará agolpados en horas de la tarde o la noche cientos de personas ante cómicos ambulantes, cerca de la Municipalidad de Independencia, antes de llegar a la intercepción con la avenida Izaguirre donde sobresale una estatua de Temis, la diosa de la justicia; pero más interesante es embarcarse por la segunda que es casi su paralela: cruza usted, el mercado de Zarumilla, emprende la vía directa hacia el norte y llegará a la Municipalidad de San Martín, el intercambio vial de Habich que no es más que un enorme puente de cemento, luego al Terminal terrestre de Fiori desde donde parten los ómnibus de ruta hacia el norte del país, cruzará el nuevo centro comercial que están construyendo, el paradero “Pilas” que da la bienvenida al distrito de los Olivos, y del cual se piensa que se llama así por el monumento que asemeja a unas pilas verticales aunque pocos saben que el nombre se debe a que ahí cerca existió una fábrica de baterías, pasará por el Instituto técnico Senati y en cinco minutos estará en el corazón de Lima norte, a su vez en la intersección con la Avenida Izaguirre.&lt;br /&gt;Aunque en ambos caminos encontrará usted paredes pintadas de grupos u hordas de bandoleros, postes con avisos publicitarios como este: “atraso menstrual” y un teléfono de referencia; basura amontonada cada cierto tramo; una retahíla de papeles publicitarios al borde de la carretera (sobre restaurantes, institutos y academias de toda índole, tiendas de sex shop, casas de servicios ‘para caballeros exigentes’) que se han ido desprendiendo de las paredes o que la gente ha ido soltando después de recibirle a los volanderos; algún mendigo o anciano vagabundo al borde de la carretera o al lado de un armatoste de cemento en la berma central donde ha encontrado refugio para que nadie le moleste y allí, acompañado de su perro que husmea entre un pequeño basural, ha armado su universo propio; carros interprovinciales que se cruzan y microbuses que parecen carros interprovinciales con algún niño cantando antes de ofrecer caramelos de limón, querido pasajero.&lt;br /&gt;Ya en el cruce de las dos famosas vías, bien puede internarse en Los Olivos siguiendo la avenida Las Palmeras hacia uno de los parques más grande del norte, el Lloque Yupanqui, seguir hacia el Retablo, esa zona de discotecas o hacia el norte hasta cruzar el río Chillón, de nombre casi onomatopéyico por la contaminación que recoge del distrito de Comas entre otros, y luego llegar a Puente Piedra y ya para la salida a los alejados Santa Rosa y Ancón, que por estar tan de esa parte casi no son considerados como del norte emergente; pero si aún es temprano y quiere echar un vistazo a lo que ocurre ahí dentro de los supermercados puede aparcar su automóvil en uno de los estacionamientos gratuitos para los clientes y ver los espectáculos infantiles o, más tarde, escuchar a los habituales grupos musicales, observar a los danzarines de aeróbicos, no quitar el ojo de las curvas y movimientos de “las bellas y sensuales sexy bailarinas”, entre alguna estatua cercana que hace de Robocop o una bella tapada idéntica a la de las épocas de la Colonia, que se mueven si y solo si se les echa una moneda en su fabulosa alcancía. Todo un espectáculo formidable.&lt;br /&gt;Pero hay una característica que a pesar de ser manifiesta no muestra su rostro a cabalidad y es, después de haber trabajado toda la semana, esa confraternidad sabatina que hay entre los ciudadanos de esta zona que no viven en los lugares céntricos y comerciales, así al menos la mitad del casi interminable vecindario puede ser vista en sus puertas o ventanales observando un reñido partido de voley que se celebra con una cuerda de poste a poste como malla o de fútbol con dos piedras como arcos, o más tarde las parejitas de novios ahí cerca en el parque de la Municipalidad de Los Olivos donde se prometen amor eterno y las damas enamoradas sueñan casarse ahí nomás cerquita, en la Iglesia de la Avenida Las Palmeras, quizá la más significativa de todo el norte limeño. Se adentran las horas y ya al borde de la madrugada pasa el último carro que surca Lima de un extremo a otro, el cobrador con los ojos congestionados lanza un par de monedas al trasnochado controlador; y ya salen los rostros anónimos de los recicladores de basura sentenciados a hurgar en las bolsas y cubos de desperdicio que despiden los pequeños y grandes negocios, cuando decenas de jóvenes retornan de las más populares discotecas limeñas. Y así se va adentrando la noche hasta mañana que será un nuevo día en esa zona que cada día cambia nuevamente. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-2539252984872196692?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/2539252984872196692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/lima-norte-una-expedicion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2539252984872196692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2539252984872196692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/lima-norte-una-expedicion.html' title='Lima norte: una expedición de imprevistos descubrimientos'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SgJX92dXPoI/AAAAAAAAAEw/m1Arg38WZto/s72-c/LN.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-4842505569243017273</id><published>2009-05-02T19:32:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:57:02.246-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Albricias para el Cholo Quispe'/><title type='text'>Albricias para el Cholo Quispe</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Albricias para el Cholo Quispe&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331420390151593538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0CmQdCnkI/AAAAAAAAAEE/-tTKgd2VzFY/s320/CESAR_QUISPE_RAMIREZ_II.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt; ...no paraba de manifestar que era el cholo Vallejo en alma, corazón y vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A mi tía Clementina&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"…Soy, y debo ser, aquél&lt;br /&gt;tocando la puerta de los pueblos"&lt;br /&gt;Carlos Bayona&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora que César Quispe Ramírez, poeta de treinta y dos años y autor del Vuelo de la mosca (2007), ha ganado el premio internacional de poesía de la Universidad de San Buenaventura de Cali (Colombia), es necesario que sus amigos le manifestemos no solo nuestra admiración, afecto y aprecio sino decirle más de cuatro verdades, para que así no mantenga el espejismo de que él es un hombre fatalmente incomprendido. Sus amigos sabemos que hace ya algunos años el poeta se casó y tiene un hijo, pero sobre todo estamos al corriente que permanece fiel al cultivo de esa sensibilidad suya a flor de piel a pesar del lomo fiero de la realidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/laWOBCnAwFM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/laWOBCnAwFM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo conocí hace al menos una década cuando yo, después de un exilio de poco menos de tres años, escapé de mis quehaceres cotidianos en la gran capital y volvía a Chimbote, habiendo desembarcado en Casma con Ricardo Ayllón para abastecernos de más municiones vinícolas a fin de continuar el viaje. A punto que nos anunciaran llegamos a la presentación literaria, era un momento propicio de alegría y remembranza pues se reunía la crema y nata de la literatura chimbotana en el salón de recepciones de la Cámara de Comercio del puerto. Chispados y algo desconcertados de reencontrarnos con entrañables amigos a los que ya dábamos por muertos, después de escuchar a las viejas glorias literarias que habían caído por ahí en esa ocasión, seguimos celebrando en un bar cercano; y al borde de las dos de la madrugada, cuando el periodista Ricardo Vírhuez hacía fotografías para su Revista peruana de literatura, lo vi por primera vez.&lt;br /&gt;Había estado atisbando mi semblante toda la noche, mientras sostenía entre manos unas separatas de Piaget y Fröbel, porque él ya estudiaba Educación en la Universidad del Santa, y en el bolsillo de la camisa traía una antología de los poetas simbolistas. Me dijo con algo de prudencia que sentí como fina desconfianza: “Así que usted es el escritor Róger Antón”.&lt;br /&gt;Con el poeta Santiago Azabache, ahora catedrático que obnubila a sus alumnos con versos apócrifos e historias trucadas cuando olvida el contenido de algún tema de Historia de la literatura y con quien me encontré esa vez, conversábamos hace poco de cuando conocimos al poeta. Le conté que al fervor de la noche y las copas precisamente al minuto de conversar habíamos ya dividido el oficio de las artes literarias: “Usted deje el verso y la poesía en el norte, me había dicho un jovencísimo Quispe, y siga explorando la prosa y la narrativa en el sur”.&lt;br /&gt;Aquél me manifestó que a nuestro común amigo le gustaba hacerse llamar el “Cholo Vallejo” porque había pasado una vida similar a la del poeta peruano más universal, cuando niño en las calles porteñas, ahí entre la antigua avenida Bolognesi y el Copacabana, paseando entre prostitutas y ladroncillos de medio pelo y que fue precisamente del dolor y el desgarro que se nutrió de esa sensibilidad a prueba de balas, incluso cuando hace algún tiempo los Testigos de Jehová lo raptaron y secuestraron por espacio de un año de las arenas movedizas de la literatura porque “era un claro servicio al demonio”, y que a él mismo le sirvió para percatarse de esa responsabilidad suya también a flor de piel.&lt;br /&gt;Cuando ello sucedió todos sus amigos sentimos perderlo para siempre. Con los religiosos sí nadie podría; pero yo me encargué personalmente de liberarlo: cierto día en una de mis sorpresivas visitas a Chimbote lo llamé por teléfono y luego al borde de las tres de la madrugada nos encontrábamos huyendo de un inesperado encuentro literario de tal suerte que allí en plena vía pública unos ladrones nos detuvieron e intentaron asaltarnos en la intercepción de las avenidas Gálvez y Pardo. Él, ebrio como estaba, no paraba de manifestar que era el cholo Vallejo en alma, corazón y vida, encarnado pero era el cholo y que ello lo podía comprobar y que esa ya era una razón notable por la cual no podrían asaltarnos, y que además éramos “poetas”, quizá porque escucharon esto último, lo reconocieron o vieron en él una extraña performance se detuvieron como impelidos por una fuerza gigantesca, él se volvió y habló con ellos, quizá les recitó un par de versos, de tal suerte que ya no nos asaltaron sino más bien hicieron parar un taxi cómplice y escoltado por un secuaz suyo nos llevaron resguardados a nuestras casas. Ahí descubrí, antes de que él me prometiera que nunca dejaría la literatura, que con el poder de las palabras el cholo Quispe era toda una autoridad en Chimbote.&lt;br /&gt;Pero la verdad es que no volví a verlo más, hasta el Encuentro literario Manuel Baquerizo que se realizó en noviembre del 2005 en Ica y adonde asistimos con Carlitos Bayona solo para registrar el mismo y provocar a los organizadores, y donde nos tocó compartir habitaciones con él. Nuestra amistad se hizo más sólida y de cuando en cuando fuimos intercambiando algunas cartas hasta que cierta mañana del verano del 2006, cuando yo descansaba plácidamente, apareció en mi casa de Chimbote, me hizo dos o tres preguntas cortísimas, habló sin pausa alguna por espacio de casi dos horas, expresó que yo mismo le dije un día que hiciera periodismo y se fue sin despedirse, de tal suerte que dos días después publicó una extensa entrevista donde el entrevistado para mi sorpresa era yo. Cuando trajo el ejemplar del diario en la foto yo salía con el rostro tan asustado que parecía más un barbado pescador del puerto de Huarmey o Samanco que un repentino escriba; me explicó: “será por el embrujo del puerto”; y para disculparse me invitó a darme un chapuzón en Tambo real, una comunidad en las afueras, adonde él va a veranear con su mujer cada año.&lt;br /&gt;En todo el tiempo que no vi a Quispe siempre estuvo en actividad, terminó de estudiar Educación, se especializó en Literatura por la Universidad Nacional del Santa, fundó las revistas Tinta libre, Eleusis y Gleba, ganó los Juegos Florales de Poesía “Juan Ojeda Ojeda”, estudió pintura, participó en el grupo literario Isla Blanca, colaboró en los diarios Correo y La Industria y publicó una plaqueta de un bello nombre: El abrigo de mis sandalias.&lt;br /&gt;Influenciado por Stéphane Mallarme, Rainer Maria Rilke, Vladímir Maiakovski, Charles Bukowski y John Ashbery, para el poeta ha sido reconfortante la distinción y le ha despertado las ganas de seguir escribiendo, así como la cimentación de la fe en su carrera literaria aunque según su propia versión su esposa se oponga porque el oficio poético es una dura tarea. El poeta manifiesta que, en memoria a Juan Ojeda y el viejo Enrique Cam Urquiaga, líricos gestores de la poesía chimbotana, a los que no conoció pero que perviven en los que cultivan el escabroso arte de la poesía, el premio es para Chimbote, ese puerto en el que vivir es permanecer en el mundo de las imaginaciones y los símbolos de la destrucción y el caos, así como de la alegría y la tristeza.&lt;br /&gt;En estos tiempos en que en el Perú, casi todos los premios literarios se deliberan con anterioridad a la convocatoria, él decidió participar en la tierra de García Márquez y ganó nada menos que la primera distinción del V Concurso Literario Bonaventuriano en la que compitieron poco menos de dos mil quinientos escribas de todo el mundo. Quispe Ramírez logra ese laurel, haciéndose acreedor nada menos que a un millón de pesos colombianos, noticia que recibió justamente el día de su cumpleaños, con el poemario inédito Una piedra desplomada, constituido sobre todo por esa temática social, marginal y esencialmente humana; es por ello que quienes tenemos en cholito Quispe a un hermano y amigo hemos sentido este premio de reconocimiento a la creación artística como nuestro, y lo recibimos con la grata y afectuosa sonrisa de aquellos niños que describe el poeta jugando encima de los escombros en medio de la calle, donde las mujeres hacían ronda para venderse la piel cuando oían silbar a los barcos lejanos. Albricias.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-4842505569243017273?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/4842505569243017273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/albricias-para-el-cholo-quispe.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4842505569243017273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4842505569243017273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/albricias-para-el-cholo-quispe.html' title='Albricias para el Cholo Quispe'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0CmQdCnkI/AAAAAAAAAEE/-tTKgd2VzFY/s72-c/CESAR_QUISPE_RAMIREZ_II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-82376208234975017</id><published>2009-05-02T19:19:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T15:43:57.110-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la plumífera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Corín Tellado'/><title type='text'>Corín Tellado, la plumífera</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Corín Tellado, la plumífera&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331417665523035010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0AHqa-K4I/AAAAAAAAAD8/peEaynalov0/s320/ct.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt; ...es, actualmente, según la Unesco, “la segunda autora más leída en lengua castellana".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A Paula Fabián Hurtado, mi madre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dejaré de escribir, cuando me caiga&lt;br /&gt;la cabeza sobre la máquina.&lt;br /&gt;Yo no me rindo”.&lt;br /&gt;Corín Tellado &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con mi hermano, amigo y benefactor Ananda Sindhu en épocas remotas, cuando aún no se masificaba en el Perú la Internet, ansiábamos ser escritores y editar alguna publicación para venderla “al muy asequible precio de un sol/trotando por el mundo de sol a sol”, y especulábamos que de llegar al millón de ejemplares sería todo un prodigio económico de renta para dedicarnos exclusivamente a escribir más libros. Establecidos los cálculos desistimos por una aspiración mayor: él, ahora nómada irremediable que ya lleva casi treinta años viajando por el mundo, se hizo caminante; y, yo, sedentario desde aquel entonces, me quedé en mi torre de marfil buscando el secreto de la escritura. Él lleva ya cientos de ciudades abandonadas; y yo, miles de hojas estropeadas; aunque me comunica que por fin publicará su libro, del cual me encarga el prólogo que sin duda firmaré con presteza y algarabía. Soñábamos con el millón de ejemplares vendidos: así lograríamos nuestro ‘primer millón’, en esa época en que leíamos todo lo que caía en nuestras manos, y quizá influenciados por la lectura de Poissant y Godefroy, buscábamos la manera de hacernos ricos lo más pronto posible, con alguna acción afín a nuestras vocaciones; y tomábamos como modelo nada menos que a Corín Tellado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/o-gdUF3Ivi4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/o-gdUF3Ivi4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nunca me interesó a cabalidad una sola de sus novelas y en una de mis bibliotecas entre 20 000 ejemplares no existe uno solo de sus libros; sin embargo supe de ella desde pequeño pues de algún modo u otro llegaban a mis manos sus publicaciones de la Revista Vanidades. La escritora de la casa de Gijón (en Asturias) ha muerto de un infarto cerebral a los 81 años de edad, y la nota que sorprende no es su fallecimiento sino la confirmación de que precisamente la autora de novelas rosa es, actualmente, según la Unesco, “la segunda autora más leída en lengua castellana”, superando a Miguel de Cervantes, autor de tan solo unos cuantos libros en comparación a ella, que a lo largo de su vida escribió poco más de 4 000 títulos lo cual le valió una figuración en el Libro Guinness de los Récords 1994, acaso la distinción mayor como la escritora más vendida en idioma español (más de 400 millones de ejemplares).&lt;br /&gt;Lo que asombra en la autora de Atrevida apuesta, su primera novela escrita cuando tenía apenas diecisiete años, es ese record en escritura; y las interrogantes inmediatas son: ¿Cómo es que escribió tanto? ¿A qué heroica rutina se sometió para poder escribir tal cantidad de obras? ¿Entregada a las galeras de la creación inventaba vidas paralelas a la realidad que vivía, acaso desde los diecisiete años en que empezó a escribir y no se detuvo hasta hace poco, que por encargo de la Revista Variedades, terminó su última novela que dictaba a su nuera hace tan solo unos días antes de morir? ¿Cuántos años de su vida literalmente dedicó al acaso para ella natural oficio de sentarse ante el papel en blanco y emborronar historias imaginarias? Se dice que en su juventud, llegó a escribir una novela por semana; pero basta un raudo y sencillo conteo para advertir que habría dedicado un promedio de 65 años sin descanso a una facturación de 61 libros por año, lo cual quiere decir más de uno por semana. Entre solo novelas –sin contar las publicaciones en revistas, fotonovelas, textos para radioteatros o telenovelas– las publicadas en formato de libro suman un poco más de tres mil.&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa escribió para el Diario El Comercio en el año 1981 una semblanza de la escribidora donde manifestaba que a Corín Tellado le provocaba hilaridad cualquier manifestación de duda respecto de la autoría de los textos que firmaba; porque no faltó quien alegara que la autora habría tenido toda una cofradía de negros literarios a sueldo que le hacían el trabajo y que en respuesta a una estrategia de alguna editorial con olfato para el negocio, creado ya el nombre de la firma, María del Socorro Tellado López solo se dedicaba a prestar su famoso seudónimo. No, ella las había escrito todas desde la primera a la última palabra porque sencillamente “escribir era la cosa más fácil del mundo, algo como respirar”. En aquel texto se manifestaba además que ella se despertaba a las cinco de la madrugada y escribía de corrido diez horas diarias en un sótano sin ventanas (solo hacía una pausa para desayunar), y al concluir la jornada, café y cigarrillos mentolados de por medio, tenía terminada unas cincuenta páginas, la mitad de una novela suya, porque ella nunca reescribía ni corregía, y que “si no fuera por la lentitud de sus manos escribiría más, mucho más”, en su vieja máquina de escribir Olivetti; aunque últimamente ya dictaba. Y aún le quedaba tiempo para leer cuatro periódicos o un libro, hasta las diez de la noche que es cuando se acostaba a esperar al día siguiente la misma usanza, así que el único ‘negro’ que había tenido según ella misma era ella misma.&lt;br /&gt;La escritora de culebrones románticos se casó muy joven y producto de ese amor nacieron dos hijos, aunque a pesar y quizá por ello mismo la autora que inventaba amores, hacía soñar y suspirar a miles de mujeres en el mundo, tuvo que cancelar su propio matrimonio apenas a cuatro años de iniciado. Lo que más conmueve es precisamente su tipo de vida, en tal sentido ella alguna vez dio la siguiente declaración: “He sacrificado mi vida a la literatura. Me hice daño a mí misma”, pero acaso tal situación y solo ello, le hizo muy feliz.&lt;br /&gt;Si es verdad que el éxito en ventas no dice nada de la calidad, tampoco dice de los réditos, dado que no ha muerto millonaria, como lo son ahora por ejemplo Paulo Coelho, Stephen King, James Patterson, Ken Follet, Tom Clancy, Danielle Steel, John Grisham y Dean Koontz o entre las damas J. K. Rowling (la primera escritora en alcanzar la nada despreciable suma de US$ 1 000 millones por concepto de derechos de autor). Corín Tellado con sus ganancias, las mayores de la Revista Variedades, pues los editores ganaron más dinero con su obra que ella misma, se compró una casa y pudo vivir, digamos modestamente –será acaso porque el dinero nunca le pareció esencial–, en relación a las cuantiosas sumas millonarias de sus congéneres nombrados.&lt;br /&gt;Pues bien ella decía que no hacía más que “metamorfosear lo que ocurría a su alrededor”, lo cual le habría significado ser la autora “más vendida” en lengua castellana aunque lo mismo no significa ser el más leído, y a pesar de existir selectos grupos de lectura, promoción publicitaria y otras perlas, viceversa; pues ser el más leído no significa ser el más vendido, y a pesar de existir parafernalia para ello y otras perlas, y así mismo viceversa.&lt;br /&gt;Corín que cumplía años este 25 de abril sabía que su literatura fue un género sin mérito estilístico, pero eso sí con distinguida destreza y eficacia sobresaliendo aquellas técnicas para conectar con el público masivo, liberalizando (aunque por eso la cuestionan) la mente de muchas mujeres en el mundo; es decir despertando esa couta de irracionalidad necesaria para la subsistencia diaria.&lt;br /&gt;Entre las anécdotas netamente “literarias” se recuerda que allá por 1955 la revista Vanidades, que por aquel entonces se editaba en Cuba, le contrató dos relatos mensuales, pues su colaboración era determinante para aumentar la tirada, y tenía nada menos como corrector de pruebas a un joven escritor de veintiséis años que era Guillermo Cabrera Infante, quien veinte años después ya célebre y dilecto maestro del lenguaje la calificó como “la inocente pornógrafa, aunque ni era tan pornógrafa ni tan inocente” y estudió su producción en un capítulo de su libro de ensayos O.&lt;br /&gt;¿Fue solo un truco del mercantilismo? ¿Vivió honestamente con dedicación, esfuerzo y entrega a su oficio, por y para la literatura (o en este caso la grafomanía), por realizar lo que más le embargaba y lo único que sabía mejor: escribir? ¿Acaso ha llegado el momento de diseñar la interrogante de cuán elevado literariamente es un texto de acuerdo a los cánones tradicionales? ¿Cómo es que Corín supo hacer de su literatura una lectura accesible sin cansar a los lectores?&lt;br /&gt;A saber hubo una época en la España franquista en que la censura le llegó a rechazar hasta cuatro novelas seguidas en un mes; se decía que era expectora de una literatura minúscula y banal, cursi y hasta alienante, solo fenómeno de ventas, de lectura ligera y sin gusto, orientada a un público prosaico y poco informado, pero ella misma es dueña de una frase que, como dijera el célebre maestro cuentista Julio Ramón Ribeyro, puede justificar una vida: “Dejaré de escribir, cuando me caiga la cabeza sobre la máquina. Yo no me rindo”. Y sin duda yo tampoco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-82376208234975017?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/82376208234975017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/corin-tellado-la-plumifera.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/82376208234975017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/82376208234975017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/corin-tellado-la-plumifera.html' title='Corín Tellado, la plumífera'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0AHqa-K4I/AAAAAAAAAD8/peEaynalov0/s72-c/ct.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-8422797742815239884</id><published>2009-05-02T18:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T17:00:43.215-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Teta asustada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='entre la realidad y la ficción.'/><title type='text'>La Teta asustada, entre la realidad y la ficción.</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;La Teta asustada, entre la realidad y la ficción.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331411308557086514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 241px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz6Vo4LrzI/AAAAAAAAAD0/xLElc203K4A/s320/magaly-solier-nuevo-disco-warmi.jpg" border="0" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...Hay quien afirma que la Teta asustada es un film de miedos, no de mitos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;“El cine… un humanismo más vivo que&lt;br /&gt;el que podríamos encontrar en los libros”.&lt;br /&gt;García Escudero&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La nota principal en estas últimas semanas ha estado alternando entre la paradójica muerte del periodista Álvaro Ugaz en un absurdo accidente de tránsito, caso en el que la prensa peruana habría hecho cuerpo común al omitir mencionar el estado etílico del hombre de prensa; el rechazo de nuestra patria a la creación de un Museo de la Memoria dedicado a las víctimas del terrorismo que se realizaría de manera conjunta con el gobierno de Alemania y presidido nada menos que por el escritor Mario Vargas Llosa; la inmediata retractación del presidente García ante su rechazo a la contribución teutona para la creación de la muestra fotográfica basada en el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación que acusó a Sendero Luminoso, al MRTA y los militares de las atrocidades cometidas durante la época del terror; así como el discurso político del expresidente Alberto Fujimori como alegato final ante la condena como resultado del juicio más importante de la historia peruana.&lt;br /&gt;Pero el frecuente tema de los indios, cholos y blancos, ricos y pobres, marginados y déspotas, la división de clases y el resentimiento, esa extraña enfermedad psicológica peruana, ha permanecido más presente que nunca, pues ella surge cada cierto tiempo merced a una causa diferente y se ha visto reflejada en los comentarios a la proyección de la película “La Teta asustada” de la joven directora peruana Claudia Llosa. Cuando entre un grupo de amigos vimos el trailer del film alguien exclamó indignado que la cineasta peruana intentaba, cual una Laura Bozzo, (quien por cierto se compara con el celebrado escritor Mario Vargas Llosa, tío de la joven directora) “exhibir sus ‘pobrecitos’ ante los europeos. En nuestro país la proyección de La teta asustada se realizó en Manchay, el populoso barrio donde se plasmó parte de la filmación, con una asistencia de poco menos de dos mil personas; por cierto el autor de ‘La ciudad y los perros’, quien asistió al avant premier (proyección realizada en el exclusivo cine UVK de Larcomar), acompañado por su esposa Patricia Llosa, felicitó con un afectuoso abrazo a su sobrina y manifestó: “Es una película difícil para el gran público pues lo importante no se dice, sino se sugiere. Me pareció muy bien hecha. Un orgullo para todos los peruanos”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4Pcd7tAQBag&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/4Pcd7tAQBag&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Claudia Llosa escribió el guión mientras rodaba su opera prima, la premiada Madeinusa, ese también polémico film en que Madeinusa (así se llama la protagonista una niña de 14 años) trata de escapar de la presión de Manayaycuna, un apartado poblado andino de pintorescos habitantes que se distinguen por su fervor religioso durante la Semana Santa y, del cual su padre, Don Cayo, es el alcalde. Éste encierra y prohíbe a Salvador, un joven geólogo, inesperado visitante limeño, de participar en la fiesta del pueblo. Justamente cuando, a usanza tradicional, Dios ha muerto: no puede ver el pecado y todos pueden divertirse en un desenfreno descomunal, la protagonista en negativa al llamado incestuoso de su padre se acuesta con el forastero teniendo como acústica festiva la orgía de los pobladores y el silencio de su hermana. Luego trata de escapar del poblado hacia la soñada Lima, después de envenenar a su padre, pero es descubierta y calumnia al forastero. Ya para aquel entonces la cinta fue duramente criticada como siniestra, racista, superficial y solamente decorativa.&lt;br /&gt;“La Teta asustada”, segundo film de la directora peruana, ha sido ganador del Oso de Oro en la última Berlinale, luego de obtener el Premio internacional de la crítica FIPRESCI. La cineasta recibió en el Perú en el salón Embajadores del palacio Torre Tagle una condecoración del Estado peruano, la orden al mérito por servicios distinguidos en el grado de Gran oficial, y su film fue uno de los más esperados en el certamen de la 24 edición del Festival internacional de cine de Guadalajara en México adonde asistió nada menos que el célebre escritor Gabriel García Márquez, quien llegó especialmente a la ciudad junto a su amigo, el director Víctor Gaviria.&lt;br /&gt;El film compitió y ganó (haciéndose merecedora a 20 000 dólares), en la categoría de ‘Mejor largometraje iberoamericano de ficción’, al polémico film Camino, de Javier Fesser, esa historia de Camino Fernández, una niña enamorada de once años, quien al borde de la muerte por una enfermedad incurable tiene la disyuntiva de asentir el deseo de su padre que no se resigna ante el drama y el de su madre entusiasta con la idea de que su hija es la elegida de Dios, y ésta muere en el aniversario de Escrivá de Balaguer un 26 de junio, que sigue contribuyendo a una reñida discusión con los seguidores del Opus Dei. Pues bien, en el caso peruano también tamaña polémica ha causado tanto la película como la premiación, aunque Claudia Llosa no es la primera peruana en haber obtenido un Oso de oro del Festival de Berlín: mucho antes ya había alcanzado varios el director Fernando Fernán Gómez.&lt;br /&gt;Una sugerente pantalla en negro da inicio al film y se escucha una tonadilla en lamento quechua, luego emerge la imagen de Perpetua, una indígena anciana moribunda que relata la violación de la que fue víctima. Se observa a Fausta (Magaly Solier, Premio a mejor actriz iberoamericana) susurrando un cántico quechua y prodigando cuidado a su anciana madre. La película desarrolla el mito andino que narra la transmisión hereditaria del trauma del miedo (incluso del terror) en la historia de Fausta quien recibió la enfermedad de la ‘teta asustada’ a través de la leche de su madre, violada durante el embarazo en la época terrorista. Fausta es uno de esos seres aislados que lograron nacer sin alma pues ésta se escapó de su cuerpo por el susto y se escondió en la tierra. Ella además guarda un secreto, que es una suerte de cura para recuperarla y así anular el miedo de experimentar la terrible vivencia materna, una autoflagelación: lleva una papa dentro de su útero; sin embargo la muerte de doña Perpetua en Lima donde se había exilado del terror, transformará su vida obligándola a salir de su laberinto el cual ahora deberá enfrentar. ¿Acaso lleva la muerte y el terror en sus propias entrañas porque fue violada también?&lt;br /&gt;Aída (Asunción Sánchez), compositora e intérprete de música y dueña de una mansión contigua a un mercado popular en la periferia de la capital, emplea a Fausta pues ésta ha hecho una promesa: enterrar a su madre en su pueblo natal, pero carece de dinero para ello. Ésta se comunica con Perpetua, a través de “su lenguaje”: cánticos en quechua; y hubiera sido una mucama más a no ser, por el canto, que entra en la vida de la patrona. Indiferente a las pomposas celebraciones matrimoniales que organiza su familia –a pesar de la pobreza de la zona donde se percibe un abandono lacerante ante las necesidades vitales de gente que vive en los arenales, casi como en un ghetto, y con historias plagadas de terror en su consciente colectivo–, se rehúsa, huye y canta sigilosamente a fin de expresar el intenso dolor de la memoria intrauterina de la violencia como un lazo con su madre y su herencia de tristeza, inventando lamentos musicales que la mayoría de las veces sólo ella escucha (no se percibe movimiento de sus labios).&lt;br /&gt;Así la casa de Aída es una suerte de protección de ese desborde popular de la cual solo le separa un portón levadizo; pero de pronto la patrona resulta malévola y el jardinero de la mansión como un personaje un tanto incierto. Fausta crea contratos-contrastes con Aída y el jardinero: el primero es evidente ella entrega canciones a cambio de perlas; el segundo, el jardinero con simpatía paternal y atracción erótica la ayudará a “florecer”, intentando eliminar la “mala hierba”, estimulándola con el olor de flores que cultiva y el sabor de caramelos, despertando en sí sus deseos e instintos, al entablar además conversaciones en quechua, esa lengua ancestral de los afectos íntimos para ella.&lt;br /&gt;Con un final de genialidad o sarcasmo donde se puede ver a Fausta sembrando la planta protectora, “idea de una vecina a la cual le habría pasado lo mismo”, es una película muy simbolista que deja al espectador una lectura conflictiva; es por ello que el jurado resaltó la originalidad, naturalidad y solidez del guión donde se explora una historia beligerante alejada de las convenciones cinematográficas del escenario andino.&lt;br /&gt;La crítica a la película no se ha hecho esperar, aun antes de su estreno aparecieron comentarios en los blogs más conocidos sobre el tema en cuestión. Hay quien afirma que la Teta asustada es un film de miedos, no de mitos, dado quizá que es notoria la negativa de la protagonista a un cambio de actitud con esa falta de esperanza a enfrentar sus temores y su retrogradación ante el tubérculo protector dando pie al rechazo en las cuatro posibilidades de relacionarse con varones. Casi toda la película está secuenciada por imágenes o tomas tensas, así el reflejo de Fausta sosteniendo un taladro le hace recordar su trauma, padecimiento que sufre en forma de hemorragias nasales y vómitos en momentos de crisis; la petición de que el jardinero muestre sus manos para descubrir que es tal, y, como la papa empezara a germinar dentro de ella, el corte de los brotes de las hojas y el tallo como si fueran uñas.&lt;br /&gt;Es verdad que el film posee una muy buena fotografía, existe un perfecto lenguaje cinematográfico, buen planteamiento del guión, y buena utilización del soundtrack (composición del grupo de cumbia Los Destellos), pero está llena de imágenes un tanto grotescas de una realidad brutal, así el agujero destinado a enterrar a la madre muerta cavado por el tío termina siendo la implementación de una rústica piscina, o, actitudes que darían una visión de cierta simpleza de la conducta masculina, un personaje llega a decir con el fin de enamorar a Fausta literalmente: “Si el rojo es el color de la pasión entonces quiero bañarme en tu menstruación”, dando una visión un tanto trillada de lo dicharachero. Sería un testimonio ficticio salpicado de realismo casi mágico-antropológico, por eso parece poco menos que un documental y en el universo ficticio de la película Lima es un pueblo joven lleno de inmigrantes con costumbres pintorescas, reflejo de un mundo kitsch muy colorido, copia inferior de un estilo heterogéneo, donde se pueden apreciar platos con cubiertos de colores, tortas llamativas, velos de novia sujetos con globos, ataúdes pintados con emblemas de clubes deportivos, recuadros con panoramas marinos en medio del desierto para que los novios se fotografíen.&lt;br /&gt;Nada es gratuito en la película, por ello es un film logrado, así los nombres de los personajes: Perpetua, Fausta, Aída; la letra de la canción de la sirena con la que canjea su primera perla y que la patrona absorberá para su provecho (en tal sentido Aída es una suerte de Mefistófeles, recordemos a Goethe) han sido escogidos inteligentemente. El crítico de cine Ricardo Bedoya ha hecho un agudo análisis de la relación entre los personajes así el último contrato-promesa es de “afán cósmico”: ofrecer el cuerpo de la madre al mar, con la finalidad de “purificar el alma que extravió la violencia”.&lt;br /&gt;El encuentro de la directora con la protagonista de sus dos películas es una de esas que rayan la inverosimilitud, y muy parecida a la del cineasta español Pedro Almodóvar quien de un oscuro bar de un suburbio de Ciudad de México hace algunos años habría rescatado del alcohol a la famosa Chavela Vargas y ayudado a rehacer su vida y carrera. La directora peruana habría estado buscando locaciones de pueblo en pueblo al arribar “a las tres de la tarde” a Lauricocha para ver la muerte de Cristo articulado, de pronto se habría dado con Magaly Solier, quien vendía comida en la plaza intentando recavar fondos para su fiesta de promoción, fue ahí cuando descubriría ese encanto particular que impresionó al público asistente en Berlín.&lt;br /&gt;Pero la verdad es que desde que se le vio fotografiada al lado de la actriz británica Tilda Swinton, ganadora de los premios Óscar y BAFTA, y en esta ocasión presidenta del jurado de la Berdinale, besándole la mano cual princesa inka en señal de su reconocimiento, la vida de Magaly Solier ha cambiado. La actriz de veintidós años originaria de la unidad agropecuaria de Palmayoc (a quince minutos de Huanta), que quería estudiar para policía, que hizo un casting para la serie Sarita Colonia en la que pasó inadvertida, la misma que confesó en un reportaje de que con todo lo que ganó por el rodaje de la película Madeinusa pudo realizar tan solo la compra de una computadora para musicalizar sus composiciones, y que estudió canto, actuación y piano; la misma, que tiene tres hermanos que viven en Lima, es admiradora de la fuerza con la que toca Iron Maiden y que sueña ser la heredera musical de Imac Sumac, ha experimentado al igual la migración, y ahora al pasear por Berlín, México, España qué dirá de la bulliciosa e insoportable Lima, acaso seguirá viviendo ahí por las cercanías de la Avenida Venezuela; porque ambas películas le han brindado ya la oportunidad de despegar, independizarse y hacer gala de la valía de su arte natural y su extraordinaria voz, por ello recientemente ha presentado su disco Warmi que comprende nueve temas propios y dos bonus track.&lt;br /&gt;La polémica película puede ser tentación creativa para que sobre los mismos temas, se manifiesten cinematográficamente perspectivas alternativas con igual talento y rigor. La Teta asustada es un film que merece la atención de toda clase de público y que sin duda tendrá una larga permanencia en las carteleras mundiales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-8422797742815239884?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/8422797742815239884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-teta-asustada-entre-la-realidad-y-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8422797742815239884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8422797742815239884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-teta-asustada-entre-la-realidad-y-la.html' title='La Teta asustada, entre la realidad y la ficción.'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz6Vo4LrzI/AAAAAAAAAD0/xLElc203K4A/s72-c/magaly-solier-nuevo-disco-warmi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-3339715501653290995</id><published>2009-05-02T18:54:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T15:56:33.876-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ha muerto una poeta en carne viva'/><title type='text'>Ha muerto una poeta en carne viva</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Ha muerto una poeta en carne viva&lt;br /&gt;(Homenaje a Blanca Varela)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331410730876245042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz50A2VlDI/AAAAAAAAADs/Vth-SgXtLNg/s320/blanca20varela.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt; Lo que siempre me fascinó de su poesía es la lección de que para escribir no era necesario sumar y aumentar textos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;“la muerte se escribe sola&lt;br /&gt;una raya negra es una raya blanca&lt;br /&gt;el sol es un agujero en el cielo”&lt;br /&gt;La muerte se escribe sola,&lt;br /&gt;Blanca Varela&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ha fallecido Blanca Varela, una de las voces cardinales de la poesía peruana, considerada incluso una de las más importantes poetas de América. Casada con el pintor Fernando de Szyszlo (con quien tuvo dos hijos) y con ochenta y dos años de edad tenía en su haber los más importantes premios de la poesía en lengua española como el Octavio Paz de Poesía y Ensayo obtenido en el año 2001; el Federico García Lorca, en el que competió con nada menos que Mario Benedetti, Ernesto Cardenal y Antonio Cisneros entre otros, en el 2006, y, convocado anualmente por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en reconocimiento a la obra de un autor vivo, la cual por su valor literario constituye un aporte relevante para el patrimonio cultural iberoamericano, en el 2007; y hay quien no duda en afirmar que faltaba poco para que le hubieran otorgado el célebre Premio Miguel de Cervantes, pues en la edición del 2007 del Reina Sofía el jurado estuvo integrado por el poeta español Antonio Gamoneda, galardonado con el Premio Cervantes 2006; así como el Premio Nobel de Literatura José Saramago; y el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, lo cual daba una muy buena señal de la magnanimidad de su obra total. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/AmHRqXlNeS4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/AmHRqXlNeS4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Allá por 1997 un joven compañero de la universidad Ricardo Flores Gago formalizaba una convocatoria para que la Universidad de San Marcos realizara una ceremonia de homenaje a la poeta en cuanto que era una alta voz poética representante de la Generación del 50 entre casi todos varones (Sebastián Salazar Bondy, Gonzalo Rose, Javier Sologuren, Wáshington Delgado, Jorge Eduardo Eielson, Pablo Guevara, Alejandro Romualdo, Carlos Germán Belli), pero le hice recordar que dada la edad de la poeta quizá era muy probable que ella desistiera del agasajo, pues se sabía desde ya hace algunos años que estaba delicada de salud. Había muerto el poeta mexicano y Premio Nobel de Literatura 1990, y como lector de sus ensayos y algunos libros de poemas, sentí un profundo pesar ante la burla de los alumnos sanmarquinos que daban vivas irónicas a la muerte de O. Paz sin duda por su posición ideológica. Él que fue amigo, mentor y figura determinante en la carrera literaria de la poeta peruana, decía de ella “nada menos ‘femenino’ que la poesía suya” y al mismo tiempo “nada más valeroso y mujeril”. Octavio Paz llegó a decir que Blanca Varela era una poeta que no se complacía con su canto, con el instinto del verdadero poeta, y sabía callarse a tiempo; en el prólogo de su primer libro Ese puerto existe (publicado en Veracruz, México) diría sobre su poesía: “No explica ni razona. Tampoco es una confidencia. Es un signo, un conjunto frente, contra y hacia el mundo, una piedra negra tatuada por el fuego y la sal, el amor, el tiempo, la soledad”; sin embargo ella misma no definía su poesía como feminista, en la medida que no tenía temas femeninos y aseveraba que las mujeres no escribían para la posteridad.&lt;br /&gt;Lo que siempre me fascinó de su poesía es la lección de que para escribir no era necesario sumar y aumentar textos, poemas, escritos; en cuanto a su poesía en el transcurso del tiempo he visto que sus versos a manera de rúbricas sangrantes son “prestados” por jóvenes poetas –sobre todo mujeres– para dar cuenta de poéticas surrealistas que algunos llaman influencia. José Miguel Oviedo ha llegado a afirmar que puede ser que ahora ya no sea apropiado llamar a Blanca Varela una poeta surrealista, pero “sin esa corriente su poesía sería otra, o no sería”.&lt;br /&gt;Hacía un tiempo la Universidad de Harvard la había invitado a una ceremonia de homenaje; la poeta entre otras convocatorias, debido a su complicado estado de salud, declinó. “Le llueven los premios” –exponía Mario Vargas Llosa en su columna Piedra de Toque– “justamente cuando no está en condiciones de saberlo, pues se halla retirada y sola en un territorio que imagino tan privado, misterioso y mágico como su poesía”. Cuando tuvo que recibir la premiación del Reina Sofía una vez más el estado de salud le impidió acudir a la cita y su nieta, Camila de Szyszlo, recibió el galardón y leyó un emotivo discurso ante su Majestad donde refirió que dado el dolor por la muerte de su hijo la poeta naufragó en un silencio deliberado que con los años se convirtió en una condición fisiológica, pues Blanca había perdido el don de la palabra y el de la escritura, así como que una vida de dificultades y carencias habían hecho cuando joven que leyera, escribiera, estudiara y trabajara antes de tiempo, sin dejar de mencionar el agradecimiento a su gran amigo el dramaturgo, poeta, periodista y promotor cultural Sebastián Salazar Bondy (de quién su biblioteca ha sido desmantelada en la Universidad de San Marcos), pues fue “a través de él que Blanca conoció a dos héroes de la literatura peruana: José María Arguedas y Emilio Adolfo Westphalen, sus más importantes influencias literarias aparte de Octavio Paz. Fue Sebastián quien le presentó (al pintor que sería su abuelo) a Fernando de Szyszlo.”&lt;br /&gt;Cuando conocí a Fernando de Szyszlo en El Palacio de Torre Tagle hace algunos años en razón de una conferencia le pregunté más bien por el boom latinoamericano y comentamos una foto suya con Cabrera Infante, Octavio Paz y Vargas Llosa, no le pregunté acerca de la anécdota que se comentaba en los corrillos literarios acerca de que algunas veces con su pequeño hijo Lorenzo, cuando el matrimonio era feliz y andaba viento en popa, el pintor de cuando en cuando cambiaba los versos en los papeles escritos de la poeta, y a la vez ella matizaba algún cuadro suyo. Sobre todo omití la pregunta porque siempre fue notoria la cortesía, el respeto y la discreción de esa pareja que siguió conservando la amistad después del fenecido matrimonio. Años antes, en 1999, ella opinaba acerca de su matrimonio con el famoso pintor: “Éramos dos provincianitos llenos de sueños”.&lt;br /&gt;Siempre ubicó su etapa fundamental en la ciudad luz; sonriente y agradecida decía que París no era más que muchos amigos que hacían que ella se sintiera siempre como en su casa y donde conoció allá por 1949 a figuras excepcionales de la intelectualidad latinoamericana y española radicados en Francia como el propio Octavio Paz, el poeta nicaragüense Carlos Martínez Rivas, Julio Cortázar, entre otros. Hace algunos años, apareció un texto testimonial en el suplemento El Dominical de El Comercio, donde la poeta describió su afición por las palabras desde muy niña, aquellas dudas artísticas de adolescente, sus experiencias universitarias y su estancia esencial en París, concluyendo que lo que pasó después está escondido entre sus poemas o irremediablemente perdido; pero hay un hecho que la pinta de cuerpo entero a la peruana que jugaba Monopolio con la mujer de Jean Paul Sarte, Simone de Beauvoir, y el cual yo siempre recordaba con mi primera esposa y ella lo repetía en auténtico francés, nada menos que el tiempo que se daba para visitar Auvers-sur-Oise, una villa cercana a París, donde Vicente Van Gogh puso fin a sus días. La autora de Canto Villano decía al respecto: “No creo en la locura de Van Gogh. Creo en la pureza de su vida y en la maravilla de su arte”.&lt;br /&gt;Ella también ejerció en cierto modo la crítica literaria, y tuvo una interesante labor al frente de la sucursal del Fondo de Cultura Económica en el Perú; pero es en los años ochenta que esa antología Camino a Babel editada por Javier Sologuren hizo que se volviera una autora de culto con ese su lenguaje pulcro que condensaba sus sentimientos sin alusiones a la realidad, muy genuino como si desnudara su propia alma. Recuerdo su fina voz en una grabación de los poemas de Ese puerto existe que emitió algún domingo Radio Filarmonía y tuve a bien grabar, el delicado hilo de su voz daba certeza a los poemas leídos con una soltura algo temerosa pero fluida. Es muy probable que pocos recuerden su voz y solo ahora recaigo en la memoria que a diferencia de otros autores, era poco usual verla en el entorno cultural limeño.&lt;br /&gt;Blanca Varela no solía dar entrevistas; pero guardo entre ciertas joyas los recortes de algunas conversaciones que cedió a algunos medios en diferentes épocas. En una del suplemento USD por la publicación de Canto Villano, edición del Fondo de Cultura Económica que reunía sus cuatro poemarios donde habla de sus silencios y soledades, porque ella creía que aparte de su escritura no tenía nada qué decir, expresó: “la poesía es una manera de ser”. Marco Martos ha llegado ha afirmar que la poesía de Blanca Varela cuya vida dependía de las palabras está atravesada por el dolor que se resiste a exhibirse. Ella escribió desde la infancia. Hacía canciones como una manera de hablarse as sí misma. Y para aquel entonces, ya 1999, creía que el matrimonio mataba el amor. Zsyszlo era una persona que la había ayudado mucho y al cual debía cierta parte de su carrera, pues al pintor le interesaba la poesía como todo buen lector que se precie.&lt;br /&gt;Szyszlo, quien ha llegado a afirmar que ambos tenían “escapadas” a la música con Enrique Iturriaga, Enrique Pinilla, Celia y José María Arguedas; así como que Blanca –siempre con buen oído para la música y la poesía– bailaba muy bien, era muy alegre incluso le gustaba cantar; y que entre los veinte y cuarenta años tuvieron una vida social y cultural muy activa, ha dicho que a la poeta no recuerda haberla escuchado en público “leer sus poemas más de dos veces; pero cuando lo ha hecho “ha sido emocionante, porque es muy insegura, y conmovida por lo que está leyendo”. Podía entonar valses acompañada por la guitarra de Arguedas y hasta en cierta época compuso boleros, no en vano era hija de la compositora de valses, doña Serafina Quinteros, esa madre artista que sin duda influyó en su estro.&lt;br /&gt;Como un relámpago fugaz y aún cierta desnuda crudeza de algunos versos suyos como en el Vals del ‘Angelus’: “Ve lo que has hecho de mí, la santa más pobre del museo, la de la última sala,/ junto a las letrinas, la de la herida negra como un ojo bajo el seno izquierdo.” su vida estuvo llena de intensidad. Se la recuerda como una joven hermosa junto con Jorge Eduardo Eielson, los hermanos Salazar Bondy, Javier Sologuren, esa médula de la generación del 50. De sus años de aprendizaje recordaba siempre con agradecimiento la labor de Sebastián Salazar Bondy, quien fue el primero que le hizo pensar que lo que ella hacía era poesía y le dio algunos libros tangenciales para su vida, así como Westphalen que también la ayudó. Sebastián la llevó a la peña Pancho Fierro (que no era una peña criolla), y ahí conoció a Emilio Adolfo, Eielson, Martín Adán, Sérvulo, entre otros artistas.&lt;br /&gt;Explicando su obra la poeta manifestó que siempre le interesó, preocupó, enterneció e irritó sobre todo el ser humano, algo de lo cual a través de la escritura con los años llegó a convencerse. Cuando un hecho como este sucede en el ambiente literario la sensación indisoluble de tristeza como una línea de no retorno se oprime en el alma. La forma de asumir el luto de su hijo menor fue del mayor aislamiento del mundo: “que nadie le comentara nada, ni se le dijera una palabra”; pero el dolor quebrantó su minada salud como este desamparo quiebra en dos la historia de la poesía peruana del cual tal vez ninguno de nosotros habremos de recuperarnos prontamente, pues Blanca tu sangre se desliza, e inunda praderas...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-3339715501653290995?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/3339715501653290995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/ha-muerto-una-poeta-en-carne-viva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3339715501653290995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3339715501653290995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/ha-muerto-una-poeta-en-carne-viva.html' title='Ha muerto una poeta en carne viva'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz50A2VlDI/AAAAAAAAADs/Vth-SgXtLNg/s72-c/blanca20varela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-4090163414943435096</id><published>2009-05-02T18:49:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T13:46:38.947-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='una real estafa al pueblo peruano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Promolibro'/><title type='text'>Promolibro, una real estafa al pueblo peruano</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Promolibro, una real estafa al pueblo peruano&lt;br /&gt;[Condenando a la ruina]&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331409735670175986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz46FauGPI/AAAAAAAAADk/2ulzZeV0-PQ/s320/ULTIMO-LOGO-PROMOLIBRO-PARA+ELABORAR.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;... cómo se podía envilecer tanto la educación en nuestra patria.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A Alfredo A. Gonzáles Burgos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo pide justicia, pero será mejor&lt;br /&gt;que no pidas nada”.&lt;br /&gt;Almafuerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es absurdo pedir que causantes&lt;br /&gt;de la crisis nos den soluciones”&lt;br /&gt;Manuel Scorza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la Revista Cultura y vida (Nº 6 - 1968; Moscú, año XII) aparece el reportaje “Moscú, Casa del libro para niños”, firmado por M. Buzukashvili el cual da cuenta que en Rusia se reunían, ya para aquella época, a niños aficionados a la lectura de lugares cercanos a cada sede de la Casa del libro. La reseña anuncia que las hay en todas partes: en las grandes ciudades, los lejanos apeaderos, los aúles de montaña y los poblados de la taigá. Diseminados por todos los confines del país más extenso del mundo, parte de la empresa es hacer que los cotidianos quehaceres hogareños se confluyan con la lectura; y su objetivo, estudiar los problemas de la literatura infantil, así como contribuir a la publicación de libros para niños, cuya historia está unida a la tradición de la Editorial Detguiz, fundada a iniciativa de Máximo Gorki, allá, en 1933. En aquel tiempo, hace poco menos de ochenta años, ya los escolares escribían al autor de La Madre: “En cuanto lectura nos interesa de todo, señor Gorki”. A esa institución y sus sucursales han acudido visitantes ilustres de la talla de Jorge Amado y Pablo Neruda, entre otros grandes escribas con la única finalidad de contribuir a investigar la variedad de las inquietudes y el carácter específico de la percepción infantil, así como popularizar los mejores libros y propiciar el estrecho contacto entre escritores, dibujantes, editores y los niños lectores.&lt;br /&gt;¿Sería de mucha utilidad para el Perú la creación de una “Casa del libro”, con sucursales en cada distrito, caserío, o, quizá sería un engranaje más de la interminable burocratización que es notoria en nuestra patria? ¿Acaso darle provecho a los elefantes blancos que representan los locales a nivel nacional del Instituto Nacional de Cultura podría ser una de las soluciones, y que en éstos organicen bibliotecas permanentes, o ferias entre actividades como la Semana y la Fiesta del libro, exposiciones, debates y una labor fructífera así como unir estrechamente a los escritores, dibujantes, pintores, artistas, críticos, maestros y alumnos en favor real de la educación; porque acaso no son el INC, así como el Ministerio de Educación, instituciones que elaboran políticas, planes y proyectos a nivel nacional para ejecutar la política cultural del Estado y así agilizar las medidas a favor de los más necesitados? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/AHdZyO4jD74&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/AHdZyO4jD74&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que sucede todo lo contrario: tuve la muy ingrata experiencia de “trabajar” en esa estólida dependencia del Ministerio de Educación de nombre rimbombante como su ineptitud: “Promolibro: Consejo nacional de democratización del libro y de fomento de la lectura en el Perú”. Aquí mi testimonio de parte. Dirigido por poco menos que un guiñapo humano, el ser más despreciable, irresponsable y chapucero que he conocido, Ernesto Yepes del Castillo, Promolibro no era sino una rotunda estafa al pueblo peruano. Me habían advertido que no renunciara a mi puesto laboral para trasladarme a ese emporio mafioso que él dirige a través de diferentes gobiernos, pero con ánimo de investigar desistí a la petición de mis amigos y me sumergí en el vientre del monstruo, pues bullían en mi fuero interno algunas preguntas: ¿por qué no se solucionaba el problema de la lectura en el Perú de una buena vez, y, a qué se debía que a pesar de que el gobierno anunciaba la lucha frontal contra el analfabetismo en los grandes barrios marginales de la capital, así como en los pueblos más alejados, apenas si se conocía un libro? ¿A qué se debía que la industria editorial está en nuestro país casi siempre al borde de la quiebra y en la propia capital, a poco metros del Palacio de gobierno, había más prostíbulos y bares que bibliotecas? ¿Por qué si había alguna biblioteca la gente no asistía a las mismas, qué representaban éstas, preferían otros pasatiempos, acaso la lectura para la gran mayoría era una suerte de privilegio de clase?&lt;br /&gt;Pocos saben que el Cercado de Lima por ejemplo cuenta con una Biblioteca municipal, pues está al borde de la clandestinidad y no posee sucursales. En algunas líneas de autobús se puede leer la promoción de la Municipalidad de Lima en alusión a la lectura pero es proyecto vano dada la cantidad de pasajeros en ese otro caos que es el transporte público. En la era de la información debería facilitarse la construcción de bibliotecas municipales en todo el país debidamente sustentadas, empezando por los grandes barrios sin olvidar que la lectura brinda la mayor de las recreaciones, y que la biblioteca es un lugar donde no solo se encuentran libros. Como señala mi amigo Alfredo A. Gonzáles Burgos nuestra Biblioteca Nacional, “no tiene nada que mostrar en comparación con el equivalente de cualquier pueblo a nivel de una capital provincial o sede de condado en los Estados Unidos”. ¿Construir bibliotecas debidamente equipadas no es una apuesta acaso por mejorar el nivel de vida de los ciudadanos, y ello no debe empezarse por los grandes barrios marginales y los pueblos mas alejados, pues la lectura brinda también recreación de primer nivel? Ahora que ha cambiado la modalidad de lectura con la nueva tecnología aun estamos en la edad de piedra.&lt;br /&gt;Pues bien entré a laborar en tal institución, solo con la intención de ver la entraña secreta del monstruo y qué proponían. Y lo que vi fue un reguero de corrupción, negligencia, ineficiencia, ineptitud y estupidez entre la gente que dirigía dicho programa quienes apenas si podían expresarse, y que daban la impresión que nunca en su vida habían leído un único libro ni tenían cariño y valoración por tal, solo les interesaba llegar a fin de mes para cobrar jugosos honorarios, después de haber servido a aumentar el aire de mesianismo de un burócrata que podía concentrar tanta mezquindad en su pequeño puesto laboral al servicio del Ministro de Educación, desde luego, también ineficaz; y al mismo tiempo, sin duda, yo encarnaba la idea del inmenso peligro de estar en ese entorno. Pobre Yepes, utilizaba a su personal (algunas empleadas suyas, y un par de amantes) para propósitos tendenciosos y hasta manipuló a periodistas como Julio Heredia, haciéndole decir al desdichado por unos cuantos pagos mensuales dictámenes tendenciosos que él mismo no creía (en rectificación tardía éste realizó unas ponencias sobre el tema en cuestión). Yo paulatinamente no podía creer cómo se podía envilecer tanto la educación en nuestra patria.&lt;br /&gt;El proyecto consistía en convocar a cuanto incauto cayera en sus redes (los llaman “voluntarios”), solo con la finalidad de publicitar acciones aparentes del Estado a favor de la lucha por la cultura. Nada más falso, toda la población sabe que no existe una política cultural seria en nuestro país y convocar a ingenuos, para colocar paneles en parques, veredas, plazas, o cualquier local comunal no es sino una farsa insultante, éso no es ni será jamás la solución al problema de la lectura en el Perú, éso más bien ha sido –y si sigue así lo seguirá siendo– un grave y ofensivo insulto a los infortunados peruanos que optimistamente aspiran a encontrar en la educación, la esperanza de un futuro mejor como solución de posibilidad.&lt;br /&gt;Contemplé estupefacto e indignado a medida que descubría nuestra administración pública profundamente corrompida, engarzada en la deplorable burocracia, y cómo Promolibro, en cuanto ente cultural, era una hemorragia lacerante para el país. Tanta energía de promotores estafados como gasto público sin planificación seria, que terminaban en forma subrepticia y temeraria y ya amenazas intimidatorias ante los pobladores, pues primaba la necesidad. Dar a entender al poblador común que su pobreza es producto de su propia acción era un ancla que inmovilizaba, frustraba y condenaba como el peor de los castigos. Yepes, que suele manifestarse como ‘historiador’, y su gente no se habían percatado que hacía buen tiempo la civilización del pueblo de un lado está en su sentir propio, pues donde el hambre y la miseria está fagocitándose existe una fortaleza ante los desastres de la historia que no son producto de la casualidad.&lt;br /&gt;Se dice que tenemos “la biblioteca más moderna de América Latina”, pero en realidad se debe construir bibliotecas donde haya revistas, música, películas, charlas, cursos educativos, conciertos, funciones de teatro, audiolibros a estantería abierta, con préstamo a domicilio, y por supuesto, libros; y quizá crear un fondo editorial de identidad nacional y cultural podría ser una solución, pues la actitud que se asume al servicio del público en las bibliotecas es una de prescindencia en nuestra patria. Sabemos que la lectura es una estimulación grande para la imaginación y una ayuda al desarrollo del intelecto pero hay que tener en cuenta el nivel socioeconómico, por ello es necesario entonces explorar nuevas estrategias para lograr una mejor enseñanza y lo que la verdadera pedagogía de la lectura aspira: sembrar el ansia de leer. Con ello basta, pues a pesar del enorme daño hecho al país pueden darse fórmulas nuevas para solucionar los problemas sociales, aquello que radica en el corazón de la juventud.&lt;br /&gt;El libro es una palabra que equivale a decir “amor”, ya lo decía al inaugurar la primera biblioteca de su pueblo en la provincia de Granada el poeta Federico García Lorca, en 1931, cuando recordaba que Fiador Dostoyevski prisionero en la Liberia y entre cuatro paredes solo pedía: “¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!”.&lt;br /&gt;Respecto de Yepes, lo vi hace poco en la Feria del Libro de Trujillo, por un segundo estuve a punto de reprochárselo, mientras dramatizaba y se presentaba como un adalid de la cultura en el Perú y en plan de víctima disertaba como coche de fuerza, utilizado por el sistema, para culpar a los gobiernos de “la oposición cultural” del desliz de la pobreza en el Perú, y así no haya un cambio radical de este esquema de gobierno que se enriquece impunemente a vista de los que se duramente a diario se debaten en la desesperación: No lo hice, pero con el rabillo del ojo pude ver que me observó con un tanto de temor. ¡Ah conciencia suya que anda con seguridad entre pistolas y sin duda arrastrando lágrimas ajenas! Pero llevo vivo el recuerdo de cuando le manifesté que sabía desde ya que iba a quedarse con parte del sueldo de muchos consultores y promotores, que se lo donaba íntegro, que maquinar cómo justificar gastos fantasmas no era lo más decoroso, y que vaya a sus bibliotecas de miseria que alguna vez los propios pobladores dijeron que le ‘escupirían’ sus folletos en el rostro. Yo por mi parte sonoramente le dije: “Devuélveme el rosario de mi madre y quédate con todo lo demás”, y sus manos corruptas se quedaron hasta con el rosario, mientras en su oficina en plan de venganza elaboraba la siniestra lista de a quienes iba a atracar, querido lector.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-4090163414943435096?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/4090163414943435096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/promolibro-una-real-estafa-al-pueblo.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4090163414943435096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4090163414943435096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/promolibro-una-real-estafa-al-pueblo.html' title='Promolibro, una real estafa al pueblo peruano'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz46FauGPI/AAAAAAAAADk/2ulzZeV0-PQ/s72-c/ULTIMO-LOGO-PROMOLIBRO-PARA+ELABORAR.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-4577586188409894319</id><published>2009-05-02T18:46:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:13:12.767-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Puro sueño'/><title type='text'>Puro sueño</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Puro sueño&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331408656880390722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 294px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz37SnMUkI/AAAAAAAAADc/-1Wct789Vqs/s320/080519MANUALAMOR.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;…porque habréis visto ya la verdad con respecto a lo bello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;“…pura ilusión, puro sueño, es decir, nada.”&lt;br /&gt;Louis Althusser&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hombre no inventó los sueños, más bien éstos crearon al hombre y sus usanzas. Ya Platón en el siglo IV a.C. en su Apología ponía en boca del buen Sócrates, su maestro –quien por lo demás se educó en literatura, participó en la Guerra del Peloponeso, y pasó la mayor parte de sus días en mercados y plazas, entablando discusiones con escuchas y transeúntes, amén del descuido de una adusta Jantipa y sus tres hijos; y, según dicen algunos entendidos, suerte de predecesor de Verlaine, tenía en su idolatrado discípulo Alcibíades a un probable amante–, la afirmación en defensa propia ante un ágora llenita, quizá pecando de soberbia, poca galantería y tirria frente a la justicia ateniense en pleno, con la ligera pero rotunda alusión a los sueños. Se le acusaba entre otras cosas de corromper a los jóvenes y habérselas con los sofistas; pues bien si los jóvenes se acercaban a él, era porque gustaban oírle, y no por otra cosa, examinar a los que se creían sabios sin serlo como los propios jueces. ¡Sácale roncha!&lt;br /&gt;Dado lo cual de inmediato pasó a confesar lo agradable de realizar ese trabajo confiado por “el dios” gracias sin duda a los oráculos y por medio de sueños. Para lueguito nomás afirmar que de morir condenado, quizá se le hacía un favor ya que él gran esperanza tenía que su muerte no sea sino un bien. Una de dos: el muerto no es nada ni siente nada, o, su alma cambia de residencia; y, más bien, experimenta ausencia de sensación y un sueño, como cuando se duerme sin soñar. Entonces efectivamente el morir sería para él una ganancia maravillosa. ¡Uy, uy, uy! Y luego, claro, sin duda lo condenaron a beberse el veneno mortal, ese nombre te han puesto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nxVwsKNv08Q&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nxVwsKNv08Q&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado se puede afirmar que en los años de su vejez Platón, seguidor de su maestro, era todo cautela, reserva y suspicacia, y, aunque no había abandonado su consideración de la reforma del Estado, pues trabajaba en Las leyes; en La República o Res publica, el anciano y solitario erudito había sentenciado la búsqueda de un principio de vida social en un “Estado perfecto”, así se puede llegar a afirmar “sin temor a equivocarse” que según el filósofo griego partidario de la aristocracia donde se preconizaba el recto y buen gobierno, en consecuencia, estaba casi casi prohibido soñar por toque de queda. A saber los dos temas del tratado de La República, son la construcción de la ciudad ideal y la institución de una norma de vida individual y humana. ¡Orden es orden!, ya lo había dicho interpretando al sabio griego en su momento Sir Winston Churchill o Bertrand Russell, uno de los dos, siempre me equivoco.&lt;br /&gt;Mucha agua ha corrido bajo los puentes pétreos de la interpretación del más famoso diálogo platónico de vejez en el que resume los conceptos expuestos en sus diálogos anteriores, desde el título hasta la concepción política del filósofo griego y ello tiene el ingrato inconveniente de sugerir inoportunas representaciones; pero en fin de lo que se trata aquí es de hablar de los sueños y no de otra cosa; pero antes vamos corriendo a un mensaje interesante. Silencio absoluto: en ese tratado de medicina política que es La República o como se llame, se menciona el sueño unas treinta veces, aquí sólo la primera alusión. Empieza en el libro VII, cuando Sócrates hablando de la educación, el gobierno de la ciudad, la justicia y el bien, cuenta a un condescendiente Glaucón, hermano del autor, el famoso “Mito de la caverna”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Le invita a su contertulio a imaginar una larga entrada que da a un socavón subterráneo por la que se cuela un hilo de luz proveniente de una fogata que arde tras una mampara. Al fondo unos hombres –ahí no había mujeres– viven una suerte de pesadilla sin saberlo, están atados desde niños de manos y pies sin poder volver la cabeza, de modo que sólo pueden ver las sombras de la luz proyectadas por el fuego sobre la parte de la gruta que está frente a ellos. ¿Qué otra cosa van a ver? Así si fueran liberados y curados de esas antinaturales tinieblas y ascendieran a la luz, ésta destellaría en sus ojos, provocarían urticarias oftálmicas y de pronto no podrían ver los objetos cuyas sombras proyectadas antes veían cual film en cinematógrafo antiguo.&lt;br /&gt;Si se llevara a alguno de ellos a jalones de las orejas hasta la claridad, sufriría a desmedida y, una vez llegado a la luz, el resplandor le saldría por los ojos como el brotar de capullo de flor que precisaría de un oculista urgentemente y no sería capaz de ver ni una sola de las cosas. Aunque no sería muy corto el tiempo que requiriera para ceder a la costumbre, si éste regresara a la caverna acaso daría que reír y se diría que ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena intentar semejante ascensión. ¡No suban, no suban! ¡Peligro! Y, aludiendo a la muerte del buen Sócrates, asevera que matarían a quien intentara desatarles y hacerlos ascender.&lt;br /&gt;Así afirma el bueno de Platón quien –a pesar de que proponía una renuncia a la libertad de la literatura en búsqueda de una sociedad más justa– leía al ciego Homero del cual dice condescendientemente que preferiría resuelto y decidido ser siervo en cualquier campo de labranza sin caudal alguno o sufrir un pesaroso destino antes que vivir enceguecido en aquel mundo de sombras. ¡Apaguen la luz!&lt;br /&gt;Dado lo cual, concluía el viejo maestro, era labor de ellos obligar a los mejores que lleguen a la luz del conocimiento, vean el bien y verifiquen la ascensión; y, que se queden ahí y no bajen junto a los prisioneros así sea mucho lo que estos valgan, en bien de la sociedad entera. Pero ojo, cuidadito, los que se han educado así mismos en estas materias para gobernar, en calidad de jefes y reyes, mejor y más completamente instruidos, son los más capacitados de participar tanto en luz como en tinieblas; por tanto cada uno se tiene que acostumbrar a ver entre la lobreguez y distinguir cada imagen real. Caminante no hay camino se hace camino al andar y seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…porque habréis visto ya la verdad con respecto a lo bello y a lo justo y a lo bueno. Y así la ciudad nuestra y vuestra vivirá a la luz del día y no entre sueños, como viven ahora la mayor parte de ellas por obra de quienes luchan unos con otros por vanas sombras.” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Del viejo Platón se sabe que vivía acompañado de unos cuantos esclavos y de la sierva Artemis su ama de casa, y aun entrado en años el anciano limitaba las horas de su sueño conservando su imagen de existencia consagrada al estudio y a la contemplación, único ideal que le permitió realizar sus sueños. Cicerón ha llegado a afirmar que “murió escribiendo”, aunque alguno otro asevera que minutos antes de su muerte “se durmió para no despertar más en un banquete nupcial”, tal vez en alguna aburrida boda de cierta sobrina suya. Yo creo que se durmió sencillamente para soñar.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-4577586188409894319?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/4577586188409894319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/puro-sueno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4577586188409894319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/4577586188409894319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/puro-sueno.html' title='Puro sueño'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz37SnMUkI/AAAAAAAAADc/-1Wct789Vqs/s72-c/080519MANUALAMOR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-7975645197839635947</id><published>2009-05-02T18:35:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T14:59:23.868-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contra Critias'/><title type='text'>Contra Critias</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Contra Critias&lt;br /&gt;Denisse Vega Farfán, premio Poeta joven del Perú 2008&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331406058418222066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz1kCliM_I/AAAAAAAAADM/DKlwvEmbW9A/s320/censura.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;"Cojo la pluma y digo/ lo que me viene a la lengua/ lo que siento de adentro/ lo que nadie me dicta/ Cojo la pluma y digo/ radiografía daltónico/ o lo que me da la gana".&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Contra Critias&lt;/em&gt;,&lt;br /&gt;Marco Martos&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el preciso momento en que decidía realizar mi habitual estudio sobre filósofos presocráticos, caí en la cuenta que me adentraría en el exquisito tema de los sofistas, cuando recibí una llamada telefónica, que me comunicaba que Denisse Vega Farfán era la ganadora del Premio Poeta Joven del Perú 2008. La noticia en cierto modo tenía un tono irritante y lamentaba el hecho. Y mientras mi interlocutor lanzaba quejas y lamentos que lindaban los improperios a la vez que recordaba toda su “vida de poeta” y, no sin cierta sorpresa mía, me conminaba a realizar un artículo sobre el tema en cuestión, como en un filme fui recordando a los antiguos sofistas que estudiaba en la vieja San Marcos de los noventa; entre otros: Hippias, Pródico, Trasímaco, Eutidemo y Critias.&lt;br /&gt;Eran los años del segundo gobierno de Fujimori, las universidades estaban llenas de militares, y en plena dictadura yo luchaba por ingresar a la Residencia universitaria. Había desistido de la poesía, porque leí que William Faulkner había afirmado que todo escritor pretende escribir poesía, pero descubre que no puede y a continuación intenta escribir cuentos, y al volver a fracasar, no le queda más remedio que escribir novelas; pero yo seguía admirando a los poetas, lo cual a pocos días de haber arribado a la gran capital me llevó a buscar e intentar entrevistar a algunos de ellos. El poeta Marco Martos fue uno de los más condescendientes a mi interrogatorio; cuando le pregunté si las críticas al Premio Nacional de Poesía del Perú, que recibió en 1960, hicieron mella a su creación, él luego de un suspiro inmediatamente recordó con sentida intensidad emocional su famoso poema donde alude a “Critias”. En estos días he venido repitiendo esos versos del poeta piurano, desde que recibí la denostadora y doliente llamada telefónica que se suma a cierta desazón y cuestionamiento general de poetas contemporáneos contra la distinción de la poeta trujillana. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/PRzwITFcSi0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/PRzwITFcSi0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Denisse Vega, autora del poemario Euritmia, nació en Trujillo, y su interés por la poesía fue motivada por la ausencia de su madre, Doña Ernestina Lidia Farfán Neyra, quien trabajaba en la ciudad de Chimbote, mientras la niña vivía con su abuela, lo cual la llevó a escribir incluso en el reverso de las cajas de sus medicamentos. Era una respuesta a esa necesidad de manifestarse y construir mundos habitables con palabras, porque ella, que estudió en el Colegio Augusto Salazar Bondy, allá en Chimbote, en la secundaria, ya descubría la emoción poética en los versos de Alfonsina Storni, César Vallejo y Octavio Paz, y desde aquel entonces un papel en blanco era su mejor algarabía. Aún no se percataba que la poesía la acompañaría para siempre en su vida sin embargo empezaba a escribir en las calles chimbotanas, camino a Bellamar, adonde había venido a residir.&lt;br /&gt;Fue integrante de la Galería-Taller de Artes Plásticas “Palamenco” de la Universidad Nacional del Santa, dirigido por mi amigo el pintor Amarildo Obeso y poco tiempo después con cuadernos colmados de sus escarceos poéticos y gracias a su persistencia literaria recibiría una mención honrosa en el Premio Copé Internacional organizado por Petroperú en el año 2007, y el primer premio del I Concurso Literario y de Investigación “la Pluma Vallejiana” de la ciudad de Trujillo con el bello seudónimo "La Lira Ensangrentada"; porque para ella, que posee poemas traducidos al inglés y francés en diversas publicaciones nacionales e internacionales, la poesía es como su esencia vital, una suerte de santuario.&lt;br /&gt;El jueves 18 de septiembre, los organizadores del cuestionado concurso literario el Poeta Joven del Perú 2008, el Centro Cultural de España y la editorial Lustra Editores, bajo la tutela de Ricardo Ramón Jarne, y Paul Guillén Delgado y Víctor Ruiz Velazco oportunamente, en el marco de la "Semana de Poesía", anunciaron que por unanimidad, tras una ardua y reñida selección (aunque solo se presentaron 61 poemarios provenientes de diversas partes del país) brindaban el título de ganador al poemario Una morada tras los reinos de Denisse Vega Farfán y una única mención honrosa “debido a su calidad sobresaliente” a la poeta Melissa Ghezzi Solís por su poemario Bendita eres entre todas….&lt;br /&gt;En la antigua Grecia cuando se convocaba a los certámenes literarios solo se competía por un laurel y un canasto de manzanas, esta vez el certamen trae consigo la gloria y publicación de la obra dentro de la serie Novísima Poesía Latinoamericana, coeditada por el C.C. de España y Lustra Editores, y muchos poetas contemporáneos que recién se han enterado de la noticia se han sumado a la aspiración secreta por el galardón que posee nombre solemne digno de llevar estampado en el pecho; pero no han faltado las muestras de protesta y desazón. Se han percatado de un momento a otro que la designación es significativa y la palabra tiene belleza resonante, en contraparte denuncian la exigua calidad académica del jurado, el bajo nivel de convocatoria, el cuestionamiento a la forma de cómo se ha resuelto el certamen utilizando el nombre del emblemático e histórico concurso peruano, sin dar cuenta a los herederos del fundador del mismo, calificando al acto como poco leal e interesado.&lt;br /&gt;Quizá de haber escogido un jurado de disputadas lides literarias, la convocatoria no hubiera sido menor. Y es verdad un discernimiento bajo el olfato de Marco Martos, Antonio Cisneros, Róger Santibáñez, Blanca Valera, Rosella Di Paolo, Rodolfo Hinostroza, Tulio Mora, Eduardo Chirinos o Miguel Ildefonso entre otros hubiera sido más decorosa; y no a un par de “poetas menores y sin gran trascendencia” bajo los más tenues calificativos que han aparecido a los poetas Paul Guillén y Víctor Ruíz Velazco, y, a Ricardo Ramón Jarne, director del Centro Cultural de España, pues solo florece como promotor cultural y no se ha pasado la vida en el trabajo de las palabras. Sin embargo hay quien ha manifestado que la galardonada “por el bien de su poesía debería renunciar a la distinción”; pero no era menos de esperar como certera muestra de mezquindad y desazón por el logro obtenido; e incluso no ha faltado quien manifieste que el poemario ganador es un plagio.&lt;br /&gt;La distinción originalmente fue creada por el poeta Marco Antonio Corcuera quien dirigía la Revista Cuadernos Trimestrales de Poesía, y tuvo convocatoria hasta la década del 80. Una vez desaparecido el famoso concurso, los hijos del poeta crearon la Fundación que lleva su nombre y se encarga de preservar la obra y vida del mismo así como patrocinar galardones, recientemente, con motivo del Festival Internacional de Poesía César Vallejo, organizado por la Universidad César Vallejo y la susodicha fundación, fueron distinguidos por la Municipalidad Provincial de Trujillo poetas de Europa y América que llegaron a la ciudad de la eterna primavera.&lt;br /&gt;Y es verdad que tal emblema lo han ganado poetas de la talla de Javier Heraud y César Calvo (1960); Wiston Orrillo y Manuel Ibáñez Rossaza (1965), ese año entre los finalistas estuvieron al parecer el poeta chimbotano Juan Ojeda y Luis Hernández; José Watanabe y Antonio Cillóniz (1970); Jesús Cabel y Julio Carmona (1975), Jorge Eslava y Bethoven Medina (1980); Luis Eduardo García (1985); David Novoa y Monserrat Álvarez (1990); y Enrique Hulerig en 1995, ya en ese año fue la última vez que el maestro Corcuera pudo convocarlo, pues a pesar de que estaba enfermo, sobre todo ya no contaba con auspicio.&lt;br /&gt;El diario la Industria de Trujillo en su página cultural dejaba leer hace poco que los hijos del creador del galardón pensaban en demandar judicialmente a los organizadores del premio limeño para corregir esa arrogante falta, dado que consideraban una osadía mayúscula usar el mismo nombre como un usufructo del patrimonio cultural de Trujillo, dando a entender que los organizadores debieron solicitar el uso del nombre y aludiendo que no sería el auténtico Premio Poeta Joven del Perú, sino un premio apócrifo.&lt;br /&gt;El poeta y periodista trujillano Luis Eduardo García, ganador en 1985 del sexto concurso poeta joven del Perú, ha dicho que el Centro Cultural de España y Lustra Editores optaron por lo más simple y vergonzoso: “como ya nadie convoca el Premio, me apropio del nombre y lo lanzo por mi cuenta con bombos y platillos. Se trata simplemente de una deslealtad. Es pura falta de amor, gratitud, fidelidad y honor”; aunque sutilmente libró a la poesía de la autora de Euritmia.&lt;br /&gt;Albricias, gloria y loor por esta distinción, por su pluma dilecta, en sordina hacia los Critias de la cultura peruana, enmohecidos y agazapados en un reclamo supuestamente legal, cuando al parecer el premio no ha sido patentado o registrado legalmente; sin embargo ello bien no resta la loable labor del recordado fundador del legendario premio y lo que realmente se espera, e incluso lo hubiera querido el maestro trujillano Marco Antonio Corcuera, es que la poeta siga escribiendo en el Malecón Grau, frente al mar chimbotano, en ómnibus y colectivos, en un salón de clases, a plena calle, en un café o en la soledad de su corazón bajo la bóveda celeste en el extraño cielo límpido de esta primavera que despierta; pero que siga escribiendo porque bien sabe como el poeta que al hacer poesía no se trata de hablar, ni tampoco de callar; se trata de abrir algo, entre la palabra y el silencio. ~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-7975645197839635947?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/7975645197839635947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/contra-critias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7975645197839635947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7975645197839635947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/contra-critias.html' title='Contra Critias'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz1kCliM_I/AAAAAAAAADM/DKlwvEmbW9A/s72-c/censura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-2717630054203552168</id><published>2009-05-02T18:17:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T17:04:19.630-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la literatura y la vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Vargas Llosa'/><title type='text'>Mario Vargas Llosa, la literatura y la vida</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Mario Vargas Llosa, la literatura y la vida&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331404391918382482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 228px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz0DCZArZI/AAAAAAAAADE/sQx4SP6B7Wc/s320/Mario_Vargas_LLosa_10.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;Vargas Llosa, en la inauguración, expresó con nostalgia que los libros tienen &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;la propiedad de llevar al lector a otra realidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;A Delmy Díaz, mi mujer&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PASEAR POR EL CENTRO HISTÓRICO DE LIMA no es algo que me apetezca, sobre todo ahora que la capital se encuentra cual víctima de una catástrofe nuclear, atiborrada de avenidas suburbanas con pequeños bloques de calzada destrozados y revueltos unos sobre otros como un puñado de naipes. Permanecer media hora o más en el asiento del autobús, ante el barullo repetitivo de menesterosos que suben y bajan a vender chucherías bajo las bocinas intermitentes por el embotellamiento vehicular, es sencillamente un suplicio perturbador e impresionante, peor aún en esta época en que una garúa invisible cae persistentemente sobre la fría Ciudad de los Reyes. Sin embargo, un suceso me ha llevado a hacer más de una vez el mismo recorrido sorteando tatuadores, cambistas, pulsadores, entre las insospechadas galerías comerciales, y lo volvería a hacer con la misma finalidad: llegar a la cuadra 5 del Jirón de la Unión, a unos pasos de la Plaza de Armas, donde se viene realizando la muestra sobre la vida y obra de nuestro mayor escritor, denominada: “Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida”, y que tiene como escenario la Casa Museo Bernardo O’Higgins. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5XbArFmfqDE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/5XbArFmfqDE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;He asistido en varias oportunidades, ya he perdido la cuenta de las veces que he ido, solo, con mi mujer o llevando a algunos amigos. En realidad es una exhibición que da cuenta de todas las circunstancias de la vida del escritor; así, cada sala expone sus pasiones: la escritura y los libros, los escritores y el periodismo, el cine y el teatro, la vida académica y la política. La muestra nos recibe con una presentación de Alonso Cueto, quien afirma que “si alguna lección nos deja esta vida y obra es la de la confianza en el poder de los individuos de fraguarse un destino”.&lt;br /&gt;Organizada por la Pontificia Universidad Católica del Perú, reúne en dos pisos y catorce salas, el universo personal y literario del celebre escritor, y recibe a los concurrentes con copias de algunos escritos de puño y letra, y cartas esparcidas por un sendero que va hacia un pupitre donde se distingue, cubierta por un cristal, una Marathon 1200 DLX que habría acompañado al escritor a escribir sus primeros textos, mientras, como fondo, descuella un retrato suyo.&lt;br /&gt;El primer piso está lleno de fotografías con familiares en diferentes épocas, y un recorrido literario-vital acompañado de un archivo iconográfico desde su nacimiento en 1936 en Arequipa, hasta sus estadías en diferentes ciudades del mundo. Sus tesoros, como una carta muy afectuosa de Julio Cortázar antes de publicar “Rayuela”, una estampa de su Primera Comunión, pasaportes, libreta de notas y manuscritos originales del inicio de alguna de sus novelas.&lt;br /&gt;Me enteré de la exhibición de ejemplares de sus novelas traducidas a diferentes idiomas y objetos de escritores que influyeron en su vida, por las noticias de la Agencia EFE y la Biblioteca Virtual “Miguel de Cervantes” (Vargas Llosa es presidente de la Fundación), que repitieron “La Vanguardia”, “La Nación”, “Jornada Latina”, “El Universal” y “Perú 21”, entre otros diarios; sin embargo, quien recorre los salones no encuentra en realidad tales objetos.&lt;br /&gt;Y aunque es verdad que la tutela de la exposición, forjada durante dos años, quedó a cargo del escritor Alonso Cueto y contó con la asesoría del arquitecto Frederick Cooper y el pintor Fernando de Szyszlo, viejos amigos de Vargas Llosa, se distingue una especie de bóveda titulada “Tesoro”, donde tras el ornamento de cerámica de un hipopótamo (los colecciona desde que escribiera su obra teatral “Kathie y el hipopótamo”), con ciertas grietas de color negro sobre un paño rojo, se puede ver un muestrario de libros.&lt;br /&gt;Sin embargo, el espectador común no está seguro, a pesar de las múltiples reiteraciones de los vigilantes, que sean suyos. Yo mismo, sorprendido, pude echar una ojeada a algunos ejemplares y encontrar ahí libros de colegio desusados, de legislación, educación, química inorgánica, un texto de matemática, unos cuantos volúmenes de historia de Carl Grimberg, tomos de la enciclopedia juvenil Océano, una edición del Nuevo Testamento de la Biblia y hasta un manual de contribuyentes de la Sunat, entre otros; y de literatura, viejos y muy descuidados tomos de Losada, Salvat, de ciencia ficción (que Mario no lee), entre “Ana Karenina” de Tolstoi, “Persona non grata” de Jorge Edwars, “Siete ensayos de la realidad peruana”, y hasta la novela “El rincón de los muertos” de mi amigo el escritor Samuel Cavero Galimidi.&lt;br /&gt;A menos que se haya querido dar a entender subliminalmente que los libros siempre serán un tesoro, más de un visitante quedará con la incógnita, pues, a saber, la biblioteca peruana de Mario consta de poco más de veinte mil cuidados volúmenes, está dividida por temas y aficiones, y cada libro posee un sello y stickers, allá en el sexto piso de su casa de Barranco donde tiene su estudio y biblioteca en el malecón que ahora lleva su nombre.&lt;br /&gt;Las veces que he ido recorrí todas las salas. En el primer nivel el salón “Diarios de un rebelde”, nos ofrece un examen biográfico desde la etapa de su niñez hasta nuestros días, acompañada de vitrinas que contienen recortes, libretas con anotaciones de sus viajes, y tesoros personales con su sello y número de ingreso, como la invitación original del Colegio San Miguel a la gran velada literario-musical en la que se menciona la presentación del drama “La huida del inka”, en aquel tiempo, julio de 1952, próxima a estrenarse en el Teatro “Variedades” por la semana de Piura (también se presentaban el Cantinflas piurano, un conjunto de cuerdas del cancionero criollo, las Bikini Girls, algunos solistas y la promoción de las candidatas a Señorita Piura) y comentarios en la prensa local como éste: “Quienes vayan al ‘Variedades’ el jueves tendrán oportunidad de ayudar a los sanmiguelinos a arbitrarse fondos para su excursión a Lima e Ica”.&lt;br /&gt;Las salas, pasillos y escaleras están acompañadas de fotografías de su archivo familiar y cuadros del pintor Fernando de Szyszlo; pero la sala principal del segundo piso del museo está rodeada de balaustradas que dividen ambos corredores de muy fina restauración, de elegante estilo republicano. Se puede observar a plena vista, cual enormes cuadros, las ya conocidas fotografías del autor con Patricia, su mujer; con Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, José Donoso y Muñoz Suaz en Barcelona, en casa de su agente literaria Carmen Balcells; otra con Guillermo Cabrera Infante, Fernando de Szyszlo, Octavio Paz y Damián Bayón, así también en Barcelona con García Márquez, Carlos Barral y Julio Cortázar. En este nivel se destacan las salas organizadas temáticamente en honor al periodista, al político, al académico, el cinéfilo, el dramaturgo y el héroe.&lt;br /&gt;La primera con las publicaciones de “Las batallas por la libertad” dando cuenta del hombre cívico y político. Sus inicios en el diario “La Industria” de Piura, su paso por el “Mercurio Peruano”, El Dominical de “El Comercio”, su labor en Radio Panamericana, y luego ya en París en la Agence France Press. Su postura ante el caso Padilla en 1971, la matanza en Uchuraccay en 1983, contra la estatización de la banca en 1987, la campaña política en 1990. En un par de vitrinas se puede apreciar las portadas que le dedican “The New York Times Magazine”, “Newsweek”, “Le Debat”, entre otras revistas. Y una emisión continua de sus entrevistas en el programa televisivo “La torre de Babel”, transmitido por Panamericana Televisión y producido por su cuñado Lucho Llosa, que data de 1981, el cual duró en el aire tan solo seis meses, y donde se ve desfilar a Magda Portal, la fundadora del APRA; Alain Elías, amigo de Javier Heraud; Don Pancho, un simpático y veterano heladero, el más antiguo de Miraflores; el pintor Fernando de Szyszlo, quien afirma que la técnica no se debe ver pero debe permanecer en la obra; una Doris Gibson que rememora una entrevista con el dictador Velasco Alvarado; Jorge Edwars reflexionando sobre la novela chilena; Ernesto Sábato ante su enorme biblioteca hablando del sentido del caos, y Jorge Luis Borges.&lt;br /&gt;A propósito, el autor de “El Aleph” afirmó que cuidaba mucho su lectura y fue derrotado por varias novelas. No tenía en casa libros sobre su persona y que solo había leído “Borges, enigma y clave” de Rodríguez Monegal, porque, apuntó irónicamente, “quería encontrar la clave”. Queda una insípida desazón ante la reiterada insistencia de un porfiado Vargas Llosa cuando le pregunta hasta en tres ocasiones sobre la austeridad de su hogar y por qué no vivía en un lugar más lujoso. Borges, sonriente y sarcástico, afirma que “‘la pobreza’ no le interesa”. Ahora que lo recuerdo esa entrevista ofendió mucho al escritor argentino. Cuando opinó sobre el Perú aludió a su abuelo el coronel Francisco Borges, al poeta José María Eguren que le presentó un amigo en común, e incluso citó un verso suyo. El escritor peruano, sin poder disimular su asombro y admiración ante el maestro de una vida entre libros, casi encarnación de la literatura, observa los arreglos de su habitación donde destacaba una Orden del Sol en el grado de Comendador otorgada por el Gobierno peruano, y los pocos tratados de su biblioteca personal. Quizá, como afirma Alberto Manguel en su libro “Con Borges”, los invitados a su casa esperaban hallar infinidad de volúmenes, pero su propia biblioteca era poco menos que un desencanto porque el genio argentino sabía que el lenguaje bien podía simular la sabiduría.&lt;br /&gt;En la entrada de la sala dedicada al político hay una franja con las tres escaleras y se puede leer: “Mario Vargas Llosa. Presidente 90. Movimiento Fredemo, el gran cambio”; y dentro se escucha la emisión continua del discurso del entonces candidato en plena campaña contra la estatización de la banca; un cartel de las elecciones de 1990 invita a una reunión para el “Domingo 4 de junio a las 12 m. en la Plaza de Armas”, y en una vitrina se puede ver el manuscrito de despedida al haber perdido las elecciones, fechado el 10 de julio del 90, titulado: “Encuentro por la libertad”; asimismo: un sello enorme con la estampa de su rostro, tarjetas personales, cartas destinadas al candidato con anotaciones del personal de correo: “Por favor anotar la dirección”, solo con el nombre del escritor, junto a un cuadernillo con el programa de gobierno del Frente Democrático.&lt;br /&gt;Una instalación divide ambos corredores ante la extensa fotografía que Félix Nakamura tomara en el bar “La Catedral” cuando se acababa de publicar la novela “Conversación en La Catedral” en una visita que hizo Vargas Llosa al bar, allá por 1969. Se puede ver una reproducción de la famosa taberna, acompañada de la lectura de la novela.&lt;br /&gt;En las salas referentes al académico, se emite continuamente los discursos del autor ante la incorporación a la Academia de la Lengua, y la cesión de Honoris Causa de parte de algunas universidades; y en la del cinéfilo, una escena del film “El Jaguar” en edición rusa basada en la novela “La ciudad y los perros”.&lt;br /&gt;Al entrar en la sala del dramaturgo, uno ve los afiches de adaptaciones teatrales de sus obras escenificadas por casi medio centenar de compañías de todo el mundo. Desde “La señorita de Tacna” hasta la representación de las “Mil y una noches”; pero lo que me conmovió fue escuchar la confesión de parte que le hace en una entrevista al director Luis Peirano acerca de la obra teatral “Kathie y el hipopótamo”, en cierto modo una ‘continuación’ de “Conversación en La Catedral”, diez años después. Ocurrió que el novelista en una etapa difícil se ganaba la vida como negro literario para una mujer que precisaba de un escriba.&lt;br /&gt;Ella tenía las imágenes pero no las palabras, y fue donde ‘Zavalita’ con su mediocre, oscura y rutinaria cotidianidad de ser un fracasado periodista del montón, y encontró el trabajo perfecto que le permitió ganarse la vida por un tiempo. Él, que tenía ciertas lecturas, claridad intelectual, recuerdos de ideales abandonados, va haciendo añadidos a la historia gris de Kathie, y ambos transforman la realidad de sus vidas una o dos horas cada día. En esa confesión encontré a un alter ego del novelista, y sentí que en determinado momento de su vida se creyó extraviado por el fracaso como escriba a pesar de una riqueza interior y quizá por el contrarresto de su edad, ya que el personaje era un hombre adulto, al que la vida no le había ofrecido prácticamente nada cual ajuste de cuentas.&lt;br /&gt;Recordé las cartas que le dirigió por aquel entonces a Abelardo Oquendo cuando Mario confesaba que para evitar la reflexión y el suicidio se dedicaba a trabajar a fondo y solo salía del hotel para comer (la carta que pude leer de Julio Cortázar hacia Mario daba cuenta casi de lo mismo). Dudando de haber abandonado por fin los ejercicios ridículos de adolescente, tenía la impresión de que si escribía como presentía, por fin sería un escritor. Y que si veía que todo era un espejismo, haría maletas, regresaría a Lima y no volvería a escribir una línea más en su vida.&lt;br /&gt;Casi frente a la sala del político se divisan dos piezas contiguas, una con motivos selváticos, como la reproducción de una cabaña y donde se puede ver fotografías de las versiones cinematográficas de “Pantaleón y las visitadoras” y “La ciudad y los perros” en las cuales el escritor colaboró; y otra, la del héroe, a la que no se puede ingresar y que no es sino una representación de objetos que nunca pertenecieron al autor, como libros, un uniforme, una cama del colegio Leoncio Prado, la insignia con su fotografía, pero que son igual de significativos y memorables.&lt;br /&gt;Vargas Llosa, en la inauguración, expresó con nostalgia que los libros tienen la propiedad de llevar al lector a otra realidad, y que el lograr ello es lo más hermoso del acto de escribir. Y que una exposición así solo consagra a los muertos. Declaró que hay anotaciones de cuando no pensaba que su vida se iba a definir por los libros. Pero lo que me hizo vibrar de emoción fue que, luego de apreciar en un pequeño hall un hermoso mosaico las reproducciones de las portadas de nada menos que ciento cincuenta y cinco ediciones de sus obras en diferentes idiomas, tras un cristal me encontré con un verdadero tesoro para mí: más de veinte libros de los más grandes maestros de la novela.&lt;br /&gt;Ello no saldría fuera de lo común si no estuviera resaltado con anotaciones, comentarios y calificaciones del escritor de “La guerra del fin del mundo” en las últimas páginas, así como algunos escritos de su puño y letra, pues ellos me transmitieron el secreto y la clave. Ahí estaba el verdadero tesoro del cual tomé única nota y, qué duda cabe, no contaré hoy.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-2717630054203552168?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/2717630054203552168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mario-vargas-llosa-la-literatura-y-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2717630054203552168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2717630054203552168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mario-vargas-llosa-la-literatura-y-la.html' title='Mario Vargas Llosa, la literatura y la vida'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfz0DCZArZI/AAAAAAAAADE/sQx4SP6B7Wc/s72-c/Mario_Vargas_LLosa_10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-3399993719054992781</id><published>2009-05-02T18:10:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:10:17.812-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía Analítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ludwing Wittgenstein'/><title type='text'>Wittgenstein y sus problemas filosóficos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;WITTGENSTEIN Y SUS PROBLEMAS FILOSÓFICOS&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Antón Fabián analiza los esquemas conceptuales del filósofo austriaco Ludwing Wittgenstein, que fue reconocido como unos de los pensadores más profundos del siglo XX en especial por su contribución al movimiento conocido como Filosofía Analítica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331399722817828610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 247px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzvzQosNwI/AAAAAAAAAC0/eDuZ39SuKAw/s320/untitledhjghjghjghjghjghjghj.bmp" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;“Siempre es bueno en filosofía plantear una cuestión &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;en lugar de dar una respuesta a una cuestión.”&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Observaciones Sobre los&lt;br /&gt;fundamentos de las matemáticas&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Wittgenstein&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ludwig Wittgenstein, considerado como el filósofo más profundo del siglo XX, en vida solamente publicó un libro: el Tractatus Logico-Philosophicus, que influenció en gran medida a los positivistas lógicos del Círculo de Viena, del que nunca se consideró parte. Tiempo después, el Tractatus fue severamente criticado por él mismo en Los Libros Azules y Rojos y en sus Investigaciones filosóficas, publicados tras su muerte.&lt;br /&gt;Discípulo de Bertrand Russell quien consiguió que el Tractatus Lógico-Philosophicus fuera publicado en Gran Bretaña y la Universidad de Cambridge le diera la cátedra que desempeñaba en el Trinity College de Cambridge, Wittgenstein había propuesto que no había problemas filosóficos, “sólo acertijos o adivinanzas”, y que la misión primordial del filósofo era la de limpiar el lenguaje de todas las impurezas psicológicas, mitologías, convenciones religiosas o ideológicas que lo enturbiaban, y, desnaturalizaban el pensamiento. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/quxB0y9wquk&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/quxB0y9wquk&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bertrand Russell amigo también de Karl Popper, otro genio del siglo XX, había invitado a éste –llegado recién a Inglaterra para ocupar una cátedra– a realizar una exposición sobre el tema: “¿Hay problemas filosóficos?”, y con ello hizo que ambos se encontraran en una concurrida reunión filosófica un día de octubre de 1946. Para Popper afirmar algo parecido sobre la filosofía en relación con el lenguaje era una tremenda frivolidad, intolerable para un pensador de esa altura y algo que además podía llevar a la filosofía a convertirse en poco menos que una rama de la lingüística o en un mero ejercicio formal despojado de toda significación relacionada con los problemas humanos; más bien aquellos eran la materia prima de la filosofía, y la razón de ser del filósofo sin duda la de buscar respuestas y explicaciones a las más acuciantes angustias de los hombres.&lt;br /&gt;Popper confiesa en su autobiografía Búsqueda sin término que desde hacía buen tiempo ardía de impaciencia por probarle a Wittgenstein que sí existían, y de qué modo, los problemas filosóficos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Había leído el Tractatus de Wittgenstein algunos años antes de escribir mi tesis doctoral...Para mí resultaba claro que todos estos pensadores [los del Círculo de Viena] buscaban un criterio de demarcación no tanto entre ciencia y pseudociencia como entre ciencia y metafísica. Y también me parecía claro que mi antiguo criterio de demarcación era mejor que el suyo.” [Karl R. Popper. Busqueda sin término, una autobiografía intelectual. Madrid. Alianza Editorial. 1993. p 128.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la espada desenvainada Popper comenzó su exposición, a partir de notas, negando que la función de la filosofía fuera resolver adivinanzas y empezó a enumerar una serie de asuntos que, a su juicio, constituían típicos problemas filosóficos; cuando Wittgenstein, irritado, lo interrumpió -reinaba un silencio eléctrico entre todos los filósofos británicos presentes, y, hay quien dice que tenía un atizador en la mano y que el propio Russell le ordenó soltarlo- gritando, en dirección a Popper: “¡A ver, déme usted un ejemplo de regla moral!”. A lo que Popper apacible dijo: “No se debe amenazar con un atizador a los conferenciantes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto conlleva a reflexión y aunque pensamos que toda la realidad se podría encerrar en términos descriptivos dentro de las reflexiones filosóficas; quizá la clave del progreso esté en transformar los términos en los que las preguntas se presentan ante nosotros. Los problemas filosóficos admiten distintas formulaciones o enfoques: desde uno más bien científico, hasta el metafísico o el ético y religioso. El propio Wittgenstein sostiene que la filosofía es una actividad que propiamente no tiene fin así como que la razón humana tiene el destino particular de verse acosada por cuestiones que no puede apartar, pues le son propuestas por la naturaleza de la razón misma, pero a las que tampoco puede contestar, porque superan sus capacidades.&lt;br /&gt;Wittgenstein trata de enseñarnos que todo lo que queda por hacer a los (buenos) filósofos es limpiar los errores metafísicos que otros (malos) filósofos cometieron así como también el liberarnos de los problemas, una aspiración a alcanzar una perspectiva superior que dé al filósofo que hay dentro de uno mismo un momento de paz y felicidad; ésas serían las diversas “soluciones filosóficas” que se alcanzan en diferentes momentos. Pero ello es muy sutil: haber dado con una solución no quiere decir haber “acabado” con el problema o con las ansias de la razón humana de encontrar soluciones. Tratar de acabar con esa tendencia de la razón humana a plantearse problemas que le superan sería equivalente a renunciar a nuestra misma capacidad de pensar.&lt;br /&gt;El hecho de que la concepción fundacionalista de la filosofía haya fracasado, no significa el fin de la filosofía. La filosofía puede seguir siendo, no la base de nuestra cultura, sino una reflexión sobre la cultura y en ese sentido Wittgenstein nos enseña que la virtud principal de la filosofía es ayudarnos a ganar en sensibilidad; ayudarnos a hacer que las preguntas de otros sean auténticas preguntas para uno mismo, teniendo en cuenta que depositar demasiadas esperanzas en una explicación filosófica o en una teoría filosófica, equivale a “quedar cautivos dentro de una imagen”. [Ludwig Wittgenstein, Investigaciones filosóficas, §115: "Una figura nos tuvo cautivos. Y no podíamos salir, pues reside en nuestro lenguaje y éste parece repetírnosla inexorablemente".]&lt;br /&gt;Ahora quizá la habilidad que uno tenga para progresar en filosofía depende sobre todo de la continua disposición para examinar los fundamentos de las propias convicciones filosóficas, al parecer tanto las artes y la literatura sobre todo nos proporcionan verdades tan importantes para la vida como la ciencia y la filosofía. La filosofía moderna, al empezar por poner en duda el valor de nuestras intuiciones ordinarias, ha terminado en un dilema aparentemente insuperable: o cientificismo o relativismo, como si la única alternativa al reconocimiento de la limitación de nuestro conocimiento fuera el escepticismo. La clave para escapar de ese falso dilema está en advertir que hablar de los límites de nuestra facultad de conocer es una forma moderna de hablar. Y quizá los límites, contra los cuales (imaginamos) chocar al hacer filosofía, son ilusorios (o, mejor, autoimpuestos).&lt;br /&gt;La tarea de la filosofía es iluminar esas creencias: mostrar cuándo y por qué consideramos que una opinión está bien fundada, o cómo y por qué consideramos que un ser humano leal es mejor que un ser humano desleal, que una persona capaz de amar es mejor que una persona incapaz de amar, que una persona capaz de sentido de la comunidad, de ciudadanía, es mejor que una persona que es incapaz de sentido de comunidad o de ciudadanía; pero no proporcionar los fundamentos de tales creencias. Cuando damos explicaciones sobre nuestra forma de actuar o de pensar, llega un momento en el que no podemos explicar más y tenemos que decir, con Wittgenstein: “he llegado a roca dura y mi pala se dobla (...). Así simplemente es como actúo”. [Wittgenstein, Investigaciones filosóficas, §217.]&lt;br /&gt;Quizá la diferencia con W. consista en que mientras concebimos la tarea del filósofo como hacer ver el misterio que los problemas filosóficos manifiestan, Wittgenstein diría que su último fin es hacer que los problemas desaparezcan completamente (cada vez que aparecen). Wittgenstein es quien ha heredado y extendido el pluralismo de Kant, al insistir en la idea de que ningún juego de lenguaje merece el derecho exclusivo a ser llamado ‘verdadero’ o ‘racional’ o ‘nuestro sistema conceptual de primer orden’, o el sistema que ‘copia la naturaleza última de la realidad’, o cualquier cosa por el estilo. Esto implica, como es evidente, que los juegos de lenguaje pueden ser criticados (o ‘combatidos’); que hay mejores y peores juegos de lenguaje, y, además que nadie puede apelar, por tanto, a una racionalidad universal como garantía de la verdad de sus afirmaciones.&lt;br /&gt;Que el conocimiento y la verdad no tienen vida fuera del contexto de los procedimientos reflexivos que adoptamos para tratar con problemas que son esencialmente prácticos. Esto es decir que nuestros conceptos y nuestra vida están entretejidos. Empezamos a ver que la filosofía no se ocupa sólo de cambiar nuestras concepciones, sino también de cambiar nuestra sensibilidad. El resultado más importante que queda en quien estudia o enseña filosofía no es el descubrimiento de unas doctrinas que le ayuden a encontrar un sentido en la vida, sino el desarrollo de una mayor capacidad para apreciar la profundidad y el misterio de lo que significa realmente ser humano.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-3399993719054992781?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/3399993719054992781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/wittgenstein-y-sus-problemas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3399993719054992781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3399993719054992781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/wittgenstein-y-sus-problemas.html' title='Wittgenstein y sus problemas filosóficos'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzvzQosNwI/AAAAAAAAAC0/eDuZ39SuKAw/s72-c/untitledhjghjghjghjghjghjghj.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-8452401700604529626</id><published>2009-05-02T18:06:00.001-07:00</published><updated>2009-05-23T23:30:40.742-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juan Pablo II'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Karol Wojtyla'/><title type='text'>La santidad, la cruz y el martirio</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;LA SANTIDAD, LA CRUZ Y EL MARTIRIO&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331398315585217890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 302px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzuhWSSpWI/AAAAAAAAACs/hkqXQIhzWSE/s320/juanpabloii_03.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...Han transcurrido tan sólo horas desde que Karol Wojtyla dejó estos enredos terrenales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los ojos del mundo han virado hacia la noticia más conmovedora de esta semana: la muerte tras un duro padecimiento del Sumo Pontífice. Su agonía televisada en directo se ha exhibido minuto a minuto ante todo el orbe. ¿Habrá querido Karol Wojtyla por alguna razón que se difundieran los mordiscos de dolor camino al Calvario, que le imagináramos padeciendo clavado en la cruz y se entendiera el sentido de su agonía como un ejemplo de lucha contra la muerte, enfatizando ya casi sin poder hablar en el carácter sagrado y trascendente de la vida? La noticia sin duda enterró a la de Terry Schiavo quien estuvo atada al infierno de una vida casi vegetal y la actualísima discusión de la eutanasia que se libró en torno suyo, incluso con manifestaciones callejeras, así como las elecciones regionales que hubo en Italia y que las ganó el ala de centroizquierda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recordaremos por generaciones esos gestos de dolor ante las cámaras de televisión- acaso dirigidas por Joaquín Navarro Valls, el portavoz de la Santa Sede, y sus ayudantes palaciegos que habrían convertido la figura del Papa en poco menos que un espectáculo de reality show- y nos preguntaremos siempre quienes fueron en realidad los que permitieron que estuviera sujeto del padecimiento, o si él mismo eligió exponerse como muestra patente del sufrir, al grado de ser visto a la manera de poco menos que una tortura sadomasoquista tanto que en su columna del diario ABC el excelente cronista César Alonso de los Ríos ha dicho de él que “en los últimos días sólo le quedaban los ojos”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2YQwwGvc9wU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2YQwwGvc9wU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre he creído que, a pesar de que era el obispo de Roma y representante de Dios en la tierra y quizá por ello, Karol Wojtyla estaba muy lejos de la pomposa imagen académica eclesiástica, sobre todo lo imagino distinto del favorito del ala conservadora de la Iglesia, teólogo alemán y el consejero papal Joseph Ratzinger, quien en algunos almuerzos oficiales -que solían ser de trece en la mesa en memoria de la Última Cena y contra la creencia de que uno de ellos sería el traidor- ironizaba de la poca preparación teológica del Sumo Pontífice.&lt;br /&gt;Sin embargo imagino que ya a su edad le leían a pedido y que las paredes de su estudio, cuyo ventanal privilegiado y propiedad del Vaticano domina la plaza de San Pedro en Italia, están cubiertas con estantes llenos de libros suyos de teología, filosofía, enseñanza pastoral y clásicos griegos y latinos; y aunque le gustaba desde muy joven el teatro, escribía poesía y ha publicado tres relatos autobiográficos, catorce encíclicas y ejercido un magisterio escrito de treinta volúmenes, en aquella biblioteca deben de haber muy pocas obras literarias leídas; más bien documentos en casi todos los idiomas de todas las instancias de la Santa Sede, desde donde dirigía su ministerio episcopal para que todos los feligreses católicos del mundo mantengan la fe en el papel de la Iglesia.&lt;br /&gt;Lo han llamado “el atleta de Dios”, “el Papa de Sor Angela”, “el Papa del Rocío” y “el Magno” entre otros; pero Juan Pablo II, “Lolus” para los amigos, piragüista, alpinista, esquiador, cantor y segundo hijo del matrimonio Karol Wojtyla y Emilia Katzowska, nacido en 1920, que quedó huérfano prematuramente por las tragedias de las guerras de la opresión nazi, y que además llegó al seminario poco menos que un adolescente luego de trabajar como obrero en una planta química y de haber sido estudiante clandestino de teología, actor de teatro y tras el amor de una mujer, sacerdote a los veintiséis años y Papa a los cincuenta y ocho, fue un hombre de gran carácter, batallador de su credo y firme en sus ideas. Tras veintiséis años de pontificado y luego de haber recorrido casi todo el planeta -en sus últimos viajes se le veía ya cansado y apoyado en su báculo en forma de cruz-, obsesionado entre muchos temas sobre todo por las renuncias a las alegrías del sexo y su estrategia más efectiva de casi total erradicación, así como las acciones gubernamentales de cada rincón del mundo, vivió cada día de su vida con el rigor de “un Papa de guerra”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/c3Vb9HnFq6c&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/c3Vb9HnFq6c&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una reñida controversia sobre el papel de la Iglesia que enriqueció el debate teológico fue la “Teología de la Liberación” (que nació en Latinoamérica y considera que el papel prioritario de la Iglesia católica es ayudar a los más desfavorecidos), por la cual el Vaticano tuvo que redefinir más bien los límites del papel de los religiosos y advertir a los hijos de la Iglesia latinoamericana que no se inmiscuyeran en política; sin embargo por vieja doctrina desde su creación la Iglesia católica no ha hecho otra cosa, tanto la colonización, la inquisición, el antisemitismo o las cruzadas hasta los viajes, opiniones, catequesis o bendiciones han estado entrelazadas con la política y viceversa. Wojtyla por defender lo que creía y arriesgando quedarse rezagado al margen de la historia y el mundo de la actualidad; y precisamente por no ser una figura neutra vivió todos los reveses de su tiempo. Y a pesar de que pidió perdón por los errores y ofensas cometidos por los cristianos se le ha acusado de una dictadura religiosa que manejaría entre bambalinas el cardenal Ratzinger cosechando también rechazos viscerales y manifiestas disidencias en sectores de la propia Iglesia católica. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No pudo visitar Rusia ni China por la oposición del patriarcado ortodoxo de Moscú y la negativa de las autoridades comunistas; pero reprendió (hay quien dice lo contrario) a los gobiernos de Duvalier en Haití, de Ortega en Nicaragua, Pinochet en Chile y Stroessner en Paraguay; y como un abuelo ante su nieto intercedió en secreto ante el mismísimo presidente Bush -quien ha dicho de él politizando oportunamente el momento que fue “un campeón de la libertad”- a fin de lograr la concertación para la paz universal, y, en defensa de lo que creía tuvo la osadía de darle un sermón a Zapatero enmendándole la plana al gobierno socialista. Hay quien dice que, “actuando subterráneamente”, impulsó la caída del comunismo en Polonia, su país de nacimiento; y que no logró negociación alguna con Fidel Castro, en su visita a Cuba luego de que éste lo visitara en la ciudad del Vaticano; pero le han dicho de todo y no habrá quien falte y diga o lo comprometa incluso con la muerte de Juan Pablo I, que tan sólo gobernó treinta y tres días hasta su misteriosa muerte a la que áquel le sucedió. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin duda durante el papado de Karol Woytila la Iglesia ha retrocedido en todos los países católicos y otras doctrinas religiosas se han extendido y legalizado. El Magisterio de la Iglesia, y la mayoría de los obispos se han opuesto a los métodos anticonceptivos, al divorcio, al aborto, la eutanasia y la ingeniería genética con documentos que han encajado en la vida política mundial, aleccionando a los parlamentarios católicos quienes por deber moral tendrían que votar en contra de aquellas leyes que estén a favor de esas atrocidades. &lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339238957955462834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 323px; CURSOR: hand; HEIGHT: 243px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/ShjJizPctrI/AAAAAAAAAH4/7VEMj5eERSo/s320/Dibujogfhfghfghgfhfdgdgdfgdfgdfgdfg.JPG" border="0" /&gt; Ahora “los acólitos del Sumo Pontífice” -que le habrían servido de informantes de la situación de cada país- han viajado a la Santa Sede, y, aunque todos los cardenales son elegibles y comulgan por la unidad, la grandeza y libertad, sería noble que el elegido del Espíritu Santo entre los candidatos pontificales fuera más de espíritu de este tercer mundo. El nombramiento es imposible de ser resuelto por laicos, ateos, agnósticos o fanáticos. No así los selectos votantes que tienen al fin una causa por la que jugarse la mitra, aunque quizá quede alguno por ahí que prefiera jugarse algún fraude secreto.&lt;br /&gt;Han transcurrido tan sólo horas desde que Karol Wojtyla dejó estos enredos terrenales, ya no está entre nosotros sino en el olvidadizo corazón de cada uno pero habiendo cruzado ya el temido umbral de la muerte quizá él haya de moverse con la seguridad de Pedro por su casa en el misterioso hogar que anhelaba y como tantos católicos creen. Esperan al menos entre éstos que el Papa nuevo piense menos en Jesucristo y actúe más como él, para que los jóvenes seminaristas no abandonen las diócesis y la Iglesia pierda fieles. En esta semana me había propuesto escribir desaforadamente, por eso esta tarde de feriado de honras fúnebres mundiales suscribo el presente sobre el representante de Dios en la tierra, pues habiendo llegado este pequeño tiempo sin él hay que aprovecharlo…~&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-8452401700604529626?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/8452401700604529626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-santidad-la-cruz-y-el-martirio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8452401700604529626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8452401700604529626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-santidad-la-cruz-y-el-martirio.html' title='La santidad, la cruz y el martirio'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzuhWSSpWI/AAAAAAAAACs/hkqXQIhzWSE/s72-c/juanpabloii_03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-1247088727261742951</id><published>2009-05-02T17:59:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:11:16.295-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fuentes del derecho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hans Kelsen'/><title type='text'>Hans Kelsen y el problema de las fuentes del derecho</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Hans KELSEN y el problema de las fuentes del derecho&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331396851655984082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfztMIuXQ9I/AAAAAAAAACk/A3vxqTmFrYc/s320/hans_kelsen.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...lo leí de principio a fin; y pretendo, asimismo, buscar más libros del autor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;A Patricia Dévera V.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Considerándola de ambigua, metafórica y hasta equívoca, el fundador del positivismo jurídico, Hans Kelsen en su libro Teoría pura del Derecho, condena el uso de la expresión "fuentes de derecho", enunciado que por lo visto se tornaría inutilizable, y, en contraparte, propone que el fenómeno jurídico debería designarse de manera uniforme. A saber la sentencia por ser de naturaleza multívoca mantiene a muchos autores en desacuerdo, atribuyéndole diferentes significados, al punto que el filósofo italiano Norberto Bobbio ha llegado a afirmar al respecto que uno puede obtener la comprensión de un sistema general de distintas maneras.&lt;br /&gt;Cuando mi amiga la psicóloga Patricia Dévera Velásquez, casmeña de gran corazón y alborotadas lecturas me regaló entre otros, quizá para desentenderse de los libros que a veces adquiere después de haber escudriñado los atisbos psicológicos del autor, la decimoctava edición por encargo de una editorial argentina del libro &lt;em&gt;Teoría pura del Derecho&lt;/em&gt; (1994) de Hans Kelsen, un armatoste de doscientas cincuenta páginas, firmado con una nota que rezaba: "a ver si vence al lector pertinaz", se lo agradecí, advirtiéndole que ésta vez no lo leería porque sencillamente ese tipo de lecturas no son de mi lectivo interés y que de manera natural aquél pasaría a formar la parte de mi biblioteca que llamo "documentación" y donde un libro espera a veces años para ser tan sólo revisado a salto de mata y era probable que tampoco haría una excepción con su entrañable presente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/JSo36q-lqb4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/JSo36q-lqb4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;"Veremos si te vence la curiosidad", me dijo. Pasaron exactamente quince días mientras terminaba de leer una biografía de Ernest Hemingway del novelista Anthony Burgess, y había dejado casi a medias el Diálogo a fondo con Carlos Castaneda que una periodista, Graciela N. V. Corvalán le había hecho al célebre místico cajamarquino, cuando me atreví a echarle una ojeada y a medida que avanzaba en la lectura me retractaba poco a poco de mi sentencia: lo leí de principio a fin; y pretendo, asimismo, buscar más libros del autor [llevo un par de días leyendo Acerca de la norma básica que aclara más la visión al respecto] -quizá por ese deleite por ciertos estudios filosóficos sugestivos- y me percato que mi dilecta amiga me hizo el obsequio precisamente para no abandonar ese tipo de lecturas.&lt;br /&gt;Los motivos del interés por ésta van por la aproximación al derecho, la filosofía y el lenguaje. El libro &lt;em&gt;Teoría pura del Derecho&lt;/em&gt; otorga develamiento, sinuosas razones, y es de una claridad auténtica; es decir una naturalidad que sólo se obtiene leyéndolo. Casi todos los estudiosos de derecho y filosofía que he consultado, se han acercado a él con suspicacia y han quedado prendidos de su original tejido de ideas, conceptos y nociones. Rozando la filosofía del lenguaje el autor nos dice que en realidad "fuentes" puede representar tanto el origen del conocimiento de lo que a través de la historia ha sido el derecho como los antiguos documentos o las colecciones legislativas; así la fuerza interventora del mismo como acto de la vida social: la naturaleza humana, el sentimiento jurídico; la autoridad mediadora, el Estado o el pueblo; el acto creador concreto: la legislación, costumbre o decisión judicial; el sostén de la validez jurídica de una norma; la forma de manifestarse tanto en ley, decreto, reglamento o costumbre; y también el fundamento de un derecho subjetivo, entre otras nociones.&lt;br /&gt;Es ineludible advertir la gran amplitud y profundidad del concepto, por cuanto abarca prácticamente todas las normas jurídicas, ya que las antiguas constituyen el cimiento de la validez de las actuales. Kelsen en &lt;em&gt;Acerca de la norma básica&lt;/em&gt; formula agudas críticas a la concepción tradicional de 'norma' y lo hace afirmando que una condición sólo puede provenir de otra y no así de una certeza, como ésta no puede jamás derivar de aquella.[1] Cada norma encuentra el fundamento de su validez en un modelo superior (anterior) o Grundnorm, y esta cadena de fundamentación llega hasta un punto en que ya no es posible continuar; es decir llegado al tope no hay otra pauta efectiva y real, hecha por medio de actos humanos, de la cual fiarse. Ahora, precisamente, el virtual inconveniente en el pensamiento kelsiano consiste en esa falta de justificación, y, qué duda cabe, de su propio criterio de validez. De este modo el estudioso y jurista austríaco -nacionalizado estadounidense- al pretender encerrar el derecho exclusivamente en el campo de la creación humana rechaza toda trascendencia, y de ahí su punzante condena del derecho natural como un dualismo inaceptable. Es precisamente este asunto el que llevó al catedrático de Viena, quien colaboró en la redacción de la constitución austriaca a la edad de treinta y cuatro años, a admitir que 'el modelo esencial' o Grundnorm podría considerarse como una ficción.&lt;br /&gt;El tema de las fuentes de derecho, según autores como Dante Cracogna es una preocupación relativamente reciente en el campo de la filosofía jurídica; pues hasta hace poco el derecho era considerado como un 'objeto dado' y las distintas corrientes coincidían en que éste no era creación del hombre sino elaborado por una instancia superior a él; sin embargo el positivismo jurídico afirma que es una obra enteramente humana, un producto social e histórico.&lt;br /&gt;La concepción total de derecho que tiene Hans Kelsen y el sentido de 'fuente de derecho' sumado a la fundamental noción de validez implica reconocerle a aquella una importancia muy destacada dentro del marco de la teoría general del derecho; y permite concluir que -a diferencia de la teoría tradicional que circunscribe la noción de fuente a las normas de carácter general-, el autor reconoce como fuente de derecho a cada una de las normas individuales en virtud de que también ellas son derecho "creado" y no sólo "declarado". La existencia de las normas depende de la fuerza o poder humano que las creó e impuso; así el fundamento del derecho no trasciende el derecho mismo.&lt;br /&gt;Sin duda influenciado por Manuel Kant trató de construir una teoría pura del derecho completamente libre, que no dependiera de elementos intelectuales originarios de otras disciplinas; y elevar el derecho a una ciencia independiente de las demás; sin embargo, como ya hemos visto, si éste fuera una creación exclusivamente humana, diverge con ideas trascendentes como Dios o la naturaleza, así las formas de instauración normativa muestran una significación exclusiva, racional y coherente que justifica una elaboración teórica capaz de explicación. Todo lo cual sin duda deberá dar cuenta de los procesos humanos que conducen a la creación de todas las normas jurídicas o legislación, aunque quizá el problema sea la dificultad de que la costumbre sujeta a una subjetividad no pueda llegar a ser precepto social o principio de justicia para ser tomado como universalidad kantiana.&lt;br /&gt;El profesor Bobbio ha destacado las diferencias especificas que Kelsen advierte entre una y otra, así la legislación es un modo 'centralizado' de creación normativa, y la costumbre un modo 'descentralizado', con el contraste políticamente significativo que en la primera la autoridad se diferencia de aquellos sujetos sometidos a las normas; no así en la segunda. Esto se vincula directamente con la distinción entre las dos formas ideales de gobierno, a saber la autocracia y la democracia. La práctica o costumbre sería, entonces, una creación normativa propiamente descentralizada, democrática y autónoma.&lt;br /&gt;Sin embargo hay que advertir que el autor reconoce a la legislación como un proceso de creación normativa incluyendo dentro de ella otras formas de reglamentación pero no de "ley instaurada"; y, menciona a la costumbre -en contra de la tesis de algunos autores que atribuyen a la misma otro carácter- como fuente constitutiva de derecho reconociéndole el mismo carácter creador que la legislación.&lt;br /&gt;Pues bien Teoría pura del Derecho nos atrapa en sus tejidos por lo bien argumentada que está, la prestancia de sus explicaciones en donde uno llega a entender que las fuentes de derecho, concebidas como modos de producción normativa conducen al problema de los poderes en el derecho entre teorías contrapuestas rayando la fe y la religión para ordenar nuestra conducta de hombres como criaturas racionales que somos, en razón propia de la condición humana. Gracias, querida Patricia.~&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[1] Los términos que usa son 'debe ser' y 'ser'. En El concepto de orden jurídico manifiesta que el fundamento de validez de una norma (un 'debe ser'), sólo puede ser otra norma, otro 'debe ser', y no un hecho (un 'ser'). N. del A.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-1247088727261742951?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/1247088727261742951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/hans-kelsen-y-el-problema-de-las.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1247088727261742951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1247088727261742951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/hans-kelsen-y-el-problema-de-las.html' title='Hans Kelsen y el problema de las fuentes del derecho'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfztMIuXQ9I/AAAAAAAAACk/A3vxqTmFrYc/s72-c/hans_kelsen.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-827694290284156319</id><published>2009-05-02T17:49:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:18:08.144-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bryce'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el eterno aprendiz'/><title type='text'>Bryce, el eterno aprendiz</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Bryce, el eterno aprendiz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331395005112213346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 246px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfzrgp0BX2I/AAAAAAAAACc/eXBKbnZC6Bs/s320/Sans_titre.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;Pobre Bryce eterno, no ha logrado dar una explicación convincente&lt;/span&gt; &lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;“El primer sufrimiento se lleva a cuestas&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;como un imán en el pecho porque de&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;él proviene toda ternura.”&lt;br /&gt;Alfredo Bryce Echenique&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo primero que de verdad llama la atención cuando uno conoce a Alfredo Bryce Echenique es ese encanto que despierta su sencillez desde que uno lo saluda y que sólo él sabe transmitir con una cordialidad de viejo camarada. Lo segundo para un hombre de talla normal es su estatura: un metro ochenta y dos centímetros. Lo tercero es el fulgor de su talento y agudeza para escarnecer de sí mismo provocando la risa de todos sus contertulios. Aunque habría que advertir que no falta por ahí algún escritor de menor valía que cierta vez me previno: “Lo realmente pernicioso de la simpatía de Bryce es que la usa para que la gente crea que es un buen escritor”.&lt;br /&gt;Lo conocí hace algunos años en la Feria del Libro del Jockey Plaza en Lima. Era la tercera o cuarta vez que lo escuchaba dar una conferencia después de haber aguzado el oído a varias grabaciones de entrevistas y otras conferencias suyas. En la Casona de San Marcos a una pregunta que le encargué se la hiciera Guillermo Niño de Guzmán acerca de cuál era la lección que había aprendido de su viejo contertulio y amigo el escritor Julio Ramón Ribeyro, y que la formuló un serísimo Marcos Martos, provocó la hilaridad de la concurrencia cuando de pronto Alfredo zafándose de la respuesta dijo que el título universitario de abogado de San Marcos poco le había servido en realidad para ser escritor y que lo que hizo luego de obtenerlo fue enseñárselo a su padre y “colgarlo literalmente en el baño de su casa”. No señaló lo que yo sabía que de seguro pensó e iba a responder y que quería que la concurrencia escuchara: que el escritor de raza es y será siempre un eterno aprendiz, esa justificación y actitud ante la vida y la literatura para seguir escribiendo. Lo primero que me formuló al saludarlo y manifestarle que escribía y amaba tanto a la literatura como sin duda lo hacía él fue su deseo compartido de éxito literario: “Que la suerte literaria te sonría, viejo”, me dijo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/78VzPLjr9VI&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/78VzPLjr9VI&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bueno el caso es que el escritor vivo más querido por estas tierras no ha conseguido dar una excusa verosímil ante la acusación de sucesivos manifiestos plagios. Y lo más conmovedor es que escritores de menor cuantía, pequeños parricidas han prorrumpido cargados de arteras municiones con las ganas de fusilarlo no con una obra sino con sumarse al cargamontón y alboroto que ha generado la noticia, cuando el escritor lo que habría querido hacer es sólo lo que el común de los escribas hace o ha hecho alguna vez desde que estampa su primera letra: corregir el estilo de un artículo o crónica y guardarlo para luego poder usarlo como material de trabajo o fuente. Sin duda, la insensatez desmesurada y sandez mojigata de cuanto escriba quisquilloso no sólo ha impedido que Alfredo reconozca a cabalidad la equivocación reiterada al publicarlos por indiscutible descuido sino que no entiende que la verdad es que a la empresa periodística no le interesa gran cosa la literatura sino la firma del famoso escritor. Le importa más que el escritor, los lectores, más que los lectores el dinero de los lectores y de la publicidad de los auspiciadores.&lt;br /&gt;Quiero creer que tal vez sea producto del exceso de la bebida [y qué] a la que está sometido por alguna inquietud propia de su existencia y por ese amor a la literatura que a veces nos lleva a destruirnos a sí mismos como entre los escritores, para no hablar de los artistas en general, lo han hecho Malcolm Lowry, Fernando Pessoa, Jack Kerouac, Raymond Carver, Truman Capote, Charles Bukowski, Edgar Allan Poe, Dashiell Hammett o entre los latinoamericanos un Juan Rulfo, en fin, y, claro nadie se preocupa del escriba, sino de ese ser mediático: del personaje al cual incluso se le niega el derecho a reconocer -cuando casi todo el mundo lo sabe- que es un novelista que sufre de una dipsomanía crónica y hasta quizá de un prematuro mal de Alzheimer como lo ha especulado por ahí el agudo, irreverente y perspicaz periodista Beto Ortiz; porque la historia de Alfredo Bryce Echenique como la de Fernando Pessoa -ya lo diría Octavio Paz- podría reducirse al tránsito entre la realidad de su vida cotidiana y la realidad de sus ficciones.&lt;br /&gt;Y, caray, de haberlo hecho socorrido de la primera agudeza llana de la que pudo echar mano, negó ante la prensa que hubiera reproducido los textos de sus colegas españoles y del embajador peruano entre otros, y lo negó con la cabeza en alto como todo buen constructor de mundos imaginarios que se precie atribuyendo la culpa a su secretaria personal que habría enviado los artículos que datan del año 2005 sin citar el nombre del autor; sin embargo tal argumento expuesto en una carta de disculpa ante el embajador y al propio diario cayó en saco roto, convirtiéndose en una explicación que se desploma ante un sesudo análisis pero que sin embargo bien podría ser una redonda verdad aunque no creíble. A fin de cuentas es un asunto íntimo entre su conciencia, digo mejor, su amor a la literatura y sí mismo, y, ni siquiera hacia con su secretaria o sus lectores aunque el escritor ha dicho citando a Tolstoy: “la próxima vez fracasaré mucho mejor”. El sincero lector de Bryce, el que lo conoce y ha disfrutado de sus cuentos, novelas, memorias y entrevistas lo ha respaldado en su fuero interno y se ha condolido por toda la tinta y voces vertidas en escarnios contra él como ante un Cristo en semana santa. Pero tanto improperio lanzado no acabará con el escritor. Si lo ha hecho, se equivocó, por las diferentes razones que pueda tener, ya sea la escritura de una próxima novela, la bebida, el ocio, alguna enfermedad o cierta contrariedad personal, en fin; nadie está obligado a declarar contra sí mismo.&lt;br /&gt;Entre las arenas movedizas de los artículos, crónicas, reseñas o reportajes pocas veces corren las aguas diáfanas de la perfección literaria. ¿Qué pecado tiene negar un desliz literario para preservar ese lugar mítico de escritor que tanto le costó obtener? Error mortal más bien el de desdecirse luego, error de un escritor cuya escritura no pasará a la historia por haber ‘reproducido’ un texto que no era suyo sino por haber escrito lo mejor de sí desde hace mucho y quizá por haber convertido por un instante siquiera unos modestos artículos en más bellos y perdurables de lo que en realidad son.&lt;br /&gt;Se suplió a sí mismo con unos escritos impropios. Ahora, nadie puede negarlo: Alfredo es un ser melancólico. Grandes escribas de la literatura mundial han caído en esa psicosis maníaco depresiva de la locura por la literatura, y no faltará quien reconozca sinceramente que mientras más honda es la caída a veces suele reducirse la cúspide creativa. Entre tantos altibajos el creador puede ser originalmente productivo y también destructivo llegando incluso al suicidio. Grandes creadores en la historia sufrieron ese tremendo mal y la melancólica festividad de Alfredo no es la excepción de rodar hacia abajo. Ya creo que ahora y con razón el escriba quisiera alcanzar un altísimo grado de inconsciencia mientras atraviesa este ancho mar de ingratitud para desembocar en su próxima novela. Y que luego ya, pasado el vendaval, podrá preguntarse retrospectivamente: “¿Qué me pasaba en aquel entonces para andar tan particularmente ‘cobarde’ en aquella ocasión?” Pobre Bryce eterno, no ha logrado dar una explicación convincente y felizmente ha tomado todo esto que ha sucedido con la afabilidad habitual y tierna que le caracteriza aunque estoy seguro con profundo sentimiento de caída.&lt;br /&gt;No, Alfredo Bryce Echenique, ese escritor paternal, ese Hemingway peruano creador de su propio mito, ese escritor de culto que mucha gente felizmente ahora relee mucho más, ha originado tan sólo un incidente que no ha de ser más que un pequeño episodio, por lo demás muy propio de su temperamento. Por lo pronto dejemos que la historia de la literatura juzgue -y de seguro será a favor- al viejo Bryce, ese gran escritor que todos nosotros conocemos que escribe para que sus amigos lo quieran más. Por mi parte yo, como Martín Romaña, ya lo saben, detesto molestar. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-827694290284156319?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/827694290284156319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/bryce-el-eterno-aprendiz.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/827694290284156319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/827694290284156319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/bryce-el-eterno-aprendiz.html' title='Bryce, el eterno aprendiz'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfzrgp0BX2I/AAAAAAAAACc/eXBKbnZC6Bs/s72-c/Sans_titre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-518638823574841289</id><published>2009-05-02T17:41:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T17:09:15.659-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La pasión del último inka'/><title type='text'>La pasión del último inka</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;La pasión del último inka&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Retrato del personaje que de canillita y lustrabotas se convirtió en uno de los más grandes difusores culturales de la sabiduría inka.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331392256791521282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 231px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzpArhTqAI/AAAAAAAAACU/0j0hBxCz_xI/s320/P1080358.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...Como buen inka Luis Miguel Pilco mira siempre al futuro.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A Luis Miguel Pilco se le conoce como inka, un hombre que ha pasado la mayor parte de su disciplinada vida hablando de Pachacuteq, hace más de treinta años desde cuando fundó La Casa Inka, institución destinada a ponderar los valores culturales en nuestra nación; y, muchos años más pensando en la manera cómo solucionar eficientemente los problemas que aquejan a nuestra compungida realidad peruana.&lt;br /&gt;De niño su héroe no fue Pachacuteq: ‘el que transforma el mundo’ sino mediaba más bien entre Opalón Casid, el Toro; el Charrito de Oro o el Llanero Solitario que lo acompañaron desde sus primeros días limeños. Porque el ‘inka’ fue un niño campesino que nació en Huarochirí hasta que su madre Doña Narcisa Vicharra lo trasladó a él y a sus hermanos a Canta, “para que estudien y se superen”. Al final de los siete años, sin conocer la urbe, sorteando peligros y venturas, llegó por primera vez a la capital peruana, y, se hospedó en la casa de su hermano que ya había ganado la metrópoli como transportista. Sin embargo la gran ciudad no colmó sus ilusiones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/q_WvQvHY1Cs&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/q_WvQvHY1Cs&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tal vez por ello cuando se le pregunta por el acontecimiento más memorable de su vida, recuerda que se presentaba Flor Silvestre, Antonio Aguilar y el rodeo mexicano, artistas a los cuales sólo había visto hacía poco en un vetusto televisor a esa temprana edad de ocho años. Sin dinero y esperanzado que de algún modo entraría al espectáculo, corrió temprano a las puertas de La Plaza de Acho y esperó. Hubo un momento decisivo, se vencía la hora de cierre de boletería y la angustia tomaba cuerpo en él cuando se adentró entre la gente, cogió a un niño de una extensa familia que esperaba en la cola, lo escaló en hombros y enfiló como uno de ellos. Minutos después estaba en el mejor palco, aún sin poder salir de la honda emoción y el asombro. Nunca supo cuál fue la circunstancia real de su logro; pero sí que sólo una decisión rotunda era dueña del éxito.&lt;br /&gt;Establecido ya en la ciudad, cierto día marchando por el centro de Lima quiso entrar por primera vez a un cine en matiné. No tenía el coste de la entrada pero observó que cerca de la sala alquilaban revistas, y, esa misma tarde estableció un negocio de ese rubro que luego, venido a menos, viró al de lustrabotas; con sus ahorros hubo de comprar un cajón, betún, escobilla y comenzó a enlucir. Sin duda le hiría mejor y haría la ciudad a pie pues siempre le gustó caminar. Caminaba por las calles de Caquetá transitaba la Colmena hasta llegar a la plaza San Martín, sorteando y escabulléndose de los policías que no dejaban pasar al centro de la plaza adonde él iba si la otra ‘plaza’ había sido mala pues un abuelo de hablar rasgoso, bigotes anchos y zapatos enormes, el “gringo”, acostumbraba dar hasta cinco soles por una buena faena.&lt;br /&gt;Treinta años después, con un doctorado en derecho, conferenciante, difusor cultural, un diplomado internacional por La Complutense de Madrid entre otras yerbas al transitar por esos lugares recuerda al niño caminante que fue y que jugando a tener un avión divisaba esas aves metálicas que rasgaban el cielo y soñaba con venirse a la capital para “ser profesional”. Sin leer aún a Machado ya sabía que todo camino se hace al andar.&lt;br /&gt;Como buen inka Luis Miguel Pilco mira siempre al futuro con la esperanza a pesar de todo. En sus ratos libres ahora a los casi setenta años sobre todo lee, porque él fue un niño que no tuvo los libros que hubiera querido tener cuando anhelaba asistir a una escuela, ya que sus nueve hermanos habían ido siquiera un año y él, asombrado de ser un niño campesino, intuía que ahí impartían los secretos para hacer esos aviones que tronaban allá en el horizonte huarochirano. Lo cual lo llevó a descubrir que era descendiente de la genealogía de Tupac Amaru cuando se registra que proviene de las panacas inkas y el propio cacique rebelde independentista constaba su descendencia por su bisabuela doña Juana Pilco-Huaco, hija del último soberano inka. Así también él examinó su linaje, incluso antes que el historiador José Antonio del Busto le explicara la genealogía del propio Pachacuteq y estableciera el vínculo.&lt;br /&gt;La labor formativa que por más de treinta años, no ha tenido cobertura de los medios periodísticos salvo excepciones, la viene haciendo contra viento y marea, y, es contrarrestro a la miseria y el atraso que se tiene que combatir culturalmente. Sin embargo la difusión cultural también le ha traído problemas y de no tener gran firmeza habría desistido hace mucho pues no faltó uno que otro que creía que el hombre defendía una ideología obsoleta y ciertas pamplinas de desaforado. Decidido a trabajar por el país, es un inka moderno a la vanguardia de los nuevos adelantos mundiales y convencido de la conducción de todas las artes y ciencias en liderazgo de excelencia, por ello ha entregado el cuadro de Pachacuteq, en símbolo de gobernabilidad, a varias universidades del Perú así como a diferentes autoridades: a los reyes de España, entre otros. Ha remitido cerca de trescientas cartas incluído a presidentes, políticos y escritores que han mencionado alguna vez a Pachacuteq y es el seguidor de toda su milenaria tradición de gran estadista universal.&lt;br /&gt;De ese modo, a través de los años, el Inka ha conseguido sobrevivir. No han podido con él ni la izquierda de algunas convicciones profundamente derechistas ni la derecha peruana ahora un tanto desmemoriada. No han podido con él la izquierda encubierta ni la derecha globalizada. Ni siquiera los seguidores suyos han podido con él. Sólo estoy seguro de una cosa con respecto a Luis Miguel Pilco en este siglo: pervivirá con ese aire de santón entre su biblioteca de diez mil volúmenes. Esto, por supuesto, significa muy poco y Pilco, Pachacuteq o el Inka es el primero en saberlo. No obstante, pervivirá, junto con los pensamientos de Pachacuteq, Kin Wo Chog, Cicerón, Arguedas, Trump y algunos otros. Él, el inka moderno y siempre a la vanguardia, que no sólo ve en Pachacuteq –ya lo recuerdo– sino también en Mahama Ghandhi, Abraham Linconl, José Faustino Sánchez Carrión entre otros, a un gran líder. Decirlo, no interesa demasiado. Lo que realmente importa es escucharlo, verlo y sentir ese mensaje de optimismo, fortaleza y liderazgo que siempre lo acompaña.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-518638823574841289?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/518638823574841289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-pasion-del-ultimo-inka.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/518638823574841289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/518638823574841289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/la-pasion-del-ultimo-inka.html' title='La pasión del último inka'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzpArhTqAI/AAAAAAAAACU/0j0hBxCz_xI/s72-c/P1080358.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-6935289780847366246</id><published>2009-05-02T17:27:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:25:27.494-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='En memoria del puerto'/><title type='text'>En memoria del puerto</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;En memoria del puerto&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331389401464538466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 371px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzmaemThWI/AAAAAAAAACE/pHnjwvUnfG0/s320/Dibujovcbcvbcvbcv.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...como ese de aquellos tiempos cuando allá en Chimbote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;A mi compadre Azágar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;«No me cabe duda que merecí a mis enemigos,&lt;br /&gt;pero no creo haber merecido a mis amigos.»&lt;br /&gt;Walt Whitman &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé por qué extraño el invierno, pareciera que en esas épocas hubiera vivido lo más trágico y hermoso de mi vida; bueno pero eso no quería glosar sino que esta mañana mi compadre Azágar, el poeta más nostálgico del mundo, me cuenta que no viene a Lima (donde vivo) desde que me vio la última vez, hace un par de años; y, que a nuestro compañero y amigo Ricardo Ayllón le entregó un DVD que él había grabado especialmente para mí: una entrevista a Julio Cortázar hecha por Joaquín Soler Serrano en su programa de la televisión española 'A Fondo' allá por 1977; pero mi compadre Azágar es así y por eso lo quiero. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uMDs7GJHJAA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/uMDs7GJHJAA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es decir que al borde de una madrugada fría de agosto del 2007 en un bar chimbotano por motivo de la presentación de un libro, poetas, artistas y escritores celebraban la publicación cuando se acordaron del cumpleaños del autor de Un poco de aire en una boca impura y Pisadiablo, don Víctor Hugo Alvítez, sacó una botella de whisky Johnnie Walker etiqueta negra y se la obsequió al autor, y, fue cuando como todos le regalaban algo, a mi compadre Azágar no le quedó más remedio sino brindar el DVD que tenía en las manos y que había hecho para mí.&lt;br /&gt;Le digo que en la dedicatoria hubiera escrito algo histórico como “para mi hermano R. Antón que hoy entrego a R. Ayllón (o viceversa), porque al final los dos son uno, y los tres somos uno igualmente”; porque sencillamente nos queremos mucho. Le manifiesto además que naturalmente Richi, sensible como es, no tenía a mano más que manifestar su sensibilidad a otro ser también tierno como él y de seguro le dolió mucho alguna actitud suya, por eso le dedicó todo un libro de poemas y hasta lloró en la presentación diciendo que sentía haber perdido al poeta que fue mi compadre Azágar. Pero yo creo que fue una presentación sólo para que la viera y expectara yo solito, las demás personas que estaban ahí eran como una suerte de cofradía de fantasmas y lo digo además porque Ayllón raudamente me sacó de mi encierro literario y luego ya de la ceremonia me trasladó a mi propia casa con su Nissan Bluebird que ahora maneja cual cohete recompuesto y entonces pude descubrir que entre los tres hay un cariño hermoso, mal entendido a veces, pero genial, como ese de aquellos tiempos cuando allá en Chimbote.&lt;br /&gt;Éramos inmensamente felices pero no lo sabíamos y la poesía ocupaba la parte central de nuestra vitalidad. No digo de nuestra existencia sino de cada paso de nuestras vidas, de cada vivencia propia, al caminar por las calles, observar el verdor tras los techos y entre montes, allá, ante la humareda fabril de Siderperú o en un encuentro en el centro de la ciudad histórica que nos cobijaba y que hoy al cabo de los años parece mentira haberlo vivido.&lt;br /&gt;Pero ahí están como testigos la memoria, los poemas entre páginas extraviadas en la polvareda del tiempo, ahí las mujeres que amamos, los amigos que nos acompañaron. Azágar me dice que lo escriba de un tirón, que haga unas pequeñas memorias de aquellos años y le asevero que lo haré sin duda pero que ahora no quiero llorar de nostalgia, porque amo a mi pueblo, ese Chimbote que me vio nacer, ese puerto que alguna vez negué y al cual aprendí a querer profundamente cuando estuve solo en tierras lejanas, solitarias y tristes sin esa alegría y calor que añoraba en estima de su gente y sus calles soleadas entre ventiscas arenosas.&lt;br /&gt;Me confiesa que ya no encuentra esos pasajes entre el pueblo y ese mar solitario cuando recorre de nuevo la ciudad, y es como si leyéramos un viejo libro al cual le falta algunos de personajes que supimos querer; que en el encuentro internacional de poetas "Juan Ojeda" organizado por Víctor Unyén en el año 1994, al borde del mar chimbotano, Sonia Paredes, Rodolfo Ybarra y él platicaban de arte, cuando casi como un adiós el oleaje marino bautizó con refrescantes bendiciones solo a los tres.&lt;br /&gt;Y es verdad, cuando regreso al puerto también me percato que algunos amigos ya no están, otros murieron, y, a pesar, que las calles son las mismas, la casa de algún amor pasado, las avenidas por donde transité, la banca donde esperé horas enteras recreando una frase para mi amada, ya el tiempo se encargó levemente –solo levemente– de convertir en lo que quizá siempre fue retornando a su sencillez provinciana.&lt;br /&gt;Aun así amo la algarabía de mi pueblo, sus mercados con gente alborotada, ese mar que mira hacia el infinito detrás de la isla, sus barcazas como esperando hombres aventureros, su puerto de troncos pútridos que resiste el embate de las olas y ahí en la bahía frente al mar ese picante aire salino que se impregna para siempre bajo el arrullo del vaivén de las olas trémulas.&lt;br /&gt;¡Ah, Malecón Grau donde amé a una mujer, donde me escapaba a leer en ciertas horas del trabajo innecesario! Escribiré, compadre Azágar, lo haré sin duda; pero ahora no quiero llorar, por eso sólo pienso que en Chimbote –eterna ciudad de mis demonios, puerto maravilloso de donde todos partimos sin irnos– alguna vez nos reuniremos los tres hermanos que siempre fuimos y lo seremos en la eternidad.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-6935289780847366246?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/6935289780847366246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/en-memoria-del-puerto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6935289780847366246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6935289780847366246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/en-memoria-del-puerto.html' title='En memoria del puerto'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzmaemThWI/AAAAAAAAACE/pHnjwvUnfG0/s72-c/Dibujovcbcvbcvbcv.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-1963004133059292380</id><published>2009-05-02T17:18:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:29:26.536-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía o libertad'/><title type='text'>¿Poesía o libertad?</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;¿Poesía o libertad?&lt;br /&gt;Claves en torno a la detención de Mellisa Patiño Hinostroza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331386277285386418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 207px; CURSOR: hand; HEIGHT: 275px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzjkoH82LI/AAAAAAAAAB8/QxavJe246EU/s320/Escultura-a-la-libertad--El-Puerto-de-Santa-Maria_33395.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...pretendiendo que la poesía fuera la llave de su libertad real.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;A Willy del Pozo,&lt;br /&gt;el último de los editores apolíticos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Melissa Rocío Patiño Hinostroza de veinte años, poeta, estudiante del cuarto año de Administración de Empresas en la Universidad de San Marcos, miembro del grupo cultural "Círculo del sur" y productora del programa radial "Todas las voces" fue detenida en Aguas Verdes (Tumbes) con siete presuntos terroristas de la Coordinadora Bolivariana y seguidores del presidente Hugo Chávez, quienes pretendían cruzar la frontera e ingresar al país, a su retorno de una reunión realizada en la ciudad de Quito.&lt;br /&gt;La poeta fue acusada entre otras cosas de preparar un sabotaje a las cumbres de jefes de Estado que se prepara a realizar en el Perú. Diferentes versiones se vertieron desde entonces; en primera instancia ella afirmó que viajó porque quiso conocer el país del norte, luego que acudió en representación del director y conductor del programa radial Luis Enrique Amaya Álvarez quien fue invitado al encuentro entre delegaciones de Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela; dijo así mismo que al término del encuentro subió a un ómnibus dirigida por los organizadores del evento junto a muchos otros jóvenes participantes y que recién conocía a los otros seis detenidos que la policía política señala como mandos del MRTA. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FAcuZ3bYPuI&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/FAcuZ3bYPuI&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En una conversación para el blog "El útero de Marita" la poeta, -quien permanece en el tercer piso del pabellón C de máxima seguridad en el penal de Santa Mónica, vedada de dar entrevistas, y, con un régimen único de visitas de familiares directos en un número no mayor de cuatro con los mismos apellidos que ella (no puede permanecer más de una hora en el patio, ni contactarse con las demás internas, mucho menos asistir al taller literario que Rocío Silva Santisteban dicta a las reclusas los lunes por la tarde)- declaró que no es miembro de la Coordinadora Continental Bolivariana-Capítulo Perú (CCB-CP), y que asistió al Segundo Congreso de la CCB en reemplazo del conductor del programa de radio 'Círculo del Sur' donde trabajaba; y que tampoco posee filiación política alguna. Naturalmente así mismo refirió que en ningún momento estuvo enterada si miembros de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) asistieron al encuentro.&lt;br /&gt;Sin embargo en contrarresto la policía peruana antiterrorista afirma que la acusada pertenece a la CCB-CP, organización conformada por ex militantes del grupo terrorista MRTA, como Roque Gonzales La Rosa (preso en el penal Castro Castro), quien costeó el pasaje de la poeta de una partida obtenida de la ONG venezolana José Carlos Mariátegui, para la cual trabajaba; y, así mismo, que entre los "presidentes honorarios" de la CCB, cuyo Primer Congreso se realizó en la ciudad de Caracas en el año 2007, figuran el fundador de las guerrillas colombianas y líder de las FARC, Manuel Marulanda, así como Víctor Polay Campos, ex líder del MRTA, quien purga pena de cadena perpetua por terrorismo.&lt;br /&gt;Según la policía antiterrorista peruana, la página web de la CCB se relaciona directamente con la Agencia Bolivariana de Prensa, vocera de las FARC; y, por la relación de Patiño con Gonzales es que la Dircote (Dirección Nacional contra el Terrorismo) atribuye a la joven una presunta vinculación con grupos terroristas. La poeta ha negado la relación con Roque Gonzales manifestando que conoció al 'ex terrorista' minutos antes de abordar el autobús hacia Quito; sin embargo fuentes de la policía antiterrorista –que realizaron una investigación constante a Gonzales desde que salió en libertad, luego de nueve años de reclusión por su participación en el secuestro del empresario y político boliviano Samuel Doria Medina, a quien se liberó después de un rescate de 1 millón 400 mil dólares que se usó para financiar la toma de la residencia del embajador de Japón, en diciembre de 1996– indicaron que durante el seguimiento que le hicieron miembros de la Dircote a Gonzales registraron encuentros previos al viaje entre la poeta y el ex "tupacamarista".&lt;br /&gt;En el programa periodístico Prensa Libre de América Televisión, Silvia Romero, abogada de Patiño y legista del Instituto de Defensa Legal (IDL), afirmó que su patrocinada es una animadora cultural y nunca promovió las actividades de la CCB-CP, que viajó para cubrir periodísticamente el II Congreso a consecuencia de la invitación que le trasladó "un amigo" pero que no participó en ninguna de las mesas de discusión en dicho encuentro. La letrada además afirmó que la joven poeta conoció recién a las otras seis personas detenidas que viajaron de Perú a Ecuador cuando llegó a Quito; y, que con las pruebas que tomó en consideración la Jueza Jessica León Yarango no se puede acusar de terrorismo. La madre doña Piscila Hinostroza aseguró que su hija asistió "en reemplazo" y que ella la dejó ir porque creyó que se trataba de un encuentro juvenil.&lt;br /&gt;Sin embargo existe la versión de un diario que exhibe una fotografía donde se observa a Melissa Patiño participando en una marcha de la organización y llevando una banderola de la misma, ante lo cual la abogada afirmó que lo hizo tan sólo por quince minutos y "como un favor a sus amigos con los que iba a regresar a Lima".&lt;br /&gt;Por su parte el director de la Policía Nacional, el general Octavio Salazar, afirmó en Pulso, programa de Panamericana Televisión, que la Fiscalía admitió como legítimas las pruebas presentadas por la Dircote (formar parte y prestar apoyo al MRTA que a su vez conforma la CCB y haber participado en el congreso de esta última organización realizado en Quito y en la cual habrían integrantes de las FARC) contra los siete capturados en Tumbes, incluida la estudiante sanmarquina, y que por ello se decidió su detención.&lt;br /&gt;Bien sabemos que la administración de justicia en el país suele ser deplorable, y en algunos casos un fallo demora dos o tres años. Una cosa es la realidad artística, la visión que se tiene del poder y otra la realidad hobbesiana del Estado, y kafkiana de los procesos legales. De la vivencia de una situación absurda, injustamente insólita y para algunos "irónica" confiando en el buen criterio policial o político no se puede exigir el orden de una "inmediata excarcelación". Así no funciona la estructura del poder y la legalidad, en todo caso ha sido un gasto acumulado de tinta y protesta que no le ha hecho nada bien a la joven poeta.&lt;br /&gt;Desde luego no se hicieron esperar las evidencias de solidaridad, censuras de escritores y artistas, así como de sus compañeros de la Universidad, quienes organizaron una muestra artística interdisciplinaria: 'Solidaridad con Melissa' en el Centro Cultural de la Universidad San Marcos. Aparecieron varios escritos en blogs con su fotogénica imagen que merced a la consternación en lugar de brindarle ayuda, le hicieron un flaco favor, confundiendo a la opinión pública y originando alguna polémica, pretendiendo que la poesía fuera la llave de su libertad real, aludiendo a su cortedad de edad cuando ese argumento carece de efectividad dado que precisamente organizaciones como el MRTA se caracterizan por reunir en sus huestes a jóvenes como los que tomaron la residencia del embajador japonés bajo el mando de Néstor Cerpa Cartolini. Ciertas incoherencias –incluso sus propias declaraciones– que Inteligencia debe de estar sin duda trabajando.&lt;br /&gt;Ante ello también el Comité de Escritores en Prisión del PEN Club Internacional lanzó una protesta por la detención de la novel poeta y asevera que no existe evidencia de los cargos, y, diferentes firmas de solidaridad se adjuntaron desde Francia, Italia, Argentina, Colombia, Cuba, Panamá, Chile, entre otros países en una carta dirigida al Presidente Alan García.&lt;br /&gt;Pero muchos de los escribas menores de esos blogs secretamente apetecen románticamente su condición poetizada, dado que entre los efímeros ambientes literarios su figura ha alcanzado fama internacional, quisieran estar en su pellejo para lanzar alguna publicación desde prisión logrando una venta asegurada y la ambición de editores, aun no se conozca la calidad de su pluma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A saber la mejor defensa la ha hecho el periodista César Hildebrandt quien sencillamente ha deslindado en un artículo publicado en el Diario La Primera –ante la reiterada declaración de Melissa Patiño de que no pertenece ni simpatiza con el MRTA–, que existe una clara diferencia entre "la rebeldía de los pueblos y el asesinato sectario"; y que desde luego tampoco tiene nada que ver con Sendero Luminoso.&lt;br /&gt;Melissa Patiño sigue escribiendo poesía quizá pensando que siempre serán sorprendentes los cambios por los que le conduce su vida y que ingenuamente la poesía es la llave de la libertad cuando en otra esfera el presidente colombiano Álvaro Uribe, ante la muerte de jóvenes cercanos a las FARC, desde México, dice que "hay demasiada literatura", y, que uno es responsable de familiarizarse o no con terroristas (de igual modo lo hizo el presidente García aludiendo el caso en una entrevista con Andrés Oppenheimer). De otra parte Gustavo Faverón ha sugerido la represión contra quienes participen de acciones que atentan contra el orden político de países de la región. Y hay hasta quien ha propuesto el canje de Melissa por Faverón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-1963004133059292380?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/1963004133059292380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/poesia-o-libertad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1963004133059292380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1963004133059292380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/poesia-o-libertad.html' title='¿Poesía o libertad?'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzjkoH82LI/AAAAAAAAAB8/QxavJe246EU/s72-c/Escultura-a-la-libertad--El-Puerto-de-Santa-Maria_33395.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-3781024930299216077</id><published>2009-05-02T17:12:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:32:15.719-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='te amo” en los baños'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='“María Soledad'/><title type='text'>“María Soledad, te amo” en los baños</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;“María Soledad, te amo” en los baños&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331384933645809202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfziWarT9jI/AAAAAAAAAB0/02oVvcVbrOo/s320/PRE_el_grafitti_del_amor_jpg_874778526.jpg" border="0" /&gt;“Hubo épocas en que el escritor era una persona sagrada. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Escribió los libros sacros. Los códigos, la épica, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;los oráculos. Sentencias inscriptas en las paredes &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;de las criptas.”&lt;br /&gt;Augusto Roa Bastos, Yo el Supremo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la extensa pared blanca de los servicios higiénicos de mi centro de labor, apareció el lunes pasado una inscripción enorme: “María Soledad, te amo”. Está trazada con un instrumento cortante de punta filosa y reafirmada con un hilo de matiz fosforescente, se le nota además el nervio inquieto y acelerado de un alma agitada. Sin embargo, está inscrito en un lugar donde muy extrañamente suelen posar los ojos las bellas compañeras, y adonde de muy insólito alguna dama pueda entrar. Pero es bastante grande como para que María Soledad, sólo cuando esté la puerta abierta, no lo advierta al pasar ya que luce bastante desamparado como para no tocar secretamente el fondo de su corazón.&lt;br /&gt;Cuando lo leí recordé de inmediato el verano de 1997. Novísimo educando de la Universidad de San Marcos, lo primero que me asombró no fueron las disertaciones de quien después y con rendida justificación consideraría ‘un-maestro’, un viejo narrador de cuño, que no escatimaba vociferar a cada error gramatical de los recién llegados para luego irse al lavabo cercano al aula apoyado en su bastón de lujo; ni las dificilísimas y sesudas razones de los primeros escarceos en las arenas movedizas de la filosofía, sino las diferentes inscripciones que encontré en los baños de toda la universidad con emblemas, preguntas, diatribas, improperios, respuestas o repreguntas y expresiones de toda índole donde no se salvaban ni las propias obreras encargadas de limpieza de los cuartos de baño. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FLyGxDMSLK0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/FLyGxDMSLK0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El profesor en mención me comentó que desde la prehistoria los baños habían sido la “memoria secreta de la humanidad”, recuerdo el gesto exacto de su rostro cenizo al detallarlo. Puntualizó que un tal Boethius, quien juzgaba que no había forma mejor de conocer las costumbres sino a través de las pintas, realizó un recorrido por casi todos los baños de la vieja Europa de 1430: visitó poco menos de setecientos baños de París, Venecia, Hamburgo, Madrid, Brujas, Norfolk y descubrió que todos daban cuenta hasta el tope de leyendas e ilusiones. Efectuó luego una peregrinación en barco desde Cádiz hasta Sumatra, y, a medida que pasaban los días, se percató que los baños usados se cubrían de inscripciones de grueso calibre entre poemas, cuentos, acertijos y dibujos. Sin duda la ausencia de damas era el más poderoso impulso literario, pues apenas llegados a su destino la tripulación se lanzó en una alborozada cacería en los grandes prostíbulos de la ciudad; al día siguiente, ya calmados en su lascivia, buscaron a las pueblerinas y como la dicha amorosa, sabido es, vuelve casto al macho más garañón pasaron una mano de pintura al fresco sobre todas las inscripciones.&lt;br /&gt;Casi todas las paredes de las ciudades cobijan desde censuras políticas hasta ‘confesiones’ de amor, y, sitios públicos y privados exponen recónditos deseos donde no se esquiva la lascivia o el desamor entre otras perlas. A veces suelo anotar en la pequeña libreta que me acompaña a todo sitio adonde voy una que otra frase; sin embargo en nuestro medio uno más bien se tropieza con expresiones contundentes donde se corre el velo de las excelsitudes y favores de la mujer del prójimo o la pederastia de un político; pero las muestras han perdido mucho de gracia e ironía pues que se sepa nadie ha vuelto a encontrar como en su día en este vario mundo, un poema que recogió Valle Inclán, ese escritor esencial de La Generación del 98, que se afinaba asimismo con la conversación antes de escribir. Cuenta Alfonso Reyes que a la tardecita caía don Ramón por un café madrileño, común refugio de cómicos y literatos, centro de una tertulia que se prolongaba hasta bien entrada la noche. Un Valle Inclán festivo llevaba la voz de rapsoda con la grande algarabía de los demás contertulios. Se entrecruzaban historietas, anécdotas, paradojas, pensamientos y hasta chismografías. Y fue ahí precisamente donde habría de relatar que en un retrete de Zaragoza halló estos versos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Jurábale a su marido/ la inocente Rosa Luna /que jamás había yacido /con amante en cama alguna. /Y era su aserto absoluto, /porque la dama en cuestión /rendía a Venus/ tributo de pie, /detrás de un portón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he creído, ay que el amor salvará el arte, pasión iniciática de más de uno en las letras, arriesgando la esperanza contra la pérdida del género humano, y, esas inscripciones que parecen ofensivas a la elegancia en realidad son su antípoda: luces de íntima ilusión del origen de un artista. Por eso deseo con ferviente incertidumbre que María Soledad lea el mensaje que alguien ha escrito para ella en la pared que todos hemos visto. Y sin duda es mejor, esperemos, se deje amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, María Soledad, déjate amar.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-3781024930299216077?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/3781024930299216077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/maria-soledad-te-amo-en-los-banos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3781024930299216077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/3781024930299216077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/maria-soledad-te-amo-en-los-banos.html' title='“María Soledad, te amo” en los baños'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfziWarT9jI/AAAAAAAAAB0/02oVvcVbrOo/s72-c/PRE_el_grafitti_del_amor_jpg_874778526.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-7242629622912347618</id><published>2009-05-02T16:23:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:35:12.818-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia de una amistad'/><title type='text'>Historia de una amistad</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Historia de una amistad en el día del amor y la amistad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331379460478547314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 199px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzdX1ijNXI/AAAAAAAAABk/63xQF21Dg30/s320/image003.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...Después supe que ese señor que lo trajo también se lo llevó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En mi niñez tuve un solo buen amigo: Hermes, un puerquito que trajo una mañana un antiguo conocido de mi padre a quien, en previas discusiones comerciales con éste entre sendos vasos de chicha, se le cambió por unas cuantas gallinas y un saco de maíz, y, al caer la tarde se fue en su carcocha motorizada feliz de haber realizado un buen negocio. Hermes, desplegó un carácter alegre y juguetón; pequeñito, terrible con los desconocidos, escurridiza víctima del perro y hasta del gato que siempre quería cogerle de la cola ensortijada, y a quienes la abuela Juana reñía con un palo. Nunca se dejó atrapar, incluso por ella, fiel defensora del bicho. Era graciosísimo verla correteando tras él y decirle “¡Bandido!” “¡Bandido!” con la intención de cogerlo y nada; más de una vez la vimos irse de bruces tras el cochinito que también volteaba a verla correteando.&lt;br /&gt;La verdad es que apenas si consigo acordarme del desarrollo y crecimiento de Hermes a no ser porque el tío Esteban, profesor, contertulio mío y, esposo de Emilia, hermana de papá y persona muy inclinada siempre a reflexionar, solía de cuando en cuando recordar cómo aquel amigo mío llegó a casa y terminaba diciéndome: “mira, Pascualito, este puerco tuyo, ahí donde lo ves es más viejo que tú”. Lo evoco más bien ya crecido y sino fuera por la antigua fotografía que el mismo tío Esteban nos tomó y que sobrevive aún pasados los años donde se ve a un rechonchito Hermes, ruborizado y asustadísimo, queriendo escabullirse de entre mis manos, yo con un radiante traje de marinero, y tras de nosotros toda la familia, no creería que me acompañó casi desde la cuna. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Ui74NjKRrAQ&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Ui74NjKRrAQ&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Era un compañero magnífico. Inseparable desde que yo tenía uso de razón. Al llegar del colegio a mediodía corría impaciente a verlo: ahí estaba siempre echado; y, en cuanto me escuchaba marchaba de inmediato frente a mí, alzaba su hocico como queriendo hacerme reverencia y a un silbido se asentaba sobre sus dos patas traseras, luego quedaba mirándome con sus ojillos vivarachos inclinando la cabeza. A veces le lanzaba semillas que él emparaba en el aire con su hocico tan bien entrenado; masticaba mientras le comentaba de esto y esto otro en la tediosa escuela y, como si quisiera comprenderme, levantaba una de sus orejas y luego la otra, si hasta sonreía conmigo. Nos entendíamos muy bien. ¡Cuán entusiasta era la complicidad entre ambos!&lt;br /&gt;Iba a veces al río, pescaba mientras él se entretenía con los pastos o aguardaba ansioso nuestra primera faena. Tan dulce era el buen Hermes. Me esperaba con igual entusiasmo; y a veces yo, tan enfatuado en algún juego infantil, lo sometía a hacer de caballo montándome encima suyo, jugando a la recreación de lances y reveses de algún héroe de aventuras, disparando desde su lomo, enfrentándome a bandidos y salteadores, realizando veloces e inesperadas retiradas. Mi madre me decía: “¡Caramba! ¡Deja en paz a ese pobre animal...! ¡No ves que se va a cansar y algún día en un arranque de furia te va ha desgarrar los dedos...!”; pero yo sabía que no iba a hacerme nada: le jalaba las orejas, le abría y exploraba el hocico con los dedos, tapaba sus hermosos ojos pardos, con las uñas peinaba su ríspido pelo. Él todo lo toleraba de mí. ¡Las penurias que le hacía sufrir al pobre infeliz!&lt;br /&gt;Yo quería mucho a mi tío Esteban pero no tanto como a Hermes, pues éste era mi mejor amigo: un verdadero camarada. La verdad es que a mí nadie en la vastísima familia –embargados siempre en sus amplios y hacendosos menesteres– me hacía la menor atención; pero mi tío Esteban, además de ayudarme a hacer las lecciones, me tomaba algún esmero. A la distancia de los años pienso que si mi tío se interesaba en los temas de mi conversación no era porque me tuviera especial afecto sino porque naturalmente ese era su temperamento: era un tipo afable y bondadoso.&lt;br /&gt;Fue en un día de fiesta: San Valentino. En mi ciudad natal, Virahuanca, se celebraba ya el día de la amistad y el amor: todo enamorado, novio o pretendiente llevaba desde entonces tarjetas, flores y ofrecimientos a sus prometidas. Hay quienes aguardan esa fecha para expresar el cariño en espera con ansia del primer beso; aunque la verdad es que pocos se acuerdan de aquella: la verdadera amistad. A nosotros que éramos pequeños aún no se nos permitía sino celebrar con una excursión a una estancia, que por lo demás Hermes y yo conocíamos muy bien. Embarcados en el paseo recorrimos con los compañeros de la escuela entre el bosque y el río, por donde hacía algún tiempo solíamos deambular con mi buen amigo quien iba hozando la tierra, recogiendo raíces y frutos con su jeta cilíndrica.&lt;br /&gt;Ese día de la conmemoración del santo Valentino, ese día, desde hace muchos años, para mí siempre permanecerá en la memoria hasta los últimos momentos de mi vida. Sucedió algo que no se me olvidará. Hermes, ahora que lo pienso, el único miembro de mi familia que fue mi amigo de verdad, con el tiempo se había puesto gordísimo y si apenas podía moverse, jadeaba y emitía unos gruñidos ensordecedores, daba pena verlo tirado en su lecho, desterrado en un rincón, ahí medio atontado cuando le tirábamos con mis primos migajas de pan para fastidiarlo; paciente, apenas si levantaba la tremenda testa, no estaba ni despierto ni adormilado más bien jadeante. No sé por suerte de qué papá lo seguía criando. Cuando lechoncito me contó el tío Esteban que él lo cargaba y al soltarlo yo lo correteaba por entre las sillas de la extensa sala, y mi padre me advertía de un buen grito y mandaba a jugar a otro sitio; y yo, con gran pesadumbre, tenía que abandonar la pieza y procurarme como pudiera cualquier melancólico pasatiempo en la sola compañía de mi infalible Hermes.&lt;br /&gt;Recuerdo que fue a la llegada de la excursión a eso de casi las seis de la tarde, al transponer la puerta, mi decisión, mi aplomo, me abandonaron de pronto; que me sentí un poco azorado al escuchar la noticia de boca de mi comprensivo tío Esteban: el hombre que hace algún tiempo lo había traído de lechoncito había visitado la casa con uno de sus operarios, y munidos de cuchillas, una bolsa llena de sal, ceniza y alcohol hicieron una masa balsámica para “caparlo”. Era la primera vez que escuchaba esa palabra; pero por premonición pensé que algo malo le había pasado al buen Hermes... casi temblando, apenas si atendí, corrí en dirección al corral y en el trayecto recordé que antes de irme al paseo Hermes gritaba, mugía, bramaba casi enfurruñado, desesperado, como queriendo decirme, mostrarme o señalarme algo. Antes yo le había prometido que esa misma tarde iríamos al campo y debió parecerme tan triste mi abandono, que no tuve más remedio que volver sobre mis pasos a juguetear un rato con él y canturrearle. Hermes retornó a echarme una mirada agradecida; pero ahora, yacía entre la lluvia sin poder haber resistido a la operación a la que le había sometido el amigo de mi padre.&lt;br /&gt;Han pasado los años y ahora que lo recuerdo me doy cuenta de que para mí fue una desgracia descomunal, llena de impotencia: una calamidad que tal vez para otros resulta menos espantosa, simple y natural; ese animal desamparado, había sido un puerco muy hermoso y bondadoso conmigo: un ser magnífico. Recuerdo aquella vez en que jugueteando lo empujé y cayó por entre las yerbas y espinas a las embravecidas aguas del río mientras gruñía de desesperación. Tuve que correr, nadar, bucear; traté de reanimarlo casi por horas: una ofensa tremenda que él supo perdonar y que se llevó a la tumba sin siquiera reprochármelo.&lt;br /&gt;Muerto tenía una mirada escrutadora y fría, como dicen que es la de los ángeles... ¡Pobre Hermes mío, pobre viejo compañero! Fue, sin duda, mi mejor amigo, el único que me daba íntegra confianza, el único ser en el mundo con quien yo no me sentía solo y me encontraba a mis anchas. ¡Nunca he llegado a tener otro amigo tan leal! Después supe que ese señor que lo trajo también se lo llevó. Habría de reconocer que me había quedado definitivamente desamparado, en esa soledad última y sin remedio que uno no sabe sino ya tarde y para siempre.&lt;br /&gt;Tuve días tristes, caminaba rumbo al colegio con el talante ya diferente. A veces me detenía a descansar al borde del camino y pensaba en mi viejo amigo. Nada volvería a ser como antes. Una línea divisoria había trazado mi vida en dos. Y de estar tan triste y desolado ahora que la desgracia había acampado en mis días, nadie me dijo una sola palabra de consuelo; para mis familiares nada había ocurrido. ¿Acaso sería posible que a pesar de haberse extinto la mitad de mi niñez no se hubieran llegado a dar cuenta? o ¿era una vuelta de tuerca por todo mi actuar casi de insolencia o ese desdén ante el porvenir?&lt;br /&gt;Ahora, recordando este hecho cardinal de mi remota infancia, evoco a aquel puerco mío, a aquel Hermes tan querido que tan pronto se esfumó de mis días porque la existencia de los puercos es más insulsa, pobre, corta y mísera que la nuestra, y que dejó este triste y miserable mundo sin siquiera el fraternal abrazo que yo hubiera querido darle en su último y doloroso adiós. Ha pasado tal vez sin darme cuenta el tiempo, que nunca da tregua, y así casi sin percatarme se han esfumado mis años. Se desliza tan pronto nuestro existir un tanto menos breve, pero así y todo siempre tan fugaz para dejarle a uno la incómoda sensación de haber permitido ingratamente que se desvanezca el pasado... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-7242629622912347618?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/7242629622912347618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/hermes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7242629622912347618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7242629622912347618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/hermes.html' title='Historia de una amistad'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzdX1ijNXI/AAAAAAAAABk/63xQF21Dg30/s72-c/image003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-7284277173550274435</id><published>2009-05-02T16:10:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:40:40.941-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prohibido leer'/><title type='text'>¡Prohibido leer!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;¡Prohibido leer!&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331368801654942562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 228px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzTraU-K2I/AAAAAAAAABc/rjz18C_u0qY/s320/nazis_quema_de_libros_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...¡Dios santo, un libro que no había leído!&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi estimado y apreciado amigo&lt;br /&gt;el maestro chileno Ricardo Samsó M.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si leen nuestros libros y nosotros los suyos, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;vamos a hablar de cosas profundas."&lt;br /&gt;Amos Oz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cómo olvidar el primer libro que uno leyó. Era una preciosa edición de Santillana que me regaló mi madre en mi cuarto cumpleaños y que después de alguna mudanza ya no he vuelto a ver. Tenía una bella portada a colores donde dos hermanos nativos irrumpían por entre un bosque de la selva. Ilustrado con toda suerte de viñetas de mitos, leyendas y acertijos, me sumergía por horas enteras en él entre sueños y quimeras. Fue maravilloso porque ese texto inaugural me remitiría a otros libros, a una hilera encantadora e interminable de textos en realidad. Cuando somos niños todo escrito está ahí entregado a la adivinación: nos indican el futuro e incluso influyen en él. Recuerdo que virginal me abandonaba a un júbilo inusitado al encontrar en un anaquel cualquiera un libro que aún no había leído. ¡Dios santo, un libro que no había leído! ¡Libros! ¿Qué extrajimos de ellos? ¿Al cabo de los años acaso algunos de nuestras diligencias cotidianas se podrá comparar con la entrega y abandono a esa delicia lúbrica, a esa exquisita taquicardia de nuestras primeras lecturas?&lt;br /&gt;La actitud de curiosidad suya de leer estas líneas es señal de su pertenencia al mundo de las letras y del libro en general, aunque la humanidad sigue perteneciendo en su mayoría a las culturas orales; pero el reino de la palabra escrita, en épocas alfabetizadas aunque un tanto falaz sigue y confío que seguirá en pie. Usted, amable lector, se asombrará de encontrar el calificativo y es que adjetivo certeramente ya que se escribe y publica mucho; pero se lee poco y se relee aún menos cuando el arte de la escritura es respuesta a la diestra relectura. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gnyc_8M7eoM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/gnyc_8M7eoM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No se sabe con exactitud cuantos de los antiguos griegos podían leer, pero sí que los sofistas leían en voz alta a sus alumnos. Si confiamos de la tradición las obras de Protágoras fueron quemadas por razones de ateísmo, lo cual querría decir que la publicación de pergaminos y su venta a propietarios privados era una realidad. Ya en algunos de los Diálogos platónicos (Protágoras y Fedro) y en las cartas II y VII se da cuenta del saber libresco de los sofistas así los helenos contaban con textos filosóficos en forma de rollos; del mismo modo ya en el Eclesiastés -que a saber data del siglo III a.C.- se decía que componer libros era una labor sin fin.&lt;br /&gt;Basta recorrer las estanterías de cualquier librería grande de la gran capital y ver hileras interminables de obras. Para un escriba común y corriente entrar a una librería es terrorífico y castrador. Después de salir de una visita cuántas veces uno se ha jurado no escribir más. Es como "la antesala del olvido" -decía el excelente cuentista J. R. Ribeyro- pues en ellas se ve que los volúmenes se disponen a su muerte definitiva, a veces antes de haber siquiera realmente existido; aún así siempre se está en busca del ejemplar total y ha habido muchos bibliómanos célebres en la historia literaria: Kipling, Borges, Stevenson, Greene, Miller (lean Libros en mi vida) quienes subyugados, súbitos y eternos esclavos de ese maravilloso vicio impune que es el obtener textos pasaban por las horcas caudinas embargados sobre todo a su lectura merced al hallazgo literario. Escribas y lectores de verdad, siempre en búsqueda, al grado que se ha llegado a pensar que tal vez por ello escribían, ese vivo interés (inclusive académico) por la palabra o por escribir lo que no se ha leído aún. J. R. Ribeyro en su primera prosa apátrida exclama: "¡Cuántos libros, Dios mío, y qué poco tiempo y a veces qué pocas ganas de leerlos!", y, es verdad incluso las bibliotecas personales se plagan de libros que uno nunca leerá. El literato peruano decía primero que entre aquellos libros perdidos inclusive se ubicaban los que él mismo había firmado y se preguntaba después qué quedaría de toda esa montaña escrita luego de algunos años. Pero a pesar de la existencia de todo lo documentado se ha dicho poco, por ello se sigue escribiendo y publicando: así el terreno de lo no-escrito aún es mucho más vasto que lo impreso. ¿Qué hace de la obra un clásico, ya que éstos "atraviesan los siglos airosos y robustos"? Perdurar, he ahí la cuestión.&lt;br /&gt;Recuerdo claramente como la revelación de un íntimo secreto el preciso momento cuando ya sabía leer, no las letras de los avisos publicitarios de la mano de mi madre en las viejas calles de mi pueblo natal: Chimbote, sino un libro de verdad. En la casa de mi madre había una Biblia, algunas novelas románticas, textos de costura, historia, botánica y educación. Tal vez aquel libro que ella me regaló ocasionó la crisis e influenció en el futuro. A los siete años con mochila prestada y atiborrada de cuadernos reciclados marché rumbo a la escuela. Iba feliz; pero ésta me decepcionó un poco; sin embargo en el transcurso de semanas me hice a la costumbre. Los que veníamos del norte tomábamos por aquel entonces un microbús que llevaba el sonoro nombre de Ramón Castilla, como años después tildaron a un compañero nuestro porque supimos estableció secretos amores con María Pinedo, una morenita buena moza con rasgos más occidentales que africanos. Del colegio recuerdo a su director, era un ser monstruoso, un gordo desalmado con un nombre tan horrible como él: Grocio; éste no vacilaba en propinar una cachetada limpia a quien se le ocurriera cuando no supiera una estrofa o estribillo del himno nacional. Ya en secundaria una vez castigó a ese par de jovenzuelos por haberlos encontrado leyendo en plena formación, y les hizo cantar el consabido himno en medio del patio cuando todo el colegio permanecía en clases. Seria tarea la de los canarios cantar para ser estropeados por la indiferencia: él los vigilaba desde su oficina. Muchos nos escondíamos de sus furias repentinas en los baños; pero yo más bien me escabullía incluso de las aburridas clases y me internaba en ese reducto que dirigía un jovencito de finos bigotes y gruesos anteojos. Ese lugar era un refugio para mí, allí a nadie se le ocurría acercarse. Suerte de campo minado, Grocio jamás se asomaba por ahí a pesar que se ubicaba frente a sus oficinas. Nunca olvidé su imprecación: ¡Prohibido leer!&lt;br /&gt;No falta quien piense que no se lee sino cuando hay exigencia lo cual es el camino menos adecuado. Ahora en contraparte se asocia a la lectura la obligación a una actividad que consume mucho tiempo, y de lo que se trata de hacer es que la lectura sea vista como lo que realmente suele ser: una diversión total, un mero placer exquisito y delicioso. Al escribir esta línea pienso en Grocio, me crispo aún de temor, y recuerdo su prohibición o exigencia, y, naturalmente al cabo de los años lo comprendo y me digo que quizá su negativa también contribuyó a la búsqueda de la curiosidad y quizá deba agradecer su indirecta prohibición.&lt;br /&gt;Hace poco los herederos de Víctor Hugo denunciaron ante la justicia francesa la publicación por encargo de la editorial Plon de una novela que se presentaba como la continuación nada menos que de Los miserables, titulado Cosette ou le temps des illusions (Cossette o el tiempo de las ilusiones) demandando la prohibición de tal y una reparación de 600 000 dólares. Disputas legales aparecen cada cierto tiempo pues la industria editorial busca ya no la publicación de escritura para inmortalizar sino servir al consumismo. Por ello María Kodama, la célebre viuda de J. L. Borges, enjuiciaba a Jean-Pierre Bernés editor de Gallimard con quien el escritor argentino grabó más de cien cassettes con conversaciones literarias, reclamando la propiedad de las cintas magnetofónicas no por ser material de interés para el análisis literario sino por la fuerte suma de dinero que representaría en sus cuentas bancarias. Eso en torno a algunos herederos y escritores; y propiamente dicho en cuanto a editores con permiso o sin él cada cierta época kafkianamente aparecen cartas, conjunto de anécdotas, fichas, apuntes, cuadernos, diarios, memorias que han "dejado" ciertos escritores o artistas, y habrían permanecido escondidos en baúles o canastos, o encargados a un amigo que no daba cuenta de ellos. O se editan compendios de celebridades que estrenan como escribas. Aparecen nuevos títulos de libros escritos a encargo -yo tengo un par de amigos negros por ahí, y así mismo he hecho ese trabajo-; y claro boxeadores, reos, brujas y chamanes, cocineros, políticos, actrices e incluso periodistas de magazín "escriben" su libro. Así por ejemplo Claudia Schiffer la célebre top model alemana y pareja del mago que tiene el nombre del personaje más popular de Charles Dickens, publicó hace algunos años en un conocido centro comercial de Munich su autobiografía "Ganz privat", y entre los nuestros eximiendo de la cuenta a otros una conductora de televisión y hace poco un cantante de baladas han encargado la publicación de algunos títulos, con lo cual la industria editorial pretendería fomentar el aumento de la lectoría. O imprimen más del tiraje acordado y por ello pagan menos y ganan más del autor. Es una suerte de lucha entre mafias.&lt;br /&gt;Dado que nos hemos acostumbrado a la idea de ilegalidad o criollismo, nuestro país se ha dedicado a exportar libros piratas y nos hemos acostumbrado a tener en casa ediciones ilegales de películas, discos musicales o libros aun antes de que salieran a las calles legalmente; sin embargo ello ha hecho también populares a ciertos autores. Si te plagian o te piratean es señal de que marcháis por buen camino. Se argumenta que el Estado peruano deja de recaudar millones de dólares en impuestos cuando se compran libros piratas; pero la verdad es que en el fondo el problema radica en una carencia de educación y desde luego conciencia de la misma entre los ciudadanos de las clases más bajas; y no es un problema de este gobierno en particular, en realidad nuestro país nunca tuvo una política cultural y no existe (acaso no es necesario) un Ministerio de Cultura que se preocupe del tema.&lt;br /&gt;Desatada la inmensa piratería [¡ay!, si piratearan lo mejor] no falta quien opine que es necesario crear una fiscalía ad hoc para erradicar toda creación pirata y así favorecer a creadores y ciudadanos. Pues bien basta recorrer las calles de Lima y ver que están llenas de vendedores de libros, los ofrecen en los paraderos o frente a los supermercados. Hay quien los llama "mercaderes del arte" pero el ambulante librero no posee culpa alguna, más bien busca un interesante medio de ganarse la vida antes de caer en la delincuencia común. Es verdad que dado grandes tirajes ilegales no se perciben como mecenas culturales que desean propiciar la lectura; pero al igual que los editores legales mueven millones de dólares en el negocio de los libros que no se leen, y no lo hacen por favor a la cultura. La aparición de la piratería es una respuesta ante la demanda, ante la carencia de los precios inalcanzables. No queda otra que bajar los costos. Dado todo ello la congresista Martha Hildebrant con su habitual estilo ha llegado a decir que se debería incinerar todos los libros 'piratas'. Es verdad que el Estado no brinda protección a los editores y mucho menos lo hace con sus creadores. Es más los mira con cuidado y de reojo haciéndose el desentendido; nada más errado. De otra parte en el Perú -y aun a pesar del esfuerzo de Promolibro [Consejo nacional de democratización del libro y de fomento de la lectura]- a decir verdad no se han tomado las medidas propicias para la difusión estratégica del hábito de la lectura ni para instituir más bibliotecas de calidad; el propio Hugo Neira lamentaba en un programa radial del poco presupuesto asignado para la Biblioteca Nacional.&lt;br /&gt;Germán Coronado, dueño de Peisa, una de las empresas editoras más grandes del país, ha llegado a afirmar que el Estado compite deslealmente con los editores ya que tanto el Congreso, el Banco de Reserva, el Diario El Peruano y Prom-Perú publican libros lujosos con lo recolectado en recaudación fiscal, en lugar de brindar protección a los mismos o combatir la piratería. Otra manera de contrabando no tan mencionada acaso porque los tratados académicos son de un mercado más reducido sería el fotocopiado de libros completos en las universidades. En la de San Marcos, mi alma mater, existe la tienda de "Mary" quien es conocida en casi todo el Perú puesto que regenta un kiosco a la entrada de la puerta principal que posee listas interminables de libros de todos los títulos y materias los cuales salen a pedido de boca, industria que tiene el viso concesivo de profesores y autoridades. Pero la pregunta sustancial es cuántas personas en el Perú viven de la piratería no sólo en materia de libros, sino de películas, discos musicales, ropa, etc. Se calcula que serían tan sólo poco menos del millón y medio.&lt;br /&gt;En una serie de reuniones organizadas en el imponente edificio del Museo de la Nación con la finalidad de mejorar La Ley de Libro a la que asistí con mi dilecto e instruido amigo el melómano y orgullosamente librero David Marcos Mercado (a la de nosotros seguía la de creadores), y donde mientras el ministro de Educación del régimen del presidente Toledo, Ing. Javier Sota Nadal y el Dr. Guillermo Lumbreras, director del Instituto Nacional de Cultura entre otras autoridades escuchaban las ideas de los invitados, el inefable Carlos Ballón, profesor universitario y jefe del Fondo Editorial de la Universidad de San Marcos esperó su turno en las intervenciones programadas, y en cuanto le tocó exponer se incorporó de su asiento, y, antes de retirarse dijo que todo era vana ilusión y una sincera pérdida de tiempo, que lo disculparan que tenía cosas más importantes que hacer dejando enmudecida por algunos segundos la mesa de debate (lo digo sin ánimo de agraviar y más bien de resaltar su actitud, a pesar de algunas diferencias propias y personales con él); por única vez casi coincidí con el catedrático; yo con mi espíritu de observarlo todo me quedé hasta el final. Todo siguió las riendas normales, lo que se perdió el ausente fue cierta lluvia de opiniones acerca de la mejora del proyecto de la Ley de Libro, unos sabrosos sándwichs, vasitos de café o gaseosa, nada menos. Nos hicieron opinar y se discutieron ciertas ideas, realizaron apuntes, se hizo un documento y se publicó en una página web oficial con los nombres de los firmantes y después todo fue letra muerta.&lt;br /&gt;En realidad lo que se pretendería con la Ley del libro no es generar compradores de libros sino lectores críticos y reflexivos; pues habrá que enseñar dialéctica desde la infancia. No se ha hablado de eficientes programas de lectura para madres e hijos, de capacitación para promotores y voluntarios en convenio con los docentes, de la necesaria creación de valiosas bibliotecas familiares y vecinales, de métodos estratégicos para lograr que el libro se convierta en una vital ayuda para los profesores, mucho menos de los libros digitalizados. Y estoy seguro nunca se ha manifestado el amor hacia los libros. Quizá no falte quien diga que ya se ha discutido y dicho de todo; pero acaso sin tener en cuenta que en nuestro país hay tan sólo poco menos de cincuenta librerías legales para casi veinticinco millones de habitantes. ¡Y se llama Perú!&lt;br /&gt;La revolución de Gutemberg produjo textos inagotablemente y los volvió más baratos; pero no cambió las relaciones entre escritor, lector y libro. La desidia política hace de la cultura en nuestra patria una exigencia secundaria y hasta peligrosa, y así este liberalismo exagerado se ha resistido a exonerar de impuestos a los libros, sumado al desinterés del ciudadano de a pie. Ahora los sorprendentes avances de la informática y los medios audiovisuales casi han desplazado a los impresos; sin embargo habría que advertir que las leyes de Solón se grabaron en madera, los mandamientos de Moisés y las tablas de la ley romana en piedra, luego ya aparecieron los pergaminos, el papiro y finalmente el papel, constituyente natural del libro; así en la actualidad la pantalla del ordenador bien puede sustituir un libro común y corriente digan lo que digan los editores y algunos escribas que lo niegan y no obstante llevan bibliotecas enteras en sus lap top a cualquier parte del mundo a donde vayan y publican sus escritos en la web.&lt;br /&gt;La cibernética ha asumido el libro sin hojas, plenos de contenido e información para ser procesada. Han aparecido para bien de los lectores de verdad como bienes intangibles los libros digitalizados. La tecnología no ha matado el libro ni a los lectores sino ha incrementado su difusión y popularidad a clases que no tienen acceso a los mismos. La revolución electrónica ha dado pie a una suerte de revolución cultural lo cual permite tener en nuestros propios ordenadores cientos, talvez miles de libros que uno si no se ordena nunca terminará de leer a cabalidad. La miniaturalización en microchips de bibliotecas enteras y las facilidades que ofrece la realidad virtual (inclusive programas creadores de textos como el Brutus I) rayan la ciencia ficción, despejan espacio físico y se topan con los verdaderos lectores pues la experiencia del lector de a de veras es de deleite y nueva búsqueda en la relectura y goce. Así de la propia red se pueden descargar cientos o quizá miles de libros. Textos inalcanzables por los precios o porque sencillamente no se encuentran en librerías.&lt;br /&gt;El texto existe en cuanto se lee, pues la lectura es fundamentalmente un acto creador, así uno no lo posee porque tenga el objeto material sino porque haya comprendido ese mensaje abierto que alberga cada uno de ellos. Ahora gracias a la Internet es posible producirlos y editarlos sin salir de casa. De algo estoy seguro a futuro: se leerán y escucharán libros en los teléfonos móviles, así dejarán de ser un objeto de lujo y adorno más, que muchas veces en casa el padre no desea que siquiera lo toquen y permanecen embolsados en una biblioteca inaccesible.&lt;br /&gt;Amazon.com es la librería virtual más grande del mundo así como el Boulevard de libreros de viejo al aire libre del jirón Amazonas en el Perú -hasta hace algún tiempo dirigido por David Marcos Mercado- en pleno centro de Lima es la más grande feria de libros de viejo del país y quizá de Sudamérica. Aquellos libreros (tengo muchos amigos entre ellos en cada ciudad que visito y siempre pago el precio que piden por los libros: es una manera de tener los que uno quiere o busca luego) que atiborraban siete u ocho cuadras de la Av. Grau y hace algunos años también por necesidad tomaron las veredas e hicieron su puesto de trabajo, los vendían a por montones, producto del reciclaje cultural porque a cada cierto tiempo las clases altas se desprenden de viejas ediciones y prefieren las nuevas o porque sus propios hijos los venden para ir a alguna discoteca.&lt;br /&gt;Para mí deambular por entre los pasajes de las ferias de libros al aire libre a pesar de una severa alergia al polvo es una aventura mayor. Descubrir el Boulevard de libreros de Grau fue un hallazgo mayúsculo en la vieja Lima de los años noventa que me permitió ver arribar incluso bibliotecas enteras de reconocidos intelectuales apenas fallecidos. Después se mudaron a Amazonas y yo con ellos. Allí mismo se ve también una lectura propia de la permanencia de un texto, si un libro está en el jirón Amazonas o en caso contrario los buenos libreros no saben del título, ipso facto la publicación puede ser requerida o nunca ha existido.&lt;br /&gt;Así que sino tiene una computadora en casa, no se desanime: una buena opción son las librerías de viejo. Hay que olvidarse del libro como fetiche y no queda más que leerlos y releerlos, rayarlos, tacharlos, meterse a la cama con ellos. Yo no suelo prestar los míos y no quito el ojo de ciertos títulos cuando alguien me visita en casa y se acerca a mi biblioteca personal, porque los libros leídos son testimonio de la vida, muestra de la experiencia por donde uno transitó; sin embargo desde que los tengo en CD Rom y he logrado releerlos en el ordenador, me ha sido relativamente fácil desprenderme de ellos, incluso he donado algunos a ciertas universidades que no acusan recibo.&lt;br /&gt;Hace algún tiempo en los jardines de su propia casa conversaba con Oscar Colchado Lucio mientras un amigo periodista hacía una entrevista al poeta Hugo Romero, y noté una suerte de preocupación de parte del autor por la impresión pirata de Cholito en los andes. El escritor me preguntó dónde podía conseguir la reproducción para erradicarla de una buena vez por todas pues afectaba sus ingresos además que las coleccionaba; pero advertí en el escriba ese secreto orgullo [pernicioso para algunos pero sin duda halagador] de la solicitud de sus obras, muestra que se le está leyendo. Cuántas veces he asistido a ferias y presentaciones e incluso en algún taller literario y he visto a Oswaldo Reynoso vendiendo sus propios libros con un sello y firma numerada en lucha contra la piratería; y, más de alguna vez ha dicho orgullosamente ser el best sellers más leído del Perú. Así mismo algunos amigos impresores han editado cientos, tal vez miles de libros según la demanda del mercado, incluso los del propio Reynoso. Recuerdo que Carlos Eduardo Zavaleta cuando me entregó el premio de los Juegos Florales de San Marcos señalándome me llamó a un costado y casi secretamente me reprendió por una mención que yo había hecho de 'un delator en la peor España de Franco', nada menos que el premio Nobel Camilo José Cela, en fin cedimos a Umbral y al final a su propia labor de escriba: me contó que a mi edad él vendía sus libros casa por casa y que era una buena medida hacerlo. Uno de los más grandes escritores peruanos había vendido sus libros a domicilio así como mi amigo Enrique Tamay o el poeta Carlos Bayona que quizá sea el trovador más comprado en el Perú, más que el propio Antonio Cisneros o el fenecido suicida Luis Hernández pues ha irrigado con sus plaquettes las aulas de los colegios y universidades peruanas.&lt;br /&gt;Sucede ciertamente que cualquier persona natural o jurídica sin necesidad de poseer amplios recursos puede producir y difundir libros a bajo precio. Es otra variante del mercado, pero a las ediciones en papel existen ofertas increíbles que quien no publica es sencillamente sólo porque no quiere, pues por ejemplo la editorial Fondo de Cultura Peruana presenta la posibilidad a escribas de cierto renombre (si no creen que al novicio creador le hacen un excelso favor: la oportunidad de su vida) ya que realiza ferias itinerantes de ventas a un sol y con cientos de títulos a precios módicos, aunque se descuida la edición con erratas y mutilaciones bárbaras. Otro problema es que no se paga los derechos de autor sino con libros o desidia, se reedita el número que desee según pida el público sin rendir cuenta a nadie, así poco es lo que puede ganar el escriba sino la difusión de sus trabajos.&lt;br /&gt;Dado ello algunos se dedican a colaborar en los medios periodísticos. Pero, ¿será beneficioso aparecer en los medios? Hay quien piensa que en este país del Tercer Mundo la difusión de las obras de arte (estrictamente la pintura y la escritura) es una labor por la que se debe de estar agradecido. El pintor Fernando de Szyzslo, dice que jamás se habría pensado en lucrar con el trabajo de la gente y que más bien ello ayuda a difundir el arte y la cultura; pero hay quien piensa como Eduardo Tokeshi que la prensa y los artistas deben de trabajar al limón en respuesta por ejemplo a la iniciativa de Apsav (Asociación de Artistas Visuales) de que por cada publicación paguen al autor. En contra parte Víctor Delfín afirma que las revistas y periódicos no pagan las fotos de las creaciones cuando en todo el mundo así se hace: "pagar por los derechos de autor es lo justo". Y afirma que cuando un medio de comunicación (como también piensa el polígrafo Marco Aurelio Denegri) publica una nota en realidad no está promocionando al artista sino se está favoreciendo a sí mismo.&lt;br /&gt;En realidad la imputación tiene larga data cuando en los años sesenta en Europa se empezó a trabajar por los derechos de autor de los artistas; sin embargo vivir del arte o la actividad literaria en el Perú es complicado y poco menos que un sueño iluso y aun ante ello hay quienes utilizan el trabajo con fines estrictamente comerciales, y, existen casos graves incluso dentro del periodismo cultural e informativo al grado que suelen aparecer publicaciones cortadas, plagios descarados, notas, memorias, crónicas, artículos y estudios que no duermen en paz y que se atribuyen a otros sin saber o quizá a sabiendas que por ejemplo la Revista de arquitectura Arkinka se enfrentó a juicios por reproducir fotos de cuadros de Pablo Picasso y de otros pintores sin haber establecido el permiso.&lt;br /&gt;Tengo en mi pupitre un recorte de hace más de diez años donde en una foto se le ve al bueno de Julio Ramón Ribeyro con los ganadores del concurso de cuento y poesía que había organizado para entonces y por su aniversario La Revista Lundero, suplemento cultural del diario La Industria de Chiclayo y Trujillo. Se ve la felicidad de los ganadores mostrando sus premios pero no se podía disimular a poco menos de un año de su muerte y sumido en un marasmo valetudinario la extenuación de Julio (murió antes de recibir el Premio Juan Rulfo en 1994) que en lugar de estar disfrutando de su ardua tarea de escriba tenía que hacer de las veces de jurado. Por cierto el maestro en el tercer tomo de su diario La Tentación del fracaso (los tomos restantes fueron vedados por Alida, su mujer) consigna en una lista de diez grupos o géneros qué libros se llevaría a una isla desierta y donde menciona dentro de un esquema de una elección balanceada no sin antes afirmar que el tiempo y las lecturas, lejos de traer certezas le habían sembrado dudas, entre los autores al novelista Gustavo Flaubert, célebre e impenitente solterón quien poseído se desvivía por leer cientos de libros a fin de componer sus novelas, ya sea Bouvard y Pecuchet o incluso la propia Madame Bovary. Flaubert quién afirmó que él era la Bovary aseguraba que era un lector omnívoro. Leyendo con detenimiento la novela también se puede realizar una lista de sino las predilecciones de Bovary o Flaubert al menos ciertas lecturas del genio: un resumen de la Historia Sagrada; Las Conferencias del abate Frayssinous, un predicador francés; El Genio del Cristianismo, obra maestra de René de Chateaubriand y algunas canciones ga&amp;shy;lantes del siglo XVIII. Recordemos la búsqueda de descripciones de muebles en alguna obra de Eugenio Sue, su suscripción a La Corbeille, un periódico femenino y al Sylphe des salons; y que también leyó a Balzac, George Sand, Sir Walter Scout, Nuestra Señora de París de Victor Hugo, versos de Lamarti&amp;shy;ne y entre otros alguna revista de medicina aunque aun más obras se suelen apreciar en los borradores de la novela. En una carta a su consejera y amante Louise Colet le confiesa haber estado leyendo para su Bovary: ".varios libros para infantes; [...] estoy medio loco por todo lo que ha pasado hoy ante mis ojos, desde viejos recuerdos hasta relatos de corsarios y filibusteros. [y prosigue] Llevo días intentando entrar en sueños de jovencitas, navegando en océanos lechosos de la literatura de castillos y trovadores."; en fin como expresó J. L. Borges la lectura es una de las formas de felicidad que tenemos los hombres.&lt;br /&gt;Hoy al cabo de tantos años recuerdo mi primer libro que leí y pienso que quizá ese libro marcó mi destino porque en mi camino de vida después fui recogiendo libros de toda índole a por doquier. Un día cuando ya había terminado la secundaria salí de mi casa de Chimbote a dar una vuelta por el mundo. Era un párvulo ordenado, metódico. Formulé mi plan de equipaje: poca ropa, un viejo reloj despertador y textos de cabecera que he llevado siempre conmigo. No faltó en aquélla colección alguna edición pirata de un clásico griego o latino: La Iliada de Homero y Las Odas de Horacio, por eso que otorgan rotundez a la prosa que había leído en un Tratado de técnica del aprendizaje de la escritura; con ellos iba algún libro que me regaló mi madre o una novia y que me permitieron seguir viviendo en los tiempos más duros; alguna vetusta e incompleta edición de las Mil y una noches; El Quijote y El Decamerón; sumados de las obras completas de un escritor peruano; y el complemento que habría de seguir recolectando en mis caminos sucesivos: una colección casi perfecta de las revistas de literatura que se adicionaba a una edición de los Premios Nobel. Después ya en el camino encontré muchos otros libros, mujeres inesperadas, mozas que me remitieron a compendios, nueva indumentaria, avenidas e imprevistos senderos. ¡Ah, época en que al decidir caminar tres o cuatro kilómetros podía darme el lujo de comprar, o, robar varios libros con el solo y único propósito de leerlos! Hasta que me dije a sí mismo que no adquiriría un solo ejemplar más. Gran mentira y falsa promesa. Acabo de comprar uno para regalarle a mi madre en su sexagésimo cumpleaños; y, sigo adquiriéndolos, esperanzado de que en alguno -no importa su naturaleza- encontraré también por fin el secreto de aprender a escribir. Sí, cual dijo el maestro tal vez lo que pueda restituir grande y elocuentemente ese goce extraviado por la lectura sea la destrucción de todo lo escrito, y, la proeza de partir cándidos, alborozados como cuando el encuentro con esa primera lectura, lozanamente desde cero.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-7284277173550274435?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/7284277173550274435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/prohibido-leer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7284277173550274435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7284277173550274435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/prohibido-leer.html' title='¡Prohibido leer!'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzTraU-K2I/AAAAAAAAABc/rjz18C_u0qY/s72-c/nazis_quema_de_libros_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-400863734797540084</id><published>2009-05-02T15:59:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:48:18.038-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quién se acuerda en este mundo loco'/><title type='text'>Quién se acuerda en este mundo loco</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Quién se acuerda en este mundo loco&lt;br /&gt;(dos perlas noticiosas de ficción de una sola sentada)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331367084246253202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 216px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzSHce1PpI/AAAAAAAAABU/jJpb8S8_APE/s320/36-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...afirmó haberle agenciado las mujeres más bellas del planeta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué uno rememora sucesos acaso irrelevantes? Qué importancia tiene por ejemplo acordarse que Beto Ortíz se apellide por lazo materno "Pajuelo" y retener que tuvo un escándalo con Carlos Boloña -ex ministro fujimorista y dueño de una universidad peruana que fue candidato a la presidencia-, quien llamó al popular conductor de televisión 'virgen de cabaret', reprochándole haber hecho un 'trabajito' para una empresa ligada al ex presidente Fujimori, el Midas de la mafia: nada menos que una miniserie de ficción sobre el rescate de los rehenes en la Residencia de Japón, a cargo de Carlos Raffo en la productora Croma; así como la investigación sobre la Guerra con el Ecuador que emitió, recuerdan, el Canal 2 tomado por los Winter allá en plena época del máximo poderío fujimontesinista y que dirigió la archiodiada y antipática Laura Bozo. Y como zafarme, lo digo como televidente normal y mortal, por ejemplo de la entrevista con su aborrecida Magaly Medina confesando su identidad sexual que tanto baraja en sus escritos periodísticos que están colgados en algún blog, ni de sus pleitos de alcoba, ni de lo que había escrito César Hildebrandt en su columna del Diario La Primera respecto de la relación de Ortiz con el Choyo Bahamonde. ¡Ay!, vidas secretas y potestades idas de por medio, donde acaso el bueno de Beto Ortiz se habría sentido todopoderoso donando dinero posiblemente por culpa y para despulgarse además de la buena suma que repletó esos bolsillos, fustigando a los demás. Pero hay más bajo la lupa del Uniçornio: ¿se acuerdan de la Schehrazada peruana? ¿¡Qué no!? ¡Cómo olvidamos los peruanos, santo cielo! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fbBq-k-1iU8&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/fbBq-k-1iU8&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La confidencia de una vedette puso en jaque al régimen del presidente negro Albert-Bernard Bongo. El gobernante -apodado con un calificativo musulmán "Omar Bongo" en virtud de su conversión al Islam, con poco menos de cuarenta años en el poder en la República de Gabón-, se vio hostigado por la Interpol en respuesta a que habría pretendido un affaire con una anónima querellante. De inmediato la prensa internacional llegó a decir que el gobernante mismo rey Schahriar exigía mujeres para sus pasiones más secretas que con tal revelación se hicieron públicas: un tal Francesco Smalto, diseñador italiano, afirmó haberle agenciado las mujeres más bellas del planeta expedidas desde Francia, y se supo que el presidente gabonés vedó la circulación de los vespertinos galos que se encargaron del tema. La denunciante era nada menos que peruana, se llamaba Ivette Santa María, de tan sólo veintidós añitos, reina de belleza y bailarina. Había sido trasladada a ese remoto país con la finalidad de promocionar un concurso de belleza pero le sorprendió un intento de violación y secuestro. Pues bien a su retorno luego de denunciar, exigiendo de por medio una reparación civil escandalosa, contó que inesperadamente el presidente aludido resultó al lado suyo frotándose las manos y entornando los ojos y que relamiéndose apretó un botón cuando de inmediato apareció una mullida cama redonda ahí en su despacho del palacio de Libreville. ¿¡Cómo olvidarlo!? Dado ya el forcejeo mutuo, ambos sin entender palabra alguna porque no hablaban el mismo idioma de la seducción, él la habría forzado; pero ella que ante la desesperación tenía el nervio severo del amor en la memoria de su novio -quien cándido la esperaba en la fachada- se deshizo del presunto violador. A grandes pasos cruzó las elegantes salas y cinematográficamente trató de escapar entre las ráfagas de metralla a quemarropa; sin embargo esta Schehrazada peruana afirmó que insistió en su fuga y escabulléndose de los tres francotiradores se lanzó por entre la tupida maleza de los jardines del palacio pero que poco antes de llegar rampando a la puerta de salida un par de fornidos agentes de seguridad la apresaron y la llevaron otra vez a los aposentos del presidente quien ordenó que la mantuvieran secuestrada. Y hasta hubo una respuesta y comunicado oficial a nivel internacional de la Presidencia de la República de Gabón. La reina peruana hoy olvidada para siempre valiéndose del Rey Schahriar gabonés nos hizo el cuento de las mil.&lt;br /&gt;¿A qué obedece la memoria? Por qué retengo cierta escena de la película Tinta Roja, filmada por Pancho Lombardi; el bar El Cordano adonde nunca he entrado pero donde si mal no recuerdo me contó Oswaldo Reynoso que José María Arguedas presentó Los Inocentes; la escuela de Bellas Artes; la vista alimón de la Bajaba de los baños de Barranco con algún amor que ya olvidé; gran parte de mis evocaciones de infancia; ciertos cuadros de Tilsa Tsuchiya, quien en los años sesenta se convirtió en una personalidad de la pintura peruana; la sinfonía doliente de Raúl García Zárate, gran y talentoso músico peruano que escuché con frecuencia en mis años mozos; una entrevista a Chabuca Granda realizada por Joaquín Soler Serrano. La figura de Felipe Pinglo, algunas fotos de Martín Chambi, la Quimera de oro de Charles Chaplin, los grabados de José Sabogal, a Igor Stravinski, el famoso Diario de Max Aub y Memorias de Ultratumba de René de Chateaubriand, la farsa editorial de El diario de Ana Frank, el "No me quitte pas" cantada por Edith Piaf y tarareada por mi primera esposa en auténtico francés. ¿Por qué rememoro a la divina Greta Garbo o Liza Minelli en su papel de Sally Bowles en Cabaret, al escritor Antonio Salinas mencionando a Isadora Ducan? A mi entrañable compañero de Residencia Universitaria, un auténtico héroe del Cenepa y feroz suicida, la batahola indecorosa entre andinos y criollos en España y el Perú, los apócrifos estruendos de Alfredo Bryce Echenique, las novelas 'selváticas' de Mario Vargas Llosa, la insurgencia de Juan Santos Atahualpa, y, la revolución social de los domingos porque este es el día en que uno menos debe escribir y por eso mejor hago un alto y me marcho, no sin antes decirles que si alguien se acuerda de usted a falta de artículo es quien suscribe estas líneas. Adiós.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-400863734797540084?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/400863734797540084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/quien-se-acuerda-en-este-mundo-loco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/400863734797540084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/400863734797540084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/quien-se-acuerda-en-este-mundo-loco.html' title='Quién se acuerda en este mundo loco'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzSHce1PpI/AAAAAAAAABU/jJpb8S8_APE/s72-c/36-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-654191734659084528</id><published>2009-05-02T15:52:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:50:22.065-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la celebración de la pobreza'/><title type='text'>Navidad, la celebración de la pobreza</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Navidad, la celebración de la pobreza&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331363814820972738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzPJI7GiMI/AAAAAAAAABM/YYYbtOVWq1A/s320/26462_Papanoelconsumo.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...canté cándido y 'creyente' alguna remota noche previa a la Navidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por la puerta abierta de la antesala, se ve un mozo&lt;br /&gt;con un árbol de Navidad y un cesto.."&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Casa de Muñecas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Henrik Ibsen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ven a mi casa esta Navidad." &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Muletilla de fiestas navideñas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera Navidad que recuerdo es cuando recibí un regalo diferente para mí; estaba entre una ruma de obsequios realizados por unos padrinos. Es la primera de la que me acuerdo y es también la que más recuerdo. No por la ofrenda, sino porque ese día los regalos dividieron el mundo en dos. El miserable donativo que me pertenecía fue abandonado en su lugar quietecito junto al árbol navideño y aún debe seguir esperando mi emoción feliz. Yo pensé que era lo más natural, que de vivir aquello siempre que llegara un veinticinco de diciembre los niños harían lo mismo que yo en toda la tierra: una navidad injusta no podía ser bendecida por nadie. Desde mi lejana infancia siempre fue una característica de supuesta paz, perdón y solidaridad casi ostentosa en donde el más pudiente y solvente daba su computada ofrenda al desposeído, amén de "purificar su espíritu"; llegadas las bienaventuranzas aquel podría recibir quizá el descargo de la injusticia o el premio por el sufrimiento impuesto. "¡Dios mío, perdónalos, porque no saben lo que hacen!", rezaba un párrafo de la Biblia, que no leían. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HGryHn9PCv8&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/HGryHn9PCv8&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bien se podría decir, casi eufemísticamente, que quien vive en pobreza es predicación viva de un Cristo que simboliza nervio e impulso, liberado de esa esclavitud material, lejos de la avaricia, ligero de equipaje en este mundo efímero, sabio descendiente de Dios, prototipo vital, un ser consciente de que la sujeción material también está impuesta a la ley de la muerte, llamado a la expectativa de la resurrección a una vida eterna. No, no hay que dejarse engañar. Muchos feligreses en estas fiestas al escuchar al párroco de su iglesia decirles que se alegren de ser pobres porque es una manera de ser "elegidos" -que la pobreza a la que se refiere el evangelio es la de ellos ya bienaventurados y seguros de vida eterna y predilección divina-, no se creen ese cuento que ya huele a naptalina o formol del siglo pasado. La pobreza no es ningún don ni prueba celestial sino más bien producto del desorden social, el desequilibrio económico y una muy injusta distribución del poder que encarna una lacerante opresión inmerecida e indigna.&lt;br /&gt;Vivir la "pobreza evangélica" quizá sería proclamar esa esperanza auténtica, silenciosa pero dinámica, una opción digna de vida y debida. Aquella a la que se refirió Jesucristo: "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos." Es la de quien se abandona a la capacidad de acoger incondicionalmente al género humano. Todo cristiano debería reconocer esa relación divina como gracia propia y no prédica de un Cristo crucificado sino lleno de vida, esperanza, fuerza y sabiduría.&lt;br /&gt;Hace algunos años un alumno un tanto irreflexivo haciendo alusión a la opulencia navideña de su familia deseaba a otro que pasara en soledad las fiestas navideñas. La estolidez de la pubertad, la vacuidad de conciencia era no menos que el reflejo de su indefendible sosería espiritual familiar. Estos niños-bien dados a la irracionalidad no tienen necesidad de hacer frente a la penuria, la inseguridad o la insatisfacción de las necesidades elementales; pero en este valle de lágrimas donde miles de jóvenes de su edad que no tienen un padre solvente y mueren literalmente de hambre hay también niños estoicos o cínicos que sin saberlo viven con esa sonrisa de felicidad que no otorgan las posesiones personales de alarde, así y todo no sufren muchas de las consecuencias de ciertas carencias del pudiente. Viven como si fueran ricos dando forma voluntaria y bien intencionada a esa "pobreza" durante toda su vida. Y hasta cierto modo a veces es un privilegio pues ello da lugar a una racionalidad meritoria y sensible constituyendo sin duda un pilar de acceso a las aspiraciones humanas superiores. Pero igual, no hay que dejarse engañar.&lt;br /&gt;Hay quienes sienten llegar la Navidad con recelo y esa extraña sensación de catástrofe, y, también es verdad que otros enfatuados en una enorme manipulación consumista y comercial en el mundo entero embargan sus preocupaciones en conseguir clandestinamente el más estruendoso fuego de artificio, algún juguete chino o americano, pequeñas linternitas de colores, el más sabroso pavo o pollo horneado, tarjetas musicales, campanitas graneadas de oro, guirnaldas relucientes para los enormes árboles llenos de esferas coloridas, y, papel satinado de verde, cerámicas de becerritos y Reyes Magos para el más llamativo nacimiento ante el fondo musical de repetitivos villancicos o la risa sarcástica de Papá Noel que no restan las angustias por conseguir dinero para solventar la fiesta más apocalíptica del año que llena las calles de borrachines que providencialmente celebran lo que no creen o no han creído nunca, en una festividad que resarce a los desplazados: la abuela a la que ya nadie escucha, el huérfano a quien jamás se invita a casa; esa hipocresía a flor de piel que no es extraño que al día siguiente los noticieros den cuenta de un estruendoso número de muertos por riñas ni tampoco que los niños en quienes se patrocinan las celebraciones terminen por abominar la Nochebuena.&lt;br /&gt;La Navidad no era -¿Y usted qué dice? ¿Ahora ya lo es?- fruto de la fe ni de la esperanza, sino más bien una suerte de ligereza de equipaje, la exaltación de un día de pobreza y riqueza, ambas un tanto insulsas, aunque una más que otra. Después ya la pasamos solo mi madre y yo, mi madre lloraba y sus lágrimas parecían imitar los estridentes estallidos de los cohetones que coloreaban nuestro cielo de la algarabía chimbotana. Yo creo que lloraba de lo felices pero pobres que éramos, porque nosotros éramos pobres-pobres de solemnidad y conmemoración en aquel Chimbote de regalos externos por familias ricas a familias pobres como la mía, que vivía sin alfombras, pero feliz entre tanto cariño y panes benditos. Luego ya prósperamente preferimos los tamales o pierna de puerco preparados por la vecina Jova, yo las conversaciones con mi abuela Juana, mi madre la mirada tierna a ambos, y, no pudimos escapar a cada júbilo real de aquel presente vertiginoso evocado hoy en este día a este lado del mundo en conmemoración. Felizmente ya no le creo al párroco de la abandonada iglesia de infancia allá en Chimbote como cuando en plenos años ochenta frente a un árbol navideño -resplandeciente de guirnaldas, bolas, velas y estrellas luminosas que en nuestras casas no teníamos- canté cándido y 'creyente' alguna remota noche previa a la Navidad. Ahora al cabo de los años yo sí me atrevo a escapar, y, en estos días de consumismo frenético he decidido ir con mi mujer de vacaciones.~&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-654191734659084528?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/654191734659084528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/navidad-la-celebracion-de-la-pobreza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/654191734659084528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/654191734659084528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/navidad-la-celebracion-de-la-pobreza.html' title='Navidad, la celebración de la pobreza'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzPJI7GiMI/AAAAAAAAABM/YYYbtOVWq1A/s72-c/26462_Papanoelconsumo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-6846923184502860528</id><published>2009-05-02T15:47:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:52:08.526-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El mago frágil'/><title type='text'>El mago frágil</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;El mago frágil&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331362449963662082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 221px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzN5sbwuwI/AAAAAAAAABE/E9OydNf7-hA/s320/suicidio.png" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...se suicidó hace dos días en plena función.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Era domingo como hoy cuando lo veía, mientrasf los vecinos del conglomerado habitacional donde vivía competían con sus potentes equipos musicales y cantaban los populares estribillos de cumbia loretana. Casi imperceptible se escabullía el delgado e inquieto esposo del matrimonio más joven de los que habíamos decidido habitar ahí. Vestía de negro, llevaba un pin de naipes en la solapa. Jesús Condori Malpartida, mago de profesión, artísticamente "Beethoven" decía no estar lejos de David Blaine o el mismo Copperfield, es más quería ser el mejor del mundo. Yo no sabía si estaba presente o era uno más de los posibles trucos de magia a que nos tenía acostumbrado el cable y que bien podría ser patrimonio también de un huanuqueño como él.&lt;br /&gt;Su centro de trabajo era cualquier portal de mercado donde solía reunir a una muchedumbre, decenas de curiosos, jóvenes y niños, que terminada la función lo seguían por las calles y le pedían autógrafos. Una mañana lo acompañé como utilero a una de sus funciones y me percaté que su labor en realidad consistía en intrigar, primero, y entusiasmar, después. De inmediato presentó a Sufi una mansa paloma blanca, la cual podía atravesar vidrios, tal vez paredes como si se tratara de un ánima. Hacía tocar al público los objetos que usaba para hacer ver que no era un truco lo que iba ha realizar. Enseguida Sufi, atravesaba el vidrio como impelida por una fuerza sobrenatural. Un halo de misticismo rodeó el acto aquella vez y el aleteo de la paloma al otro lado del vidrio rompió el silencio después del desconcierto y el ferviente aplauso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/EgkCinM-Zf4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/EgkCinM-Zf4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Boquiabierto como me quedé, estuve a punto de tomar la palabra, elogiarlo ahí mismo, sintiéndome como un personaje de &lt;em&gt;La Strada&lt;/em&gt; de Fellini; pero había que cuidarse no iba a ser que de otro soplido desaparecíamos de pronto, cuando de refilón aparecía otra paloma de entre sus dedos, mientras ante nuestra vista inquisidora en un santiamén había hecho desaparecer colorados pañuelos de un solo movimiento. El asombro seguía y se quedaba ahí por unos minutos. ¿Cómo lo hizo? "Siempre trato de hacer lo imposible", me dijo esa vez. La magia, era su fuente de vida, su profesión y como buen mago siempre trató de hacer lo imposible para vivir en este país, nada más difícil y complicado. A duras penas hubo aprendido el arte de hacer aparecer dinero de su profesión como si fueran los pañuelos, cartas, monedas, bolitas que fluían por entre sus dedos como agua; y, así fue adquiriendo destreza, venciendo errores y vicios un día ya no sabía donde se encontraban. Sus manos habían logrado ser más rápidas que su vista. Fue una lucha contra el espejo.&lt;br /&gt;Se vino desde su natal Huanuco a estudiar y a conseguir un "futuro mejor", porque en provincia sólo estaba destinado a perecer entre chacras y trabajar para otros. Una noche viendo un especial en la televisión, un tipo en traje de etiqueta enlazaba y desenlazaba enormes aros mágicos. Allí mismo decidió ser un mago como el hombre de la televisión. "¡Seré mago!", exclamó Jesús y se lo contó a su señora. Ésta un tanto conmovida, esperando otra solución al coste familiar, le dijo no conocer ninguna institución que se dedique a contratar magos, que mejor era invertir el poco dinero que aún les quedaba en estudiar; pero él no hizo caso y pensó que hizo una muy buena elección. Hasta que una tarde decidió salir a la calle a trabajar y la perseverancia terminó por hacer de él un mago. Dejaron la casa de su tía adonde habían llegado como inquilinos. No se desalentó. Porque él había renunciado de estudiar por falta de recursos económicos y el embarazo de su señora seguía. Desde aquel entonces la magia se convirtió en una pasión para él.&lt;br /&gt;En su habitación alquilada vivía con su señora y su pequeña hija. De gustos refinados era el único vecino que escuchaba música de cámara, aunque no negaba escuchar todo tipo de música por razones laborales, tenía libros y coleccionaba revistas de magia, que yo desconocía. Siempre tuve la impresión de que Jesús Condori Malpartida ese muchacho que era mi vecino, de veinticinco años de edad y dos de estar haciendo las veces de mago, que todos los días en algún mercado de Lima despertaba la emoción y alegría de las amas de casa y regresaba a su hogar con algunas monedas para poder mantener a su esposa y su hija que lo esperaban con la certeza de que había hecho mucho más para ser feliz tras la lucha para sobrevivir, era una alma sólida, pero me equivoqué. Jesús con esa terquedad apasionada con que se pasó un año entero frente al espejo entrenando el difícil arte de hacer desaparecer las cosas, se suicidó hace dos días en plena función. Ha dejado una carta a la humanidad que me ha mostrado la desconsolada viuda. ¡Maldición! ¡Increíble!&lt;br /&gt;El país está lleno de esas muestras, seres que sobreviven a duras penas, con sueños pero sin dejar apenas memoria y caminan por las calles en busca del sustento diario sin saber si lo conseguirán y a pesar de la sonrisa ante tan inadecuado contraste insoportable que es la existencia peruana. Es verdad, parece una canción de Violeta Parra, un pasaje literario de &lt;em&gt;Opiniones de un payaso&lt;/em&gt;, una novela de Henrich Böll, e incluso de &lt;em&gt;Hambre&lt;/em&gt; esa otra genial novela de Knut Hamsum, pero en realidad por la procacidad tintinea fuertemente a literatura light, ésa complacencia de algunas generaciones jóvenes. Y es que la condición social de nuestro país de pronto se ha convertido [¿desde cuándo?] en muy mala literatura de una crudeza atroz e inhumana; pero es verdad la vida peruana está así liberadamente cargada de un simbolismo tan indudable que resulta redundante hacer hincapié en él, y, finalmente, por eso mejor uno funestamente se calla, porque no sólo ocurre en los portales de los mercados de los barrios suburbanos, a plena calle sino también en todo el mundo y se toma con esa falla programada de indiferencia infame en lo que suele pasar al lado, sin siquiera percatarnos.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-6846923184502860528?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/6846923184502860528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-mago-fragil.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6846923184502860528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6846923184502860528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-mago-fragil.html' title='El mago frágil'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzN5sbwuwI/AAAAAAAAABE/E9OydNf7-hA/s72-c/suicidio.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-7851515584401487383</id><published>2009-05-02T15:36:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T16:54:10.945-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolero en cuatro tiempos'/><title type='text'>Bolero en cuatro tiempos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Bolero en cuatro tiempos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331359875011200914" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzLjz_QR5I/AAAAAAAAAA8/oUKHfBzHmbc/s320/20070923044223-amores-que-matan.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...las abandonas creyendo que ensombrecen tu vocación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;Lugares y vivencias, mutua relación que remite a una plaza, una calle, un muelle, una barandilla como mudos testigos de la historia y el acontecer. De pronto uno se adentra en añoranza de tal o cual persona o suceso, de inmediato surge un lugar y su tiempo como referencia que los contiene. Así una mujer puede ser la brisa marina tras la isla, el tamborilleo de las olas en el malecón, las crispadoras luces de las embarcaciones zangoloteando en la mar nocturna del puerto o quizá el estertor del sol en la nostalgia de la tarde. Lugares, vivencias y detalles, pues en el caso de la persona amada, la nostalgia no viene sola, son sus gestos, su olor, una rosa, unos labios, su figura a contraluz.&lt;br /&gt;Así el recuerdo lleva a lugares y circunstancias sin tiempo, a reproducciones que la lejanía embellece o estropea, a rastros y huellas. Por tal lugar pasó mi amada, en este otro murió un héroe, aquí juramentó el revolucionario. Los lugares siguen allí, abandonados al tiempo y diluidos de aquel soplo vital que les dio vida, obedeciendo ahora a este su otro vivir. La historia fluye y se pulveriza.&lt;br /&gt;Cuántas son las veces que me he visto recorriendo una calle, un malecón, una avenida, visitando un remoto restaurante y me dicho a mí mismo embarcado en la memoria: aquí conociste a tu antigua mujer, por aquí caminaste rumbo al colegio, aquí jugueteabas de niño, allí en ese hotelucho amaste a una enamorada, por aquí vagaste cuando eras un desventurado estudiante. Estas calles te pertenecen. Este lugar eres tú.&lt;br /&gt;Igual suerte corren los objetos personales, tal libro perteneció a un ancestro: el baúl de la abuela, el velador de mamá y demás cosas se van deshojando en el tiempo como sus dueños; mas lo que de éstos queda son sus actos y dichos: su obra a través de la memoria y el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9CfIY-yzVxE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/9CfIY-yzVxE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;¡Ja! En el transcurso de tu vida estás en busca de la mujer total que se entregue absoluta y únicamente a ti, que acepte tu pasado, te comprenda y se esfuerce por una mutua armonía amorosa entendiendo tu profesión, comprendiendo tu inestabilidad. Y te das con mujeres de toda laya: bellas, bellísimas y a todas siempre les falta algún ingrediente. Pasado un tiempo las abandonas creyendo que ensombrecen tu vocación, tu destino, así vas sumando mujeres, amoríos. A todas les cuentas tu vida, tus miserias y cuando te percatas ya no están a tu lado; permanecen regadas por allí vagando por los corredores del mundo, gozando plácidamente de las bondades del amor, olvidadas de ti. Y, tú, solitario, abandonado recordándolas todo el tiempo con suma nostalgia y profunda tristeza. ¡Estúpido!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;Me paso ordenando todo para escribir, preparando el momento preciso como una conquista, postergando citas, fiestas, reuniones, evitando amistades, arreglando el ambiente, la música (que tiene que ser clásica, cuando hay bulla), eludiendo responsabilidades, todo tipo de romances, amoríos y hasta lecturas. Llegado el momento, a la hora de la verdad, rodeo a la máquina, la miro con miedo y desprecio, casi con un cierto temor; me invento ocupaciones y tareas hasta que al final me planto allí, como llevado por una fuerza extraña. Luego de tanta lucha y esfuerzo casi sobrehumano, permanezco sentado allí mirando por la ventana, contando las teclas, recordando a mis mujeres, las ciudades que conozco y no escribo nada por horas hasta que brotan retoñitos deformes, como éste.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;4&lt;br /&gt;A veces sin explicación alguna se apodera de uno una terrible nostalgia por lo remoto y su acontecer. Conmociona el alma la propia suerte, el destino. Es dificilísimo soltarse de ello. Desde esa óptica puede que el recuerdo sea realmente un verdadero castigo. Jamás uno olvidará sus días felices o inciertos, sus amores o deslices, sus creencias u opciones, sus amigos o enemigos, sus soledades y sufrimientos, en fin, su vida con todas las circunstancias y accidentes que le toco vivir y que frecuentemente la hacen desembocar en una sordidez cada vez más detestable y pestilente. De pronto sin motivo aparente surge una idea o un recuerdo, que es el origen de una sucesión de ideas y recuerdos y hasta de algunos deseos que bien podrían desencadenar en un accionar totalmente diferente de la idea que originó el desenlace. Incluso de naturaleza maligna, como un asesinato, un suicidio u algún otro más desastroso aún. Surge, entonces, la farsa divina y su posibilidad excelsa. Antesala de la soledad rotunda. Sin embrago media la elección entre pegarse un tiro o escribir.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-7851515584401487383?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/7851515584401487383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/bolero-en-cuatro-tiempos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7851515584401487383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/7851515584401487383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/bolero-en-cuatro-tiempos.html' title='Bolero en cuatro tiempos'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzLjz_QR5I/AAAAAAAAAA8/oUKHfBzHmbc/s72-c/20070923044223-amores-que-matan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-6833927616234067638</id><published>2009-05-02T15:30:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:05:40.913-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='LOS DURMIENTES'/><title type='text'>Los durmientes</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;LOS DURMIENTES&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331358122542037634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 231px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzJ9ziC-oI/AAAAAAAAAA0/sgk9ViieSCI/s320/sueno.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;em&gt;Los sueños de la razón&lt;/em&gt; de Francisco de Goya&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;A Zabulón enamorado&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El profesor no sabía ni remotamente lo sospechaba: era un maestro de rompe y rasga con recetas geniales e inigualables en el difícil arte de la cura del insomnio. Bajito, de pancita prominente, diente de oro, gruesos lentes de botella y sumergido todo el tiempo en un perpetuo ternito plomo como en un morral, todos los martes a la hora exacta aparece jalando, apenas, un maletín que revienta, donde guarda cuidada y celosamente seleccionados los alborotados tratados del sueño. Pocos son los que logran verlo cuando cruza de un sesgo el pasadizo. El salón permanece, clase a clase, atiborrado de pobres y sufridos insomnes reunidos de todas partes, que incluso pugnan tras la puerta como aves por ingresar y ganar el primer asiento, zona preferencial para lograr la tan ansiada y reparadora siesta que han venido buscando por decenios. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/MDtcidMR_6I&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/MDtcidMR_6I&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todos duermen, incluso él (un gran dormilón, según sus propias palabras). De pronto hecha un profundo bostezo lagrimeante, luego otro y otro, hasta que al final también logra sumergirse y recuperar las noches que perdió en un inconfundible cabeceo. Todo tras los gruesos lentes oscuros para evitar ser descubierto y arriesgar la plaza. De vez en cuando aparece la guadaña de la pesadilla y uno que otro alumno suele gritar o tal vez hacerle una pregunta recientemente improvisada en los vericuetos de su flamante sueño. El somnoliento profesor que recién acaba de despertar, resuelve tal inconveniente con un bostezo profesional o recurre a sus apuntes y, una vez más, el alumno se adentra en una profunda modorra, hipnotizado como por arte de magia.&lt;br /&gt;La circunstancia hizo que el alumno más fuerte del salón jamás asistiera. Era el más fuerte y osado, por ello, en su clase primera e inagural, todos los transeúntes, los enterados al momento y otros le apostamos previa unánime cuota a que no resistía diez minutos la pedagógica cura del genial profesor; pero aquel alumno fortachón también cayó vencido en las impostergables redes de la hipnosis magistral y luego transitó, antes de lo previsto y muy rendido, por las elevadas cumbres del ensueño. Perdimos. Nadie pudo lograrlo, nadie pudo vencer. El secreto quizá sea sorprendentemente el ensueño del amor: mirar desde la ventanilla que se dibuja en la puerta semejante espectáculo de durmientes ante su maestro hipnotizador, y que entre ellos se encuentre la amada como única testigo del amado –o viceversa- y del mundo de sueño que los rodea. O matar al profesor con toda suerte de hierbas e infusiones, o, en última instancia todo un frasco de pastillas para el sueño.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-6833927616234067638?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/6833927616234067638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/los-durmientes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6833927616234067638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/6833927616234067638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/los-durmientes.html' title='Los durmientes'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzJ9ziC-oI/AAAAAAAAAA0/sgk9ViieSCI/s72-c/sueno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-1945772688449988793</id><published>2009-05-02T15:21:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:06:31.855-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PABLO GUEVARA'/><title type='text'>Dedicatoria a un poeta</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;DEDICATORIA PARA UN POETA&lt;br /&gt;Ha muerto Pablo Guevara uno de los poetas más destacados&lt;br /&gt;de la Generación del 50&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331356500550460610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzIfZJHpMI/AAAAAAAAAAs/i_rCy5fq3yg/s320/20080604-Guevara.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;El poeta Pablo Guevara en el hospital&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;"Sigo creyendo que es un milagro que en un país &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;como el Perú existan tantos poetas"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;PABLO GUEVARA&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pablo Guevara Miraval (1930- 2006), fue un apasionado del cine, pero sobre todo, un destacado poeta de la Generación del 50, esa estirpe de literatos peruanos que, aunque, un tanto olvidada sigue cosechando discípulos. Cómo olvidar ese poema Mi padre, un zapatero de Retorno a la creatura, (Madrid 1957), que había leído en una antología cuando yo aun estaba en el colegio y no me imaginaba que algún día conversaría, estrecharía la mano y haría buenas migas con el poeta. El poema inicia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tenía un gran taller. Era parte del orbe.&lt;br /&gt;Entre cueros y gritos y sueños y zarpazos&lt;br /&gt;él cantaba y cantaba o se ahogaba en la vida.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VQjYUKMc7wo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/VQjYUKMc7wo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo conocí, en la Universidad de San Marcos, lo espiaba de lejos; pero poco a poco me fui acercando y cierta vez con el poeta Bayona Mejía entramos como alumnos libres a sus clases en las inmensas aulas de Letras. Navegando en el patio y el amable licor como un reino sin fin.&lt;br /&gt;Didáctico, ameno, conversador y anecdótico dictaba el curso-taller de ‘teatro y guiones literarios’ a unos cuantos muchachos que soñaban con adquirir sus diplomas para cuanto antes hacerse profesores de literatura y que distraídos por la fiebre del mundial de Francia 1998 escuchaban los partidos por walkman, cuando declaró que no conseguía comprender por qué en el Perú los autores (que venía de ‘autoridad’, nos dijo, lo recuerdo muy bien) no eran estudiados ‘de la forma que deberían serlo’. Fue bueno, y yo lo supe a pesar de las ruinas que alcancé a acariciar.&lt;br /&gt;Desde aquel entonces siempre me pregunté porque él no aparecería publicado en las revistas literarias como La Gaceta del Fondo de Cultura Económica de México o la célebre Sur o incluso en la prensa nacional, donde sí se podía encontrar poemas o escritos de un Whesphalen, Ribeyro, Eielson, Sologuren o Blanca Varela. Entre los poetas peruanos de esa generación que tuve la suerte de conocer, él siempre tuvo ese carisma, gracia, don o generosidad que no he sabido encontrar en otros a los cuales he entrevistado u intimado; había ganado el Premio Nacional de Poesía en 1954 y fue precisamente hasta ese año cuando ganó el COPÉ de 1997 con Un iceberg llamado Poesía, publicado al año siguiente por Petroperú, y, que es una expresión de protesta y rebeldía ya que el silencio poético transita por su obra desplazándose en la inmensidad de una tenebrosidad friolenta y se estrella en colisión con ese ‘iceberg llamado poesía’. Fue pobre como muchos, luego creció y creció rodeado de zapatos que luego fueron botas.&lt;br /&gt;Admirador de Juan Rulfo y del misterioso surrealista francés de origen uruguayo el Conde de Lautréamont quien pretendía que la poesía fuera obra de todos, el autor de Retorno a la creatura había permanecido en una especie de cura de silencio, y, como Westphalen y Eielson llevaba ya cerca de treinta años desde la publicación de su último poemario. Muertos ya casi todos los poetas de su estirpe, él esperaba que este siglo sea surrealista y surrealizante, capaz de explorar los caminos aún vírgenes de hombres originales con nuevas expresiones, y, más bien por ello en contrapartida a su silencio se había entregado a la enseñanza confiado que en la juventud flameaba aún la esperanza; por eso aleccionó hasta donde pudo en San Marcos cuando sufrió hace poco ese último vahído ahí en plena clase. Gran monarca su oficio, todo creció con él: la casa y mi alcancía y esta humanidad.&lt;br /&gt;Y cabe señalar que aquella su generación, más prudente que esta que renegó de algún laurel que el poeta obtuvo, fue más bien partidaria de un mutismo locuaz entre un poemario u publicación y otra; sin embargo en el mes de julio recién pasado para el cierre de la XI Feria Internacional del Libro en Lima, Pablo tenía mucha expectativa en conocer personalmente a cada uno de los poetas jóvenes que publicaban el libro Generación del 2000? [muestra de poesía joven] para el cual escribió el prólogo y aceptó la presentación a la que no asistió precisamente por problemas de salud. Algo fue muriendo, lentamente al principio su fe o su valor, los frágiles trofeos, acaso su pasión.&lt;br /&gt;Así mismo, una declaración que hizo Pablo, conocido como el ‘Poeta joven del Perú’, cuando fue invitado a la Feria del libro en México en el 2005 donde nuestro país era el participante de honor, aludiendo quizá a un Sthendal, un Faulkner o entre los poetas a un Juan Gelman, que lo habían incluido “por viejo”: es decir por la perseverancia y con un tanto de ironía afirmó que ese era su último viaje al extranjero y luego nomás ya vendría uno más lejano. Por ahí sobrevive una foto con él, en la celebración de una fiesta literaria. Algo se fue muriendo con esa gran constancia del que mucho ha deseado. Y se quedó un día, retorcido en mis brazos.&lt;br /&gt;Su muerte ha provocado una conmoción sentida de pesar y cariño en el ambiente cultural, una de las más genuinas que hayan tenido lugar. Cuando supe por un e-mail múltiple con carácter de urgencia que el paternal Pablo estaba muy delicado de salud y que necesitaba donaciones de sangre, me dije que si muriera perderíamos con él en estos taciturnos días algo que quizá ya no vuelva a presentarse en nuestra vida de ‘escribas’ de esta tierra: la honestidad literaria, el idealismo y la elegancia. Pablo ha muerto. Así advierto a algunos años que tengo en esta ciudad de la que no puedo escapar, que caen ciertas personas queridas que yo conocí: narradores, poetas, amigos; ay, cómo se pasa la vida y cómo llega la muerte, tan callando. Ahí estuve solo con él a las dos de la tarde junto a su féretro en el salón de grados de La Casona: Raíz inolvidable quedó solo y conmigo. Nadie estaba a su lado. Nadie. ~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-1945772688449988793?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/1945772688449988793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/dedicatoria-para-un-poeta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1945772688449988793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1945772688449988793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/dedicatoria-para-un-poeta.html' title='Dedicatoria a un poeta'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzIfZJHpMI/AAAAAAAAAAs/i_rCy5fq3yg/s72-c/20080604-Guevara.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-2226966052928442525</id><published>2009-05-02T15:12:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:07:51.127-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MIS CUADERNOS AZULES'/><title type='text'>Mis cuadernos azules</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;¡MIS CUADERNOS AZULES,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a name="_Toc187924858"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;PRONTO LLEGARÁ &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;LA PRIMAVERA!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331353747541403026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 271px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzF_JYnJZI/AAAAAAAAAAk/GTWlDqVriA0/s320/untitled.bmp" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;...y entonces me quedé sin trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Decía Alfredo Bryce Echenique en sus &lt;em&gt;Antimemorias-Permiso para vivir&lt;/em&gt; que efectivamente el escritor es la quintaesencia de la vagancia. Vago y sin dar golpe, hasta que después de miles de tropiezos por fin puede uno ya sentarse a trabajar (que en el Perú no es más que un sinónimo de travagar); y eso que escribir no sería de ningún modo más que una justificación propia, y, conociendo la insatisfacción artística del ‘escritor de raza’ ante la exigencia pecuniaria de la mujercita-mártir que acompaña al artista-promesa casi me quedaba sin mi madre. Con la costumbre de dejar todo; pero todo, absolutamente todo para última hora, aún las tareas más atractivas, por lo ordenado dentro del desorden en jerarquía placentera y así pretender la posibilidad de dar golpe o morir como Proust queriendo que abran las ventanas, no escribía absolutamente nada.&lt;br /&gt;Ante tanta postergación me casé con M.. Claro y ella, al poco menos de un año, que tantas veces había visto en el escritor en ciernes un entuerto a enderezar y tratando de rectificar ese mal hábito encarnado que se confundía con la vocación artística apenas si se llegaba al año intentó, razonablemente, la separación, pues el gran artista era el gran obstáculo para el futuro de ese gran escritor que debía llegar a ser si escribía disciplinadamente y con horarios milimétricamente calculados, además de contribuir puntual al sustento del incipiente presupuesto familiar; y entonces me quedé sin trabajo. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/20cH30WXtFE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/20cH30WXtFE&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y como los expertos decían que no hay que desesperarse, con mucha paciencia y tesón comencé a ayudar primero a mis amigos escritores, desistí de cualquier intento político para no agrandar el obstáculo y seguí una serie de consejos prácticos, esos que son la panacea universal para todo incluido la creencia en lecciones prácticas, culpando hasta ya casi mis ancianos padres, mi bajo nivel de autoestima o un notorio temor al fracaso en lo literario.&lt;br /&gt;Hay quien dijo que significaba un estímulo psicológico, necesario y equilibrante el hacer todo a última hora y que de suceder el divorcio o buscaría una mujer que me impulse todo el tiempo en una especie de simbiosis natural o pasaría irremediablemente y sin perdón por una suerte de cadena intermitente de separaciones y divorcios al tanto que descubrirían mi verdadero temperamento de eterno escritor en ciernes. Desempleado, flaco y deprimido sufrí mi primera separación a la que mi madre acudió tan sólo como observadora de dictámenes contundentes que empeoraban la situación y claro organicé archivos, empecé lecturas, terminé otras, tomé interminables tazas de café, limpiaba la habitación, mis dos escritorios, ordenaba mi biblioteca, sin dar golpe en lo importante hasta que me decidí.&lt;br /&gt;Pero no faltaba la vecina, el amigo, la necesidad, la visita, el vendedor. Vivía entonces en Lima norte en la casa-cuarto que había adquirido en concesión con el dueño, un personaje por lo demás extrañísimo, que se creía ‘Inka’ y lo era, soy testigo; mientras tanto yo dictaba clases e intentaba escribir mi primera novela; pero la fuerza imponente de voluntad se veía mellada por la bella vecina que a cada instante concurría al profesor que necesitaba trabajo y terapia psicológica para salvar su maltratado matrimonio, su inusual conducta y su vida misma. Así que me sometí a un horario, intenté hacer escribir que es lo más útil que un escritor puede hacer, cuidando no retrasarme y aunque recordaba de cuando en cuando retrasar algo siempre, teniendo en cuenta que los domingos desde cualquier lugar del mundo, así hubiera guerras mundiales, siempre a la misma hora me comunicaba con mi madre, eso sí.&lt;br /&gt;Pero en fin, tratando de ganar tiempo al reloj cómo odiaba a los cinco relojes que había colocado estratégicamente en todo lugar visible de la casa-cuarto que en lugar de aliviarme me causaban esa ansiedad, terribles dolores de cabeza y jaquecas que se multiplicaban por semanas con sus días y segundos sobretodo cuando la vecina con todos sus atuendos, bellísima, llamaba a la puerta con tantas preguntas como sonrisas; y ante la sospecha egocéntrica de ambos la veía como un potente rival que estaba a punto de tirarle la puerta como lo había hecho con un pertinaz y sesudo exegeta bíblico, era ya un rival con todo sus atuendos que debía vencer, neutralizar o hacerla desaparecer estratégicamente como había sorteado a las mujeres más hermosas y más amigables hasta entonces, porque era el escritor dedicado total y absolutamente a su arte. Había conocido tantas hasta entonces pero mi enemiga ya traía presiones o halagos: buscaba deshacerme; y yo, que hasta entonces sólo hacía de cuando en cuando un sacrificio por mi mujercita la mártir por aquello de que por la persona amada hay que privarse de lo que a uno más le gusta y renunciar a ciertas ‘comodidades’, a regañadientes cedía al término de mi labor de escriba.&lt;br /&gt;Al borde del egocentrismo y por razones de convivencia propia, aunque era una mujer prosaica y casi un personaje decidí por la fraternidad amical tan mal entendida. En camino a una convivencia civilizada y de paz auténtica con M. afianzando todos los pilares del matrimonio, tan sonoros, hacían de la vecina una fiera con sus dos pequeñas hijitas tan bellas ambas, que me llamaban ‘papá’. Lo cual provocó sin duda que M. retomara a consideración su marcha atrás y por supuesto se fue, regresó y se volvió a ir con esporádicas visitas. Y aunque pensaba fiadísimo que basta con hacer confianza y seguir adelante como había recomendado García Márquez alguna vez a un periodista amigo, me di cuenta que decirle al ser amado lo que uno siente para la mejor comprensión y no adelantarme a sacar conclusiones medio literarias y abandonadas a la fantasía, confundiendo la realidad con la ficción, era casi casi el camino adecuado, caminante no hay camino se hace camino al andar y seguir adelante; y claro la historia continúa; pero ya quedará para otra ocasión la nota en que, ustedes, sepan porque me separé definitivamente, me cambié de domicilio, conseguí un trabajo de sobrevivencia, tuve otros afectos -no precisamente con la vecina en alusión sino con su bellísima y joven hermana, y algún otro romance por ahí-, y, al final yo siga sin saberlo; por lo pronto veo además con aprensión en uno de los relojes que no me queda sino unos minutos para una cita con ésta última y por ello le digo adiós a mis lectores y me voy en búsqueda de mi nuevo amor aunque afuera llueva inesperadamente. Hasta la próxima.~&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-2226966052928442525?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/2226966052928442525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mis-cuadernos-azules.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2226966052928442525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/2226966052928442525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/mis-cuadernos-azules.html' title='Mis cuadernos azules'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzF_JYnJZI/AAAAAAAAAAk/GTWlDqVriA0/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-8871539716357167432</id><published>2009-05-02T14:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:08:30.454-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ricardo Ayllón'/><title type='text'>Se nos muere el tío Richie</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;SE NOS MUERE EL TÍO RICHIE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Hora dolorosa en que nuestro amigo Ricardo Ayllón&lt;br /&gt;yace en un hospital limeño)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331351990338101202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 242px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzEY3Ssn9I/AAAAAAAAAAc/nTzyANYbO0w/s320/Dibujo.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;Ricardo Ayllón en su casa con su hija&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ff9900;"&gt;Micaela&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Esta crónica se publicó originalmente por Internet en enero del año 2004, el autor de la nota recibió por la misma, al borde de la madrugada de su difusión, una andanada de llamadas telefónicas (desde Los Ángeles, Madrid, París, Chimbote y Cuzco entre otras ciudades) e intercepciones a su correo electrónico, y hasta ciertas amenazas si no daba la versión de dónde se encontraba el escritor convaleciente o muerto. R. Ayllón sufrió acosamiento a toda hora de parte de familiares, escritores, amigos, conocidos y curiosos preocupadísimos, al grado que hasta en la calle hubo intenciones de comprobación tangible de su existencia; llegó a sentirse tan querido que lloró de la emoción a cada manifestación de solidaridad militante, haciéndose del cariño entrañable de sus mejores amigos. Hubo dolientes cartas, manifestaciones de pesar, testimonios de duelo y casi un cortejo fúnebre. Todo no pasó de ser una celada a los lectores y felizmente fue olvidado para siempre. Aquí la versión de la misma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;A RICARDO AYLLÓN lo conocí en una situación impresionante hace unos diez años. En plena celebración de la fiesta de San Pedro, en Chimbote, las barcas acostumbran a zarpar del puerto atiborradas de una muchedumbre que madruga para encaramarse entre las redes de la cubierta y ser partícipe de la misa conmemorativa en altamar a las siete u ocho de la mañana, o sencillamente darse una vueltecita tras la isla y ver el espectáculo. Allí se ve invocando al santo a madres con sus niños, viejos jubilados, familias enteras, parejitas de novios y demás. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/U3E6x8S2mcM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/U3E6x8S2mcM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En una de esas embarcaciones trabajaba yo haciendo las veces de vigilante y esporádico ayudante de cocina. Aquella madrugada el capitán, un piurano de ronca voz metálica, descansaba en el puente leyendo un periódico pasado con esa paz de viejo hombre de pesca, cuando escuchamos que abajo los tripulantes gritaban escandalizados. “Anda vete a echar un vistazo”, me dijo. Bajé y raudamente me escabullí por entre el gentío que abarrotaba hasta los topes la embarcación empujándose y gritando. Allí estaba.&lt;br /&gt;Recuerdo haberlo divisado desde la escalerilla cuando trataban de disuadirlo para que no se lanzara al mar embravecido. Al verlo por primera vez me dije: ¿quién es ese loco? Se encontraba a babor amenazando a todo el mundo con arrojarse al menor descuido si lo soltaban los tres hombres que fuertemente lo sujetaban. De inmediato cogí un cabo y arrastrándolo, marché hasta él. Sin decirle palabra se lo amarré a la cintura, y, casi con furia, le grité con todas mis fuerzas: “¡lánzate, pues!”, pensando que no lo haría; sin embargo contra todo pronóstico para sorpresa mía y de los presentes se arrojó ante el grito desesperado de las mujeres y el asombro de los hombres.&lt;br /&gt;Después supe que pretendía rescatar los originales de un poema suyo que habían extraído de sus manos fieros los aires del oeste que soplan detrás de la isla. Tal fue la suerte que si bien ya desleídos, los recuperó. Aún no usaba esos anteojos que agrandan enormemente sus ojos miopes. Estaba feliz aunque tiritaba de frío. Hubo que prestarle ropas. Así lo conocí.&lt;br /&gt;Por aquel entonces yo vivía prácticamente en el mar a la vez que leía como un loco a los franceses: Flaubert, Maupassant, Sartre. Un cuento de Maupassant nos llevaría a una larga conversación aquella vez. Cuando a los dos o tres meses un día me llegó una primera carta de él desde Lima hasta la misma barca y con ésta muchas más. No sé como haría el cartero o el remitente (nunca lo supe en realidad); pero la correspondencia siempre me llegó a la embarcación. Así me mantenía en cuenta de las nuevas publicaciones, revistas, novedades artísticas e invitaciones a alguna presentación o evento literario.&lt;br /&gt;Me enteré que en Lima hacía toda suerte de tentativas para subsistir desde redactor, corrector de textos, vendedor, desempleado, hasta encargado de cobranzas de un banco. Veo la cara destemplada de Ayllón cobrando ante la reiterada negativa de desahuciados tenderos venidos a menos o hablando de pagarés, cuotas o inflación, porque la única inflación que ha tenido en la vida ha sido la literaria. Siempre se habría sentido como desubicado en esas lides porque desde entonces él sí que era un escritor. Nos veíamos poco, pero nunca lo sentí lejos, aunque nos separaban las distancias yo hablaba con él en silencio releyendo su Almacén de invierno, libro breve, espontáneo, ingenuo pero intenso.&lt;br /&gt;Estoy convencido que Ricardo Ayllón tenía un cierto grado de irresponsabilidad para publicar profusamente y ser escritor, sin embargo me ha enseñado tanto siendo el más honesto de los escritores con los cuales he tenido la fortuna de encontrarme en mi vida, él me demostró decidido que había en mí algo explotable literariamente. Me enseñó que con las palabras se podía hacer lo que a uno le venga en gana, que uno debía escribir a pesar de todo.&lt;br /&gt;En cada estadía temporal que tuvo en Chimbote recorríamos las pocas librerías de viejo que hay en esa ciudad y de cuando en cuando con total naturalidad robamos algún libro a los dependientes. Acostumbrado ya a su espíritu inquieto y algo díscolo alguna vez planeamos pintar unos mausoleos con nuestros nombres y fotografiarnos frente a ellos en el cementerio Divino Maestro, pero por suerte del destino reculamos con otros tres locos en la cebichería El Carro Hundido y luego de consumir más de lo necesario salimos volando ebrios sin pagar la cuenta.&lt;br /&gt;Cómo olvidar que en unos de esos viajes esporádicos a Chimbote me dio un curso completo de teoría literaria (a pesar que no había leído a Wellek y Warren) a base de gritos y a punto de ron y café al lado de los poetas chimbotanos en esas cantinas del Progreso (con Antonio Salinas esa vez, otra de esas raras especies que orbitaban la vida literaria con ese fervor que sólo se ve en los iniciados).&lt;br /&gt;Cuántas veces al borde de la madrugada, luego de la presentación de algún libro o revista, en esos cuchitriles de mala muerte adonde íbamos a caer con toda una jauría de poetas, bohemios, pintores, periodistas o curiosos -compartiendo las mesas con putitas, cafiches, rufianes o maricas borrachos-, cuando las cervezas y la fragosa noche habían evaporado el resto de cordura que aún nos quedaba, trató de convencerme a cachetada limpia que yo sí era un escritor y que si no escribía literalmente me agarraría a tiros. Yo le decía tembloroso: “sí, maestro”.&lt;br /&gt;Fue en la celebración del segundo o tercer año de la creación de El Universalismo -movimiento literario de pretensiones no sólo capitalinas sino universales, por ello bautizado así-, que él y otros desaforados crearon editando una revistita del mismo nombre, en que me hizo édito, luego de largas lecciones de obstinación. Lo cierto es que, sin su amparo, sería hoy alguien totalmente inédito. Sin duda el mejor profesor que jamás tuve, incluso en la universidad.&lt;br /&gt;Lo consideré como un padre literario, un hermano mayor, un guía, no sólo porque me inició en la literatura sino por esa “primera vez en Tres Cabezas” que contó con todo su aderezo en una crónica de un diario de la ciudad y recopiló en su Monólogos para Leonardo su libro de crónicas periodísticas, pues (para desmentir) una joven y bellísima prostituta me juró que con ella se iba a casar, que le había prometido montar una empresa de esa laya con sucursales por todo el litoral peruano e incluso parte de Chile o el Ecuador, con la pericia que ella tenía para los negocios, sólo para que él se dedique a escribir y ella a administrar misma matrona mona del principal y más grande prostíbulo del Perú que era el proyecto y que se llamaría Gran Chimú y sucursales S.A o algo parecido. Al salir pregunté a Ricardo sobre tal proyecto y él me aseguró que ella le daba ideas magistrales para sus poemas, le contaba toda suerte de bosquejos para cuentos, historias y habladurías de toda índole. Era su musa.&lt;br /&gt;Sin duda ha sido el amigo más entrañable que he tenido y el entrañablemente más amigo de todos mis amigos, pues lejos de codicias literarias él mismo me aconsejó venirme a Lima y tratar de ser escritor aquí. Sucesos que ahora pasados los años ya lo tenemos bien claro.&lt;br /&gt;Nuestra amistad ha resistido lo mismo a los silencios y ausencias que a la ciudad de Lima. Más de una vez hemos coincidido en algún retorno transitorio a Chimbote, y conversando sin dormir durante todo el viaje de madrugada he palpado su acentuado miedo a morir en un accidente. Hemos hablado de literatura sin respirar todo el trayecto. Una vez en una eufórica petición me rogó llorando con las manos desesperadas agarrando las solapas de mi chaqueta que le diga por favor ahora que íbamos a morir y que era la última vez que hablábamos cuál era el poema suyo de A la sombra de todos los espejos, su antología personal, que mejor me parecía, si han sido o no regados con el veneno diluyente de la literatura; le dije que sería imposible que el destino dispusiera que murieran “dos escritores” juntos sobre todo por ser contemporáneos, amigos y además paisanos. No le dije que en toda su obra hay poemas que seducen por su elaboración exacta y por los destellos que entregan al lector pues en ese preciso momento lo he escuchado recitar en latín jurídico transpirando a chorros de puro miedo cuando a chasquidos el motor se atoraba, roncaba, tambaleaba todo el ómnibus por las curvas de Pasamayo.&lt;br /&gt;Lector polígamo y voraz, Ricardo era el único amigo mío del que para recuperar un libro prestado debía de llevarle otro que sea más exquisito que el anterior. Así fuimos explayando nuestra amistad tanto en Chimbote como en la capital, intercambiando libros, leyendo y cultivando esa fraternidad tan honda como nuestra.&lt;br /&gt;Hace poco lo veía seguido; tan sólo hace unas semanas, en su última visita relámpago a Chimbote como premonición a todo lo que le acontece ahora, subió a una mesa y gritó: ¡viva la vida, carajo! Y qué decir si Ricardo ha seguido batallando desde sus escarceos contra la desidia, los codazos, las dentelladas y traspiés de la vida literaria de este país tanto con sus antologías (suyas como ajenas), El Ornitorrinco su esporádica revista por Internet y otras mil cosas.&lt;br /&gt;Ahora está allí unido a la vida por esas tres o cuatro sondas en una Sala de Cuidados Intensivos de un Hospital limeño, pero no lo siento lejos, quiero imaginar que ha sido producto de una de sus bromas, de un sumernage literario por pretender terminar cuanto antes como siempre los veinte escritos entre cartas, crónicas, artículos, entrevistas, dos novelas o varios poemarios y no porque ha sido atropellado por un camión atiborrado de cañas de azúcar allí en la Panamericana Norte cuando intentaba cruzar de madrugada la pista, y, cumplir con esos, los siete o diez trabajos que desempeña para así sustentar estrictamente de la literatura esa babilónica familia que tiene alojada allí en su casa de San Miguel y que sostiene como todo buen director de orquesta, y, prefiero pensar que va ha despertar de pronto con esa sonrisa radiante del amigo de aquel entonces, desde antes y para siempre, que ha sido desde el primer momento: imitando, recitando, contando nuevos mundos e historias; no vaya a ser que, por un cierto problema de conciencia al estar burlando a la gente y sacándole el cuerpo a todos nosotros para contar sus historias, se nos muere el preciso día de su cumpleaños y decide contarle historias al bueno de San Pedro, y, nosotros, nos quedamos con esa tristeza solitaria y el poderoso vacío que deja un amigo entrañable y querido.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-8871539716357167432?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/8871539716357167432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/se-nos-muere-el-tio-richie.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8871539716357167432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/8871539716357167432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/se-nos-muere-el-tio-richie.html' title='Se nos muere el tío Richie'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzEY3Ssn9I/AAAAAAAAAAc/nTzyANYbO0w/s72-c/Dibujo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-1846724742643703721</id><published>2009-05-02T14:51:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T17:28:16.447-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Paraíso recuperado'/><title type='text'>El paraíso recuperado</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El paraíso recuperado&lt;br /&gt;Historia libresca de un ladrón&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331348177693655682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzA68FbQoI/AAAAAAAAAAU/5cHTPQvOhCo/s320/0mT5lN213597-02.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;Carátula de la primera edición del libro &lt;em&gt;El Paraíso recuperado&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;Al gran Ananda Sindhu,&lt;br /&gt;mi hermano Alex Silva Rojas (Cochosolto).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;"Léeme, para aprender a amarme; alma curiosa que sufres y &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;andas en busca de tu paraíso. ¡Compadéceme! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Sino, ¡yo te maldigo!"&lt;br /&gt;Charles Baudelaire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los libros son nocivos para la educación de los jóvenes"&lt;br /&gt;Rousseau&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;DIRÉ QUE mi nombre es Lázaro Cortés y que robar es toda una profesión. Soy un ladrón. Confidencia ésta que no me causa el más mínimo remordimiento pues he tenido cuidado de que cada acto de mi vida esté afianzado por consistentes razones. Ya sé que esto último es un absurdo, que la vida es circunstancial y que uno no puede calcular el porvenir; pero en fin: el robar no me deshonra. Se dirá que soy un necio, un desvergonzado. La verdad, no me importa. Estoy convencido que no es un delito cuando prima la necesidad y me enorgullezco de ello. Al igual que otros, poseo ciertas pasiones que embargan mis días; la mayor ha sido, no sé con qué pretexto o por qué razón, la de conseguir libros.&lt;br /&gt;Y me pregunto desde cuándo realmente comencé a reunirlos. Tengo de todos los colores, tamaños, ediciones e idiomas; pero aún así siempre hay un lugar reservado en el estante, en la cama, en la cómoda o, en última instancia, en el piso para el ejemplar soñado. He robado muchísimos, y al igual que la biblioteca de Anatole France, quien recomendaba nunca prestarlos, pues la suya propia estaba constituida en su gran mayoría de libros prestados, la mía se ha ido implementando gracias a una suerte de imantación de volúmenes no devueltos. Mis víctimas han sido casi siempre mis amistades o quienes me han brindado cierta confianza. Los extraía cuando, a base de un minucioso, metódico y esmerado plan, llegaba a visitar sus bibliotecas personales. No existe escritor, intelectual, aficionado o aspirante relacionado conmigo que no haya sido víctima de mis manos bibliófilas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/WIf8Zi6dZaY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/WIf8Zi6dZaY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cómo me expropiaba, allá en el viejo puerto de Chimbote de los ejemplares de la Biblioteca de la universidad gracias a que gané la confianza de unos descuidados bibliotecarios, ladrones frustrados que se maravillan con acariciar, forrar, fichar y ordenarlos como si fueran suyos, sin lograr divisar la enorme y abismal distancia que los separa de tales. Los sustraía metiéndolos dentro de una prenda preparada pacientemente para ello: una casaca de invierno con una enorme abertura interna, me servía de bolso. Una extraordinaria talega en realidad; pues dentro cabían de sobra, por ejemplo, hasta los tres gruesos volúmenes de El Capital de Marx del Fondo de Cultura Económica, una antología en edición de lujo de la obra completa de Borges y algún otro librillo que nunca estaba de más.&lt;br /&gt;No sé por qué demonios estudiaba ingeniería en esa mediocre universidad de provincia. Odiaba la carrera y a ese centro de estudios; sin embargo los encargados de su biblioteca que lo sabían, me dejaban ingresar a su depósito (únicamente a mí) y pasear a mis anchas por él, ¿pues qué podían sospechar de mis buenos modales, de mis álgidas costumbres, de mis constantes reclamos por la elaboración de un inventario y demás? ¡¿Robar?! ¡¿Yo?! ¡Jamás!. ¡Ay, literatura!, la verdad es que poco a poco la biblioteca se iba esfumando de sus mejores títulos ante el asombro de sus dependientes; así como su hemeroteca –pues tenía que extender mis dominios y avanzar en mis conquistas– donde era más fácil trabajar (robar es eso, pero de manera recta), dado que el encargado, debido a la poca afluencia de usuarios, se dedicaba a dormitar sobre un gran texto de unas quinientas páginas. Se trataba de la Enciclopedia del crimen y los criminales de Sir Harold Scott, en edición española, que desde el día que la vi se convirtió en un verdadero reto para mí. De pronto de haber sido un inofensivo ratoncito de biblioteca me convertí en un avezado delincuente de bibliotecas. Así conocí la literatura, revelación terrible que me llevó a cometer los más temibles y peores atracos en la ciudad con el fin de obtener joyas que jamás hubiera imaginado hurtar.&lt;br /&gt;Hasta que llegaron los detectores electrónicos –creo sinceramente que en ello contribuí– y ya no pude más (después aprendería a neutralizar los dispositivos de seguridad con una agujita, cortándolos, humedeciéndolos, pegándoles una cinta adhesiva o un papel metálico). Vi con profunda aflicción cómo ladronzuelos, más osados y menos cuidadosos, caían bajo el dedo acusador de ese horrendo monstruo que aullaba estruendoso, alertando a los vigilantes y usuarios; y descubrí que no estaba solo. Pero no me di por vencido: seguí trabajando seriamente, pensé incentivar en otros mi arte; y planeé mi próximo atraco.&lt;br /&gt;Con un viejo amigo de infancia marchábamos en comisiones por las librerías de la ciudad, entrábamos a una, estudiábamos a los encargados, hojeábamos uno u otro ejemplar, seleccionábamos algunos, y, aun sintiéndonos espiados, colocábamos raudos uno o dos bajo el brazo; luego salíamos tranquilamente como si nada hubiera pasado. Nunca fuimos descubiertos.~&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-1846724742643703721?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/1846724742643703721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-paraiso-recuperado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1846724742643703721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/1846724742643703721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/el-paraiso-recuperado.html' title='El paraíso recuperado'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/SfzA68FbQoI/AAAAAAAAAAU/5cHTPQvOhCo/s72-c/0mT5lN213597-02.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5868269289128574628.post-531954083994041518</id><published>2009-05-02T14:45:00.000-07:00</published><updated>2009-05-03T19:09:17.372-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Róger E. Antón Fabián'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas autobiográficas'/><title type='text'>Si yo fuera usted</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a name="_Toc187924849"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;SI YO FUERA USTED&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Notas autobiográficas)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331346927771606850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfy_yLwyX0I/AAAAAAAAAAM/hbyjaIksW8k/s320/P1010060.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff9900;"&gt;El autor Róger E. Antón en Ancón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Soy un espécimen raro. Un atormentado por la frase. Muchas veces he pensado ser no más que un instrumento del capricho hádico (aunque Cronos es realmente el dios más temible de la mitología). Si algo tengo claro es que soy un desastre, un ser precario, complejo, múltiple, contradictorio, habitado por toda clase de demonios, espoleado terriblemente por los apetitos sensuales y roído por el deseo libidinoso, un espectáculo escandaloso y triste, otras veces prodigioso pero la mayoría de las veces realmente lamentable. Poco menos que un homúnculo detestable; y según algunos no soy un escritor de a de veras, (no importa).&lt;br /&gt;Aunque yo creo que soy todos los hombres, sin embargo soy el hijo único de Paula. Soy ella y soy también mi abuela Juana Hurtado con pantalones bien puestos y una pluma enclavada en la mano. Una bestia moral. Un obstinado de la soledad creativa. Tengo la imprudencia de haber cumplido los veintiocho años y no parecerlo. A estas alturas desde hace mucho ya odio con ternura, y soy un apasionado por todo lo escrito, consignador de vivencias, apostador desvergonzado, portador de riquezas sin valor, coleccionista desesperado de pasiones, lector frustrado, suicida aplazado por las innumerables pruebas de la vida, enfermo convicto, achacoso mental, monógamo a mi modo, de juventud lluviosa, apasionado en mujeres, mirón empedernido, espía gratuito, constante enamorador, dadivoso de gratitud, imaginaria perpetuo, escritorzuelo que usufructúa horas al trabajo subordinado, pensador que imagina a las justas. Un humano y por ello detestable. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3-4J5j74VPw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/3-4J5j74VPw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Aunque para ciertos ubérrimos escritores soy la oveja negra, el despatriado en mi autoexilio de silencio y bruma. Soy un lector hedonista y en mi caso la lectura y la creación son un privilegio, un goce solitario. Un perdedor y no me arrepiento. En el juego de la vida y en el tema del amor soy realmente un desahuciado, un luchador contra mí mismo, un hombre vencido; sino la suma de ciertos resquicios por donde apenas puedo ver qué soy.&lt;br /&gt;Soy un fraude: el intento de lo que anhelo ser, y, así, hasta cierto modo no soy. Y me percato de ser un holgazán declarado, lerdo en el pensar, hedonista hasta el tuétano, maternal, amoroso a destiempo, presa de pesadillas recurrentes, la extensión de mi mujer ilusoria, un ser lúdico, nudista en mi alcoba. Humorista abandonado a media función.&lt;br /&gt;Ahora que me lo planteo en serio: soy sumamente serio, ensimismado, un hombre que sólo existe para su mundo, un autista. Un ilusionado ya sin ilusiones. Un pesimista ufano. Un optimista triste. Un nostálgico porque la nostalgia engrandece. Desde niño, cantor de boleros del recuerdo sin tener qué recordar. Un grabador profesional de instantes olvidados desde la infancia.&lt;br /&gt;La literatura es, dada la naturaleza mía, tan sólo un pretexto existencial, un apego ensimismado a una especie de ciega fe y voluntad enfermizas, una pasión, mi mejor manera de vivir. En fin soy un terrible necio, un aventurero muy desventurado. La maravilla no me alumbra sino en ocasiones remotas cuando leo o me encuentro con una buena historia o logro difícilmente esbozar algún escrito, por ello la soledad me beneficia enormemente. Soy un ser antisocial, un misántropo. Exigente hasta la nausea. Soy una suma de frustraciones y aunque algunos se hayan obstinado que sea otro soy quien soy: orgullosamente un don nadie, un amante frustrado de la literatura pero feliz, una caja de sorpresas, enfadado cuando menos se espera, apresado del machismo contra el cual lucho encarnizadamente. Un infiel reprimido, en esencia un traidor de pensamiento, un zángano, un imberbe que no sabe como remediar la situación y el llanto.&lt;br /&gt;En fin de cuentas según Carlitos Bayona soy un personaje de Ribeyro, de seguro porque, para aquel, soy un hombre que siempre pierde, al que le ocurren todas las peripecias posibles; al que siempre le faltó precisamente ése ingrediente (que le indicaba la meta o el triunfo) que en el momento determinado parecía insignificante y que se abandonó por desidia, dejadez o por suerte del destino; aquel que surgió del fracaso acaso para el fracaso por causa del azar desfavorable y que precisamente con la finalidad de evitarlo o coger fuerzas para arremeter una vez más, al final sólo se queda con la gloria frustrada de lo que podría haber alcanzado.&lt;br /&gt;También soy un ser singular que me parezco al hombre de la esquina, al transeúnte habitual; pero soy único y muchos hombres a la vez. Soy el nos: el yo plural. La verdad es que, en tanto, no sé quien soy. Mas bien podría decir qué o quien no soy: por ello enfatizo no soy un político sin emociones, ni buen futbolista, ni buen amante -aunque intento- de sirenas encamadas, ni un buen poeta; pero si algún día soy un autor alegre, si he trabajado bien, si estoy conforme con lo que escribo, con mi trabajo, si dejo la pluma porque llega la noche y tengo que ceder ante los deseos y favores de mi mujer, si sueño con un bello crepúsculo. Mi mujer y mis hijos juguetean bellamente en el jardín -mientras escribo obras maestras y best seller interminables sin ninguna dificultad en la sala-, plenos de vida, llenos de esperanzas. Tengo salud, éxito, bienes, muchísimo dinero y no necesito nada ¡Dios mío mándame la muerte o has de mí por siempre un desgraciado o que alguno de los lectores me pegue un tiro!&lt;br /&gt;Pero sinceramente si yo fuera usted no me hubiera sometido a semejante calvario de llegar hasta esta línea para saber quien soy pues yo mismo no lo sé, y en lugar de leer este bodrio estaría buscando las claves secretas de la felicidad y la vida. Lo terrible de todo es que tanto usted como yo no podemos ser sino quien somos, aun siendo los mismos. Por eso el mundo está tal como está.~ &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5868269289128574628-531954083994041518?l=elunicornio1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elunicornio1.blogspot.com/feeds/531954083994041518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/si-yo-fuera-usted.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/531954083994041518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5868269289128574628/posts/default/531954083994041518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elunicornio1.blogspot.com/2009/05/si-yo-fuera-usted.html' title='Si yo fuera usted'/><author><name>Róger E. Antón Fabián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10385970026953269464</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sf0FiZSEC7I/AAAAAAAAAEQ/VR315uZU4Hk/S220/ro.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_e-jZzCMQd4o/Sfy_yLwyX0I/AAAAAAAAAAM/hbyjaIksW8k/s72-c/P1010060.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
